Cómo ahorrar agua en la ducha

Ahorrar agua en la ducha es esencial tanto a nivel económico como medioambiental. Según estudios recientes, un 30% del gasto en consumo energético general del hogar se produce en la ducha y en el baño.

Cómo ahorrar agua en la ducha

Hay diferentes trucos para ahorrar agua en la ducha. Empezaremos haciendo alusión a los más tradicionales y, posteriormente, abordaremos otros más novedosos y originales

Ducha corta

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, en la medida de lo posible, siempre debemos optar por la ducha en lugar de por la bañera. Cuando nos bañamos consumimos muchos más litros de agua.

Las duchas deben ser lo más breve posible. Debemos pensar que cada 2 minutos extra de ducha estamos ahorrando 30 litros de agua. A lo largo de un año son más de 10.000 litros reduciendo la ducha sólo dos minutos.

Cerrar el grifo

Cerrar el grifo mientras nos enjabonamos, nos afeitamos o realizamos cualquier actividad que no requiera de agua directa, también es esencial para ahorrar agua y, por ende, energía.

Control de la temperatura

A pesar de que con el frío nos acostumbra a apetecer ducharnos con agua bien calentita, tenemos que intentar ducharnos con agua no muy caliente. Reducir la temperatura del agua es primordial para ahorrar agua, gas y dinero.

Potencia y calidad del grifo

En la medida de lo posible debemos optar por los grifos de bajo consumo y no abrir el grifo al máximo de potencia si no lo necesitamos estrictamente.

En el caso de no disponer de un grifo de bajo consumo existen adaptadores como aireadores o perlizadores que se ponen en la salida del grifo y tienen como función mezclar el agua con aire para dar sensación de que sale más agua. Son artilugios que se encargan, en definitiva, de que tengamos la sensación de que el agua sale con mayor presión.

Otras formas de ahorrar en la ducha

También podemos poner una bolsa para recoger el agua sobrante de la ducha. Hay bolsas creadas específicamente para ello, como la bolsa Esferic, pero también podemos recogerla con un cubo.

El agua que sale mientras esperamos a que se caliente posteriormente puede ser usada para fregar platos, regar las plantas u otras tareas domésticas.

Por otra parte, y contra aquellos que no hay manera de que tomen consciencia de la importancia de ahorrar agua en la ducha siempre quedará la cortina de Elisabeth Brecher. Esta cortina contiene unos pinchos hinchables que cuando llevamos 4 minutos de ducha se expanden haciendo de la ducha un lugar no muy cómodo.

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