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Sistemas de calefacción para personas con problemas respiratorios

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Como cada invierno, cada día estamos menos dispuestos a pasar frío dentro de casa. Nos gustan las casas bien caldeadas y poder estar en manga corta en pleno invierno. Pero esta comodidad puede acarrear ciertos problemas respiratorios si abusamos de la calefacción sin control.

Los sistemas de calefacción se han ido perfeccionando y la oferta es bastante amplia. En primer lugar, cabe recordar que para conseguir un ambiente climatizado saludable la temperatura no debe superar en invierno los 19 ºC a 20 ºC. Por la noche, un par de grados menos para dormir de forma saludable. Recordar también que los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior son los que generan y favorecen las infecciones virales.

¿Influye la calefacción en los problemas respiratorios?

Existen muchos sistemas de calefacción: losa radiante, estufas de gas, eléctrica, de leña, entre muchos otros. Generalmente se pueden clasificar entre sistemas que funcionan por combustión, sistemas que utilizan la electricidad como, por ejemplo, los radiadores, y los que calientan a través de la circulación de aire caliente, como los aires acondicionados.

Los sistemas de combustión consumen oxígeno y liberan monóxido de carbono al aire. La estufa es el ejemplo más claro. Por un lado, el riesgo de que alguien pueda quemarse con la llama, por otro lado, las estufas queman oxígeno y producen sustancias que pueden llegar a ser nocivas. Por este motivo, es importante una correcta ventilación de la vivienda para evitar acumulación de gases nocivos para la salud.

Los sistemas de aire caliente resecan el ambiente. El ambiente seco no es bueno para la salud porque puede generar problemas en mucosas, ojos y piel. Además, la exposición prolongada en una habitación con sistemas de aire puede provocar mareos o dolor de cabeza. El mejor sistema sería la instalación de un aire acondicionado con control automático de los parámetros de humedad y temperatura en el aire.

Climatización anti-alergia

De entre todos los sistemas para caldear casas y edificios, ¿cuál es mejor sistema para evitar problemas respiratorios?

  1. Los sistemas de calefacción tradicionales (estufa, radiador, etc.) ponen en circulación aire caliente por toda la habitación, pero arrastran las partículas de polvo que contienen alérgenos. Además, producen gases y otras sustancias que pueden desencadenar alergias. En estos casos, es importante ventilar las estancias y pasar la aspiradora con regularidad.
  2. La calefacción eléctrica (estufa de cuarzo, aire acondicionado, etc.) permite mantener una temperatura constante. Pero, al igual que los sistemas tradicionales, también distribuyen junto con el aire caliente, el polvo y los ácaros. La diferencia con los anteriores reside en la no propagación ni de olores ni de gases nocivos para el sistema respiratorio. Con estos equipos en casa, la limpieza de los ambientes es muy importante. Además, algunos equipos poseen filtros anti-alérgicos y sistemas de autolimpieza.
  3. Sistema de calefacción por calor radiante. Caldean el aire directamente sin levantar polvo. La climatización bajo el suelo permite una distribución homogénea del calor. Este tipo de sistema es una buena opción para combatir posibles reacciones alérgicas, no produce condensaciones de humedad ni afecta las vías respiratorias porque no consume oxígeno.
dermatitis atópica

El frío, la calefacción y la lana provocan la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel. Su síntoma principal es un intenso picor que lleva a que el paciente se rasque y le aparezcan lesiones rojas visibles en la piel.

¿Qué es exactamente la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel seca y sensible. Su picor puede llegar a ser muy intenso, provocando eczemas que incrementan la sensación de picor e incluso de dolor.

Es una enfermedad benigna, no contagiosa y que suele aparece en forma de brotes. Esta enfermedad aparece más en niños que en niñas a cualquier edad. Es más frecuente que aparezca en la infancia para desaparecer, en muchos casos, en la pubertad.

Es una de las dolencias más frecuente entre los niños españoles. Entre el 5% y el 10% de la población lo padece, según los expertos. Se calcula que un 18 % de los menores de dos años la padece, y genera el 20% de todas las consultas de dermatología pediátrica.

