Entradas

problemas respiratorios

Sistemas de calefacción para personas con problemas respiratorios

problemas respiratorios

Como cada invierno, cada día estamos menos dispuestos a pasar frío dentro de casa. Nos gustan las casas bien caldeadas y poder estar en manga corta en pleno invierno. Pero esta comodidad puede acarrear ciertos problemas respiratorios si abusamos de la calefacción sin control.

Los sistemas de calefacción se han ido perfeccionando y la oferta es bastante amplia. En primer lugar, cabe recordar que para conseguir un ambiente climatizado saludable la temperatura no debe superar en invierno los 19 ºC a 20 ºC. Por la noche, un par de grados menos para dormir de forma saludable. Recordar también que los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior son los que generan y favorecen las infecciones virales.

¿Influye la calefacción en los problemas respiratorios?

Existen muchos sistemas de calefacción: losa radiante, estufas de gas, eléctrica, de leña, entre muchos otros. Generalmente se pueden clasificar entre sistemas que funcionan por combustión, sistemas que utilizan la electricidad como, por ejemplo, los radiadores, y los que calientan a través de la circulación de aire caliente, como los aires acondicionados.

Los sistemas de combustión consumen oxígeno y liberan monóxido de carbono al aire. La estufa es el ejemplo más claro. Por un lado, el riesgo de que alguien pueda quemarse con la llama, por otro lado, las estufas queman oxígeno y producen sustancias que pueden llegar a ser nocivas. Por este motivo, es importante una correcta ventilación de la vivienda para evitar acumulación de gases nocivos para la salud.

Los sistemas de aire caliente resecan el ambiente. El ambiente seco no es bueno para la salud porque puede generar problemas en mucosas, ojos y piel. Además, la exposición prolongada en una habitación con sistemas de aire puede provocar mareos o dolor de cabeza. El mejor sistema sería la instalación de un aire acondicionado con control automático de los parámetros de humedad y temperatura en el aire.

Climatización anti-alergia

De entre todos los sistemas para caldear casas y edificios, ¿cuál es mejor sistema para evitar problemas respiratorios?

  1. Los sistemas de calefacción tradicionales (estufa, radiador, etc.) ponen en circulación aire caliente por toda la habitación, pero arrastran las partículas de polvo que contienen alérgenos. Además, producen gases y otras sustancias que pueden desencadenar alergias. En estos casos, es importante ventilar las estancias y pasar la aspiradora con regularidad.
  2. La calefacción eléctrica (estufa de cuarzo, aire acondicionado, etc.) permite mantener una temperatura constante. Pero, al igual que los sistemas tradicionales, también distribuyen junto con el aire caliente, el polvo y los ácaros. La diferencia con los anteriores reside en la no propagación ni de olores ni de gases nocivos para el sistema respiratorio. Con estos equipos en casa, la limpieza de los ambientes es muy importante. Además, algunos equipos poseen filtros anti-alérgicos y sistemas de autolimpieza.
  3. Sistema de calefacción por calor radiante. Caldean el aire directamente sin levantar polvo. La climatización bajo el suelo permite una distribución homogénea del calor. Este tipo de sistema es una buena opción para combatir posibles reacciones alérgicas, no produce condensaciones de humedad ni afecta las vías respiratorias porque no consume oxígeno.
calefacción no contamine

Cómo hacer que nuestra calefacción no contamine

calefacción no contamine

Los últimos meses se han alcanzado niveles muy altos de contaminación en grandes ciudades como, por ejemplo, Barcelona y Madrid. Esta situación debemos tomarla muy en serio porque es una grave amenaza tanto para las personas que habitamos en estas ciudades como a nivel mundial. Los agentes contaminantes que nos han llevado a esta situación son muchos, pero en este artículo vamos a abordar cómo hacer que nuestra calefacción no contamine y no sea un punto negativo más en esta lacra.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) la contaminación atmosférica es el riego medioambiental más grande para la salud de las ciudadanas y los ciudadanos europeos. Afirman que la situación en la que nos encontramos reduce la esperanza de vida de las personas. Es así porque se convierte en un factor que propicia el crecimiento de las enfermedades cardiovasculares y pulmonares, el cáncer y los infartos de miocardio. Este organismo concluye que la contaminación es la causa de más de 430.000 muertes prematuras en la Unión Europea.

