calefacción no contamine

Cómo hacer que nuestra calefacción no contamine

calefacción no contamine

Los últimos meses se han alcanzado niveles muy altos de contaminación en grandes ciudades como, por ejemplo, Barcelona y Madrid. Esta situación debemos tomarla muy en serio porque es una grave amenaza tanto para las personas que habitamos en estas ciudades como a nivel mundial. Los agentes contaminantes que nos han llevado a esta situación son muchos, pero en este artículo vamos a abordar cómo hacer que nuestra calefacción no contamine y no sea un punto negativo más en esta lacra.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) la contaminación atmosférica es el riego medioambiental más grande para la salud de las ciudadanas y los ciudadanos europeos. Afirman que la situación en la que nos encontramos reduce la esperanza de vida de las personas. Es así porque se convierte en un factor que propicia el crecimiento de las enfermedades cardiovasculares y pulmonares, el cáncer y los infartos de miocardio. Este organismo concluye que la contaminación es la causa de más de 430.000 muertes prematuras en la Unión Europea.

Cómo conseguir que nuestra calefacción no contamine

Uso doméstico

Debemos tener en cuenta que las emisiones de CO2 generadas por el uso de agua caliente sanitaria y calefacción en una vivienda de unos 100 metros cuadrados en la que viven cuatro personas está alrededor de las dos toneladas anuales. Esto nos indica que las calderas, más allá de los coches y otros elementos que tenemos estipulados como muy contaminantes, también tienen que estar en nuestro punto de mira en lo que a disminución de índices de contaminación se refiere.

Como hemos visto en artículos anteriores, el uso responsable de la calefacción es básico para reducir los índices de contaminación atmosférica. No tenemos, en absoluto, que apagar la calefacción y pasar frío. Pero sí evitar el derroche y el aumento de las emisiones de CO2. Y la manera de conseguirlo es ajustar nuestro consumo a nuestras necesidades. Esto implica, por ejemplo, no tener encendida la calefacción a una temperatura elevada durante toda la noche.

Uso en edificios públicos

En lo que se refiere al uso de calefacción en edificios públicos también hay que tomar medidas. En este sentido, gobiernos como el de Italia instó a todos las regiones a reducir el uso de calefacción en este tipo de edificios. Se pidió, concretamente, que bajaran la temperatura 2 grados. Esta acción, que no es muy complicada, podría contribuir a disminuir hasta un 10% las emisiones asociadas a la calefacción.

Este gesto también puede tener una gran efectividad si todos tomamos conciencia y decidimos hacerlo en nuestras casas. ¡Anímate a girar tu termostato hacia la izquierda! El planeta y tu bolsillo te lo agradecerán.

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