Factores que pueden agravar la dolencia en la piel

Las siguientes situaciones pueden agravar la enfermedad, por lo que se aconseja tener en cuenta los aspectos siguientes:

  1. Vigilar que la piel esté bien hidratada. La baja humedad en el ambiente favorece la deshidratación de la piel. Por eso, el ambiente de la casa no debe ser seco ni muy caluroso, sobre todo controlar en invierno el uso abusivo de la calefacción.
  2. Los ácaros, gérmenes en las partículas del polvo de la casa, pueden producir irritación. Evitar alfombras, moquetas, cortinas, edredones y ventilar correctamente los dormitorios.
  3. Las sustancias irritantes se deben evitar. Tanto los detergentes de la ropa como los hidratantes de la piel. Estas substancias pueden ser irritantes para la piel del sujeto atópico, por eso, se deben utilizar productos especiales para ellos.
  4. La ropa en contacto con la piel debe ser de tejidos naturales como el algodón, lino o hilo. Se recomienda evitar la lana o las fibras sintéticas porque pueden provocar picor.
  5. El momento de la ducha también es importante. Una vez al día, con agua tibia y jabones adecuados.
  6. El sol suele ser beneficioso para la dermatitis atópica. Siempre usar un buen protector solar para prevenir quemaduras.

Es una enfermedad que, aunque no es grave, puede ser desesperante. Además, necesita una gran constancia en el cuidado de la piel y en sus medidas de prevención.

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Programar la calefacción, la mejor aliada contra los resfriados

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Programar la calefacción antes de la llegada a casa, antes de levantarse o en los momentos que pasamos en el baño permite reducir el riesgo de acabar resfriados. Sobre todo, es una protección básica para los colectivos más vulnerables como niños y ancianos.

La calefacción más efectiva es aquella que proporciona una sensación de confort durante todo el tiempo que estamos en el hogar. Por eso, hoy hablaremos de control y programación de la calefacción para evitar los temidos resfriados.

Programar la calefacción puede evitar los resfriados

Programar la calefacción puede salvarnos entre un invierno sin preocupaciones de salud o un invierno enlazando resfriados. Varias situaciones nos hacen vulnerables dentro del hogar:

  1. Los tiempos de espera en los que nos encontramos en una habitación fría a menos de 18 grados y cogemos frío hasta que el sistema de calefacción alcanza la temperatura de confort (21ºC). Parece mentira, pero en estos minutos claves el organismo es vulnerable a esa pérdida de calor, lo que suele terminar en resfriados.
  2. Otro momento delicado es la hora de la ducha o baño y al salir de ella. En muchos hogares no hay ningún tipo de sistema de calefacción en los baños. Es un momento sensible porque nos encontramos sin prendas de ropa a temperaturas inferiores a la temperatura de confort.

En los colectivos más vulnerables como niños o ancianos, esos cambios de temperatura dentro del hogar suponen un peligro mayor. Por eso, utilizando un sistema de calefacción que trabaje con el confort, la eficiencia y el ahorro energético se pueden evitar muchas situaciones.

Cómo lograr un control inteligente de la temperatura de la vivienda

El primer paso para un control inteligente del hogar comienza por medir la temperatura interior y saber a qué distancia nos encontramos de la temperatura de confort. Para no perder energía, dinero y calidad de vida, es importante utilizar los termostatos inteligentes.

Actualmente, los termostatos inteligentes nos permiten controlar la temperatura de nuestro hogar con un smartphone desde cualquier lugar. En el mercado existen Apps para dispositivos móviles Android o iOS capaces de gestionar la temperatura desde cualquier lugar donde nos encontremos. Se enlazan con el WiFi de la vivienda y permiten que accedamos desde el smartphone al sistema para establecer la temperatura de confort o programarla en función de las necesidades. A continuación, unos ejemplos de su uso:

Un hogar siempre confortable antes de nuestra llegada

La mayor ventaja de estos sistemas es la posibilidad de programar un calendario de encendido y apagado de la calefacción. Esto evitará encontrarnos con el hogar frío y evitar coger un resfriado. Además, estaremos calentando la vivienda de manera gradual lo que permitirá un consumo eficiente y un ahorro importante de energía.

Flexibilidad ante imprevistos

Los sistemas domóticos nos permiten ser flexibles ante los imprevistos del día a día. Por ejemplo, si tenemos previsto llegar antes a casa, podemos enviar una señal desde nuestro smartphone para arrancar la caldera. Por contra, si prevemos llegar más tarde, podemos reprogramar la caldera a un rato antes de nuestra llegada.