Cómo conseguir que nuestra calefacción no contamine

Uso doméstico

Debemos tener en cuenta que las emisiones de CO2 generadas por el uso de agua caliente sanitaria y calefacción en una vivienda de unos 100 metros cuadrados en la que viven cuatro personas está alrededor de las dos toneladas anuales. Esto nos indica que las calderas, más allá de los coches y otros elementos que tenemos estipulados como muy contaminantes, también tienen que estar en nuestro punto de mira en lo que a disminución de índices de contaminación se refiere.

Como hemos visto en artículos anteriores, el uso responsable de la calefacción es básico para reducir los índices de contaminación atmosférica. No tenemos, en absoluto, que apagar la calefacción y pasar frío. Pero sí evitar el derroche y el aumento de las emisiones de CO2. Y la manera de conseguirlo es ajustar nuestro consumo a nuestras necesidades. Esto implica, por ejemplo, no tener encendida la calefacción a una temperatura elevada durante toda la noche.

Uso en edificios públicos

En lo que se refiere al uso de calefacción en edificios públicos también hay que tomar medidas. En este sentido, gobiernos como el de Italia instó a todos las regiones a reducir el uso de calefacción en este tipo de edificios. Se pidió, concretamente, que bajaran la temperatura 2 grados. Esta acción, que no es muy complicada, podría contribuir a disminuir hasta un 10% las emisiones asociadas a la calefacción.

Este gesto también puede tener una gran efectividad si todos tomamos conciencia y decidimos hacerlo en nuestras casas. ¡Anímate a girar tu termostato hacia la izquierda! El planeta y tu bolsillo te lo agradecerán.

Calefacción central o individual

Calefacción central o individual, ¿cuál es mejor energéticamente?

Calefacción central o individual

l

Es difícil responder a la pregunta si es mejor la calefacción central o individual porque hay diversos factores que hacen que, como en la mayoría de los casos, no haya una única respuesta válida. Tampoco si lo planteamos en términos de eficiencia energética, algo que cada vez nos preocupa más a todos, por nuestro compromiso con el medio ambiente y también, no lo podemos negar, por el alto precio que los suministros del hogar han alcanzado en los últimos tiempos.

La conveniencia de un tipo u otro de calefacción, del que veremos sus características a continuación, dependerá mucho de factores como, por ejemplo, el número de personas que vivan en una casa.

Calefacción central o individual. Características, ventajas y desventajas

Calefacción central

La calefacción central en la actualidad sólo está instalada en el 10% de los hogares españoles. Este tipo de calefacción se caracteriza esencialmente porque la misma fuente de calor da servicio a diversos tipos de vivienda, que pueden, o no, estar en el mismo bloque. En estos casos se puede consumir energía de forma indiscriminada porque el consumo se paga entre todos. Además, normalmente, se paga una cantidad preestablecida.

La caldera de este tipo de calefacción no se encuentra en el interior de la vivienda y su mantenimiento es más barato que el de la calefacción individual porque se paga entre todos los vecinos o usuarios.

Respecto a las desventajas podemos resaltar que la fecha de encendido y apagado de este tipo de calefacción está estipulada y puede ser que no se ajuste a las necesidades de todos los usuarios.

Como conclusión podemos aportar que este tipo de calefacción puede contribuir positivamente en términos de eficiencia energética a familias numerosas en lugares muy fríos. No obstante, el hecho de que se consuma indiscriminadamente no es positivo ni en este sentido ni en muchos otros.

Una posible solución, que nos permite guardar sus ventajas y alejarnos de sus desventajas, es lo que se conoce como calefacción central de contabilización individualizada de consumos. Este sistema consiste, a grandes rasgos, en instalar contadores o repetidores de costes en las viviendas que cuentan con calificación central para poder contabilizar el consumo de cada usuario.

Calefacción individual

La calefacción individual, como se puede desprender de lo abordado en el anterior párrafo, se caracteriza porque cada vivienda tiene su propia caldera y el mantenimiento, tanto de ésta como de los radiadores o el sistema de emisión que se tenga, depende del usuario. Los costes, por tanto, son más caros. Pero pueden escoger cuándo en qué momento la encienden y cuándo la apagan.

Vemos, por tanto, que en lo que se refiere a calefacción central o individual, a excepción de casos concretos como los expuestos, la individual, siempre que se realice un buen uso de ésta, es mejor en lo referente a eficiencia energética.

dermatitis atópica

El frío, la calefacción y la lana provocan la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel. Su síntoma principal es un intenso picor que lleva a que el paciente se rasque y le aparezcan lesiones rojas visibles en la piel.

¿Qué es exactamente la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel seca y sensible. Su picor puede llegar a ser muy intenso, provocando eczemas que incrementan la sensación de picor e incluso de dolor.

Es una enfermedad benigna, no contagiosa y que suele aparece en forma de brotes. Esta enfermedad aparece más en niños que en niñas a cualquier edad. Es más frecuente que aparezca en la infancia para desaparecer, en muchos casos, en la pubertad.

Es una de las dolencias más frecuente entre los niños españoles. Entre el 5% y el 10% de la población lo padece, según los expertos. Se calcula que un 18 % de los menores de dos años la padece, y genera el 20% de todas las consultas de dermatología pediátrica.

Factores que pueden agravar la dolencia en la piel

Las siguientes situaciones pueden agravar la enfermedad, por lo que se aconseja tener en cuenta los aspectos siguientes:

  1. Vigilar que la piel esté bien hidratada. La baja humedad en el ambiente favorece la deshidratación de la piel. Por eso, el ambiente de la casa no debe ser seco ni muy caluroso, sobre todo controlar en invierno el uso abusivo de la calefacción.
  2. Los ácaros, gérmenes en las partículas del polvo de la casa, pueden producir irritación. Evitar alfombras, moquetas, cortinas, edredones y ventilar correctamente los dormitorios.
  3. Las sustancias irritantes se deben evitar. Tanto los detergentes de la ropa como los hidratantes de la piel. Estas substancias pueden ser irritantes para la piel del sujeto atópico, por eso, se deben utilizar productos especiales para ellos.
  4. La ropa en contacto con la piel debe ser de tejidos naturales como el algodón, lino o hilo. Se recomienda evitar la lana o las fibras sintéticas porque pueden provocar picor.
  5. El momento de la ducha también es importante. Una vez al día, con agua tibia y jabones adecuados.
  6. El sol suele ser beneficioso para la dermatitis atópica. Siempre usar un buen protector solar para prevenir quemaduras.

Es una enfermedad que, aunque no es grave, puede ser desesperante. Además, necesita una gran constancia en el cuidado de la piel y en sus medidas de prevención.

programar

Programar la calefacción, la mejor aliada contra los resfriados

programar

Programar la calefacción antes de la llegada a casa, antes de levantarse o en los momentos que pasamos en el baño permite reducir el riesgo de acabar resfriados. Sobre todo, es una protección básica para los colectivos más vulnerables como niños y ancianos.

La calefacción más efectiva es aquella que proporciona una sensación de confort durante todo el tiempo que estamos en el hogar. Por eso, hoy hablaremos de control y programación de la calefacción para evitar los temidos resfriados.

Programar la calefacción puede evitar los resfriados

Programar la calefacción puede salvarnos entre un invierno sin preocupaciones de salud o un invierno enlazando resfriados. Varias situaciones nos hacen vulnerables dentro del hogar:

  1. Los tiempos de espera en los que nos encontramos en una habitación fría a menos de 18 grados y cogemos frío hasta que el sistema de calefacción alcanza la temperatura de confort (21ºC). Parece mentira, pero en estos minutos claves el organismo es vulnerable a esa pérdida de calor, lo que suele terminar en resfriados.
  2. Otro momento delicado es la hora de la ducha o baño y al salir de ella. En muchos hogares no hay ningún tipo de sistema de calefacción en los baños. Es un momento sensible porque nos encontramos sin prendas de ropa a temperaturas inferiores a la temperatura de confort.

En los colectivos más vulnerables como niños o ancianos, esos cambios de temperatura dentro del hogar suponen un peligro mayor. Por eso, utilizando un sistema de calefacción que trabaje con el confort, la eficiencia y el ahorro energético se pueden evitar muchas situaciones.

Cómo lograr un control inteligente de la temperatura de la vivienda

El primer paso para un control inteligente del hogar comienza por medir la temperatura interior y saber a qué distancia nos encontramos de la temperatura de confort. Para no perder energía, dinero y calidad de vida, es importante utilizar los termostatos inteligentes.

Actualmente, los termostatos inteligentes nos permiten controlar la temperatura de nuestro hogar con un smartphone desde cualquier lugar. En el mercado existen Apps para dispositivos móviles Android o iOS capaces de gestionar la temperatura desde cualquier lugar donde nos encontremos. Se enlazan con el WiFi de la vivienda y permiten que accedamos desde el smartphone al sistema para establecer la temperatura de confort o programarla en función de las necesidades. A continuación, unos ejemplos de su uso:

Un hogar siempre confortable antes de nuestra llegada

La mayor ventaja de estos sistemas es la posibilidad de programar un calendario de encendido y apagado de la calefacción. Esto evitará encontrarnos con el hogar frío y evitar coger un resfriado. Además, estaremos calentando la vivienda de manera gradual lo que permitirá un consumo eficiente y un ahorro importante de energía.

Flexibilidad ante imprevistos

Los sistemas domóticos nos permiten ser flexibles ante los imprevistos del día a día. Por ejemplo, si tenemos previsto llegar antes a casa, podemos enviar una señal desde nuestro smartphone para arrancar la caldera. Por contra, si prevemos llegar más tarde, podemos reprogramar la caldera a un rato antes de nuestra llegada.

Este tipo de gestión nos aporta un ahorro para nuestro bolsillo y contribuimos positivamente sobre el impacto de estos aparatos en el medioambiente.

sistemas de calefacción

Sistemas de calefacción que existen en el mercado

sistemas de calefacción

Si tu intención es construir una casa nueva, remodelar tu piso o modernizar la calefacción, te mostramos todos los sistemas de calefacción que existen en el mercado. Te ayudará a evaluar, comparar y decidir cuál es el mejor sistema de calefacción para tu hogar.

A continuación, veremos ventajas y desventajas de varios sistemas de calefacción: eléctricos, a gas, calderas, de aceite, solares, etc.

Variedad de sistemas de calefacción para el hogar

Calefacción a gas

Igual que la electricidad, el gas es un recurso muy eficiente para calentar los espacios del hogar. De hecho, por varios motivos es el medio de calefacción más utilizado en la mayoría de los hogares:

  1. El motivo más destacado es el factor económico.
  2. Otro motivo de su uso extendido en los hogares es que rinde mucho más que la electricidad. Además, aporta un calor homogéneo y constante en todas las estancias.

Calefacción eléctrica

Los sistemas eléctricos para calentar las casas cuentan con ventajas considerables con respecto a otros sistemas como, por ejemplo, el gas:

  1. Ofrecen una solución inmediata a las necesidades de una casa, siempre que esté conectada a una red de energía.
  2. No produce olor, ni libera residuos al ambiente.
  3. Es un sistema seguro siempre que se encuentre con toda la instalación eléctrica en condiciones.

Radiadores de aceite

Los radiadores poseen resistencias de acero que se encargan de llevar el calor al aceite distribuido por todo el radiador. Las ventajas que ofrecen estos radiadores son:

  1. El calor que desprenden es muy homogéneo y duradero.
  2. Pueden estar encendidas mucho tiempo sin riesgos de recalentamiento.

El mayor inconveniente es el alto consumo de energía que demandan.

Calderas

Normalmente las calderas son sistemas centralizados que distribuyen el calor a todas las partes de la casa por medio de tuberías de aire. Aunque su instalación requiere de cierta infraestructura, complejidad y gran inversión, es uno de los sistemas más económicos y eficaces. Se pueden encontrar calderas eléctricas, a gas o a leña.

Paneles solares

Los paneles solares requieren de una inversión inicial considerable. Además, cuanta más energía necesite un hogar, mayor cantidad de paneles se necesitarán. Este sistema de calefacción promueve un gran ahorro en el consumo y en el gasto económico. Además, contribuyes de forma positiva en la preservación del medio ambiente al tratarse de energías limpias renovables.

Obtención del calor por la madera

La madera es uno de los medios de calefacción más antiguos. Generalmente, estos sistemas se utilizan en casas donde no llegan los servicios de luz o gas. Las estufas a leña modernas cuentan con termostatos y dispositivos para regular el uso de este combustible.

Precauciones que hay que tomar con el gas

Precauciones que hay que tomar con el gas

Precauciones que hay que tomar con el gas

El uso del gas es muy cotidiano y, en ocasiones, olvidamos tomar las precauciones necesarias. No hacerlo es de extrema gravedad: puede generar explosiones o intoxicaciones que pueden causar incluso la muerte. Es por este motivo que en este artículo abordamos las precauciones que hay que tomar con el gas para estar seguros en casa. Y todavía más estos meses de frío en los que el consumo de gas se incrementa.

A continuación, vamos a dar una serie de precauciones que tomar con el gas nivel de mantenimiento y qué medidas tomar en caso de que huela a gas.

Precauciones que hay que tomar con el gas para evitar accidentes

Tal como hemos indicado, y siguiendo los consejos de la Asociación Española del Gas, Sedigas, vamos a empezar a dar unos consejos generales de mantenimiento.

Consejos de mantenimiento en el hogar

  • Se debe tener, en todo caso, un contrato de mantenimiento de la caldera para asegurarnos de que ésta funciona correctamente y cumple con la actual normativa, que obliga a revisarla cada dos años.
  • En caso de modificación de los conductos de salida al exterior de los productos de combustión, es imprescindible llamar al servicio técnico o a un instalador autorizado para que la realice. No debemos olvidar que no podemos cerrar una terraza o tendedero, siempre tiene que haber una salida al exterior como las rejillas de ventilación.
  • Las instalaciones y aparatos de gas tienen que tener una especial limpieza y cuidado. No es en absoluto aconsejable, por ejemplo, usar las conducciones del gas para otras funciones como atar cuerdas para tender ropa.
  • En caso de detectar alguna anomalía en cualquier aparato de gas -calentador, caldera, etc.- debemos avisar siempre a una empresa instaladora autorizada o al servicio técnico del fabricante.
  • En caso de que nos vayamos a ausentar de la vivienda durante un período de tiempo prolongado se recomienda cerrar la llave general de paso para evitar posibles fugas.

Qué hacer si huele a gas

En muy importante saber qué debemos hacer en caso de que huela a gas porque nos puede salvar de un accidente. Recomendamos, por tanto, prestar mucha atención a los puntos que enumeramos a continuación:

  • Si notamos olor a gas en casa no debemos, en ningún caso, encender la luz ni ningún aparato eléctrico. Tampoco tenemos que fumar ni realizar llamadas telefónicas porque estas acciones podrían ser detonantes de una explosión.
  • Es imprescindible abrir puertas y ventanas para que se ventile la estancia o la casa.
  • El siguiente paso es cerrar los aparatos y la llave general de paso del gas. Ésta no se debe abrir, en ningún caso, hasta que un profesional haya revisado la instalación y constatado que se puede proceder a abrirla de nuevo.
  • A continuación, se debe contactar con el servicio de atención de urgencias para notificar la situación y evitar daños mayores.
calefaccion encendida

¿Es perjudicial dormir con la calefacción encendida?

calefacción encendida

Con las frías y largas noches de invierno muchas personas optan por no apagar las calderas y los radiadores. La mayoría de los hogares ya encienden la calefacción durante el día, pero al llegar la noche nos surge cada año la misma pregunta: ¿es conveniente dejar la calefacción encendida mientras estamos durmiendo? A continuación, te explicamos si esta acción es beneficiosa o no para nuestro cuerpo.

Efectos de la calefacción encendida durante la noche

La clave para un sueño efectivo está en mantener una temperatura constante y adecuada durante el descanso nocturno. El exceso de calor en el dormitorio al mantener la calefacción encendida puede dificultar o interrumpir el sueño.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), insiste en el hecho que la temperatura de la habitación tiene importancia porque incide en la calidad del sueño. El frío o el calor extremo pueden provocar microdespertares que alteran el ritmo natural del mismo.

El cuerpo tiene una temperatura constante durante el día que es ligeramente superior a la temperatura de la noche. Durante la fase REM del sueño, que es la más profunda, se produce un mayor descenso de la temperatura corporal. Si la habitación en la que dormimos tiene un ambiente muy caluroso, podemos alterar el ritmo de la temperatura corporal. Este hecho produce que el sueño se vuelva más superficial y tengamos estos microdespertares.

Por ello, los médicos aconsejan que la temperatura idónea de la habitación en la que se duerma vaya entre los 18 y los 22 grados. Con una temperatura constante no alteraremos nuestro organismo y tendremos un sueño de calidad.

Utiliza ropa adecuada para dormir

En referencia a la ropa que utilizamos en la cama, se da por hecho que la manta ha sido sustituida por el edredón nórdico. Éste es mucho más ligero que la manta y, además, conserva mejor el calor en la cama.

Si utilizamos pijamas de algodón para dejar transpirar el cuerpo mientras dormimos, conseguiremos un efecto positivo en el sueño. Lo importante en el momento de dormir es evitar que nos despertemos y romper así la fase completa del sueño.

ahorrar en calefacción

Trucos para ahorrar en calefacción estas navidades

ahorrar en calefacción

Con el invierno, llega irremediablemente el frío y para combatirlo nada mejor que encender la calefacción. Si abusamos de la calefacción, nos podemos llevar alguna sorpresa con la factura. Algunos métodos son más eficaces que otros, pero con unos sencillos trucos podremos ahorrar en calefacción estas navidades.

Medidas para ahorrar en calefacción

A continuación, te damos unos detalles básicos para que los apliques en tu casa y poder ahorrar en calefacción estas fiestas:

Renovación de la caldera

Si nuestra caldera es antigua, lo más recomendable es cambiarla. Si lo que queremos es un buen ahorro, actualmente existe en el mercado gran variedad de calderas eficientes. Éstas consumen muy poca energía y cuando recibamos la factura lo agradeceremos.

Sustituir las ventanas

Las ventanas son un foco importante de pérdida de calor del hogar. Si nuestra casa es antigua, lo mejor es cambiarlas por unas actuales. Si se escapa calor por ellas, provoca que tengamos que subir más la calefacción y ponerla más tiempo para calentar la casa.

Utilizar alfombras

El calor también se puede ir a través del suelo. Si lo quieres evitar, es aconsejable poner alfombras.

Cerrar las habitaciones

Cerrar las habitaciones permite que el calor se concentre en las zonas donde más nos interesan. Con esta simple acción conseguiremos tener una sensación de confortabilidad mucho antes. Las estancias vacías, como los pasillos, no deben consumir el calor del hogar.

Mejorar el aislamiento de la casa

El frío se puede filtrar por diferentes partes de la casa. Por eso, reforzar el aislamiento térmico de las paredes nos permite ahorrar en calefacción. Otra alternativa es pintar las paredes con colores que reflejen la luz para mantener más el calor.

No tapar los radiadores

En días con mucha humedad se suele utilizar los radiadores para secar la ropa. O se esconden los radiadores en muebles de decoración. Estos dos hechos impiden que el calor llegue a todos los puntos de la casa y, además, se incrementa el consumo de energía.

Purgar los radiadores

Cuando comienza el invierno, es recomendable sacar el aire acumulado en los radiadores. Si no se hace, al menos una vez al año, provoca que tengamos que subir la potencia de la calefacción para caldear la casa.

Mantener una temperatura adecuada

Es preferible mantener una temperatura constante que estar apagando y encendiendo la calefacción. Lo mismo ocurre si se sube de golpe la temperatura porque provoca un gasto mayor.

Poner la calefacción solo cuando estamos en casa

Si no estamos en casa, no es recomendable dejar la calefacción encendida. Podemos controlarla, siempre que el sistema lo permita, con algún programa de encendido automático. También se recomienda apagar la calefacción durante la noche.

Hacer las revisiones anuales de la caldera

Con un buen mantenimiento de la caldera nos aseguraremos un máximo rendimiento de la misma. Calentará más eficazmente la casa.

usar la calefaccion

Cómo usar la calefacción cuando hay un bebé en casa

usar la calefaccion

La habitación del bebé es el lugar de la casa donde pasará más tiempo en sus primeros meses de vida. Por eso es importante conseguir un ambiente adecuado en cuanto a la temperatura, humedad y otros factores. A continuación, te damos unas recomendaciones de cómo usar la calefacción cuando se tiene un bebé en casa.

Cuál es el sistema de calefacción ideal para un bebé

El sistema de calefacción ideal para los bebés son los radiadores de gas o eléctricos, porque ofrecen un calor agradable y homogéneo. Además, si se puede regular de forma independiente, mucho mejor para todas las personas que vivan en la casa. Se recomienda no usar estufas de butano, braseros, etc. porque vician el aire de la habitación y son peligrosas. Además, recuerda que la cuna, el parque, hamaca, trona, etc. no debe estar cerca de las fuentes de calor.

Hay que tener en cuenta que la calefacción reseca el ambiente. Este ambiente no es saludable para los bebés. La humedad ideal para las estancias donde se encuentre el bebé se sitúa entre el 30% y el 50%. Un porcentaje superior favorece el desarrollo de hongos y otras molestias.

Un termómetro y un higrómetro nos será muy útil para controlar la temperatura y la humedad.

Consejos para usar la calefacción de forma adecuada

El principal factor que influye en el bienestar del bebé es la temperatura. Por ese motivo, es importante llevar un control de la temperatura cuando el bebé se encuentra en casa. Es tan malo que pase frío como calor.

Se deben tomar las siguientes precauciones cuando hay esperada la llegada de un bebé a casa:

  1. Lo ideal es mantener una temperatura en casa de entre 21 y 24 grados durante el día, cuando el bebé está activo y fuera de la cuna. Por la noche, la temperatura ideal es entre 18 y 20 grados porque al estar abrigado con el pijama, sábana, mantas, etc. su propio cuerpo ya genera calor.
  2. Nunca colocar la cuna muy cerca del radiador. El exceso de calor aumenta el riesgo de posibles enfriamientos, de deshidratación y de muerte súbita.
  3. Para evitar este exceso de humedad, es recomendable ventilar las estancias cuando el bebé no se encuentre en casa. Por el contrario, si el ambiente es demasiado seco por la calefacción, la solución es utilizar un humidificador.
  4. A la hora de bañar al bebé, caldea previamente la habitación con la calefacción. Tanto la temperatura ambiente como la del agua tiene que ser agradable para el bebé para evitar un enfriamiento.