Este tipo de gestión nos aporta un ahorro para nuestro bolsillo y contribuimos positivamente sobre el impacto de estos aparatos en el medioambiente.

calefaccion encendida

¿Es perjudicial dormir con la calefacción encendida?

calefacción encendida

Con las frías y largas noches de invierno muchas personas optan por no apagar las calderas y los radiadores. La mayoría de los hogares ya encienden la calefacción durante el día, pero al llegar la noche nos surge cada año la misma pregunta: ¿es conveniente dejar la calefacción encendida mientras estamos durmiendo? A continuación, te explicamos si esta acción es beneficiosa o no para nuestro cuerpo.

Efectos de la calefacción encendida durante la noche

La clave para un sueño efectivo está en mantener una temperatura constante y adecuada durante el descanso nocturno. El exceso de calor en el dormitorio al mantener la calefacción encendida puede dificultar o interrumpir el sueño.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), insiste en el hecho que la temperatura de la habitación tiene importancia porque incide en la calidad del sueño. El frío o el calor extremo pueden provocar microdespertares que alteran el ritmo natural del mismo.

El cuerpo tiene una temperatura constante durante el día que es ligeramente superior a la temperatura de la noche. Durante la fase REM del sueño, que es la más profunda, se produce un mayor descenso de la temperatura corporal. Si la habitación en la que dormimos tiene un ambiente muy caluroso, podemos alterar el ritmo de la temperatura corporal. Este hecho produce que el sueño se vuelva más superficial y tengamos estos microdespertares.

Por ello, los médicos aconsejan que la temperatura idónea de la habitación en la que se duerma vaya entre los 18 y los 22 grados. Con una temperatura constante no alteraremos nuestro organismo y tendremos un sueño de calidad.

Utiliza ropa adecuada para dormir

En referencia a la ropa que utilizamos en la cama, se da por hecho que la manta ha sido sustituida por el edredón nórdico. Éste es mucho más ligero que la manta y, además, conserva mejor el calor en la cama.

Si utilizamos pijamas de algodón para dejar transpirar el cuerpo mientras dormimos, conseguiremos un efecto positivo en el sueño. Lo importante en el momento de dormir es evitar que nos despertemos y romper así la fase completa del sueño.

usar la calefaccion

Cómo usar la calefacción cuando hay un bebé en casa

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La habitación del bebé es el lugar de la casa donde pasará más tiempo en sus primeros meses de vida. Por eso es importante conseguir un ambiente adecuado en cuanto a la temperatura, humedad y otros factores. A continuación, te damos unas recomendaciones de cómo usar la calefacción cuando se tiene un bebé en casa.

Cuál es el sistema de calefacción ideal para un bebé

El sistema de calefacción ideal para los bebés son los radiadores de gas o eléctricos, porque ofrecen un calor agradable y homogéneo. Además, si se puede regular de forma independiente, mucho mejor para todas las personas que vivan en la casa. Se recomienda no usar estufas de butano, braseros, etc. porque vician el aire de la habitación y son peligrosas. Además, recuerda que la cuna, el parque, hamaca, trona, etc. no debe estar cerca de las fuentes de calor.

Hay que tener en cuenta que la calefacción reseca el ambiente. Este ambiente no es saludable para los bebés. La humedad ideal para las estancias donde se encuentre el bebé se sitúa entre el 30% y el 50%. Un porcentaje superior favorece el desarrollo de hongos y otras molestias.

Un termómetro y un higrómetro nos será muy útil para controlar la temperatura y la humedad.

Consejos para usar la calefacción de forma adecuada

El principal factor que influye en el bienestar del bebé es la temperatura. Por ese motivo, es importante llevar un control de la temperatura cuando el bebé se encuentra en casa. Es tan malo que pase frío como calor.

Se deben tomar las siguientes precauciones cuando hay esperada la llegada de un bebé a casa:

  1. Lo ideal es mantener una temperatura en casa de entre 21 y 24 grados durante el día, cuando el bebé está activo y fuera de la cuna. Por la noche, la temperatura ideal es entre 18 y 20 grados porque al estar abrigado con el pijama, sábana, mantas, etc. su propio cuerpo ya genera calor.
  2. Nunca colocar la cuna muy cerca del radiador. El exceso de calor aumenta el riesgo de posibles enfriamientos, de deshidratación y de muerte súbita.
  3. Para evitar este exceso de humedad, es recomendable ventilar las estancias cuando el bebé no se encuentre en casa. Por el contrario, si el ambiente es demasiado seco por la calefacción, la solución es utilizar un humidificador.
  4. A la hora de bañar al bebé, caldea previamente la habitación con la calefacción. Tanto la temperatura ambiente como la del agua tiene que ser agradable para el bebé para evitar un enfriamiento.
uso inadecuado de la calefacción

Cómo afecta a la salud el uso inadecuado de la calefacción

uso inadecuado de la calefacción

En muchas ocasiones nos excedemos en la temperatura del hogar cuando llega el invierno por un uso inadecuado de la calefacción. Esto puede provocar problemas de salud presentando problemas respiratorios y cutáneos.

La sensación de frío en el cuerpo comienza cuando la temperatura baja de 20 o 21 grados. Aunque es muy variable según las personas y momentos, es en ese momento cuando debemos conectar algún sistema para caldear el ambiente.

Pero este aporte de calor por medio de sistemas de calefacción no está exento de riesgos para la salud. Los tres riesgos más comunes que producen estos sistemas de calefacción son:

  1. Todos aquellos derivados del aumento de la temperatura y sequedad del ambiente
  2. Aquellos por la producción de substancias tóxicas por los aparatos
  3. Por la contaminación medioambiental que pueden genera

Afecciones derivadas de un uso inadecuado de la calefacción

Te contamos cuáles son las principales consecuencias de utilizar la calefacción de forma inadecuada:

  1. Más catarros. Los cambios de temperatura brusca favorecen la aparición de catarros. Cuando la diferencia de temperatura dentro y fuera del hogar es muy extrema, esto condiciona la aparición de resfriados. También si hay habitaciones en las que la temperatura es diferente.
  2. Infecciones respiratorias. La temperatura excesiva provoca que el ambiente se seque lo que propicia la aparición de diversas infecciones respiratorias. Las mucosas se secan y pierden la capacidad de defender al organismo de bacterias externas. Puede provocar bronquitis u otras enfermedades respiratorias crónicas.
  3. Deshidratación. La humedad del aire es imprescindible para nuestro organismo. Se considera óptima cuando se encuentra entre el 50 y el 60 por ciento.
  4. Piel y ojos secos. La propia sequedad del ambiente provoca que la piel esté más seca y tirante y que los ojos piquen y se sequen. La sequedad de la piel aumenta la descamación y el picor y la sequedad ocular puede dar lugar a conjuntivitis.

Consejos para evitar afecciones en la salud producidos por la calefacción

Está claro que en invierno hay que calentar las viviendas para que resulten confortables. Pero hemos de ser conscientes de que la calefacción puede tener efectos perjudiciales para la salud. A continuación, te damos unos consejos para evitar afecciones en la salud como consecuencia del uso inadecuado de la calefacción:

  1. Se recomienda tener una temperatura homogénea en toda la casa
  2. La temperatura en el interior del hogar debe estar alrededor de los 20º grados centígrados
  3. Una manera de solucionar la sequedad dentro del hogar es la utilización de aparatos humidificadores del aire. Son silenciosos y mantienen la humedad óptima dentro del hogar.
  4. En invierno es necesario hidratarnos con mayor frecuencia para evitar afecciones en el cuerpo, como grietas en la piel y sequedad en los ojos.
la mala salud del planeta

La mala salud del planeta: un hecho real que influye en la salud los humanos

la mala salud del planeta

El bienestar que el ser humano ha logrado en los últimos siglos, a la vez ha ido desgastando el entorno. Todo lo conseguido hasta ahora puede derrumbarse en cualquier momento. La mala salud del planeta debido a la sobreexplotación ya está pasando factura. Para los científicos, la problemática de la salud del planeta y de los humanos debe abordarse de manera conjunta.

¿Cómo influye la mala salud del planeta en los seres humanos?

Los avances de la ciencia han permitido una disminución drástica de las muertes por malaria y sida. Mientras tanto, la polución ya causa cinco veces más muertes que las dos enfermedades juntas.

El aumento de la esperanza de vida en los humanos se ha disparado en el último siglo. Las principales causas de este hecho son: la mortalidad infantil disminuye, la pobreza extrema cae y el hambre se está mitigando. Mientras el bienestar de los humanos va en aumento, la mala salud del planeta también aumenta. Un ejemplo de ello es:

  1. Las emisiones de carbono a la atmósfera aumentan
  2. El agua del mar es cada vez más ácida y está más caliente
  3. El bosque tropical va desapareciendo
  4. Las necesidades de agua se disparan
  5. Los fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes

Consecuencias de los desastres naturales en la salud humana

Más allá de los daños que provoca un desastre natural, la salud de las personas que lo sufren también se resiente a la larga. Según los últimos estudios científicos, las catástrofes naturales afectan a la salud del ser humano a lo largo del tiempo:

  1. Una inundación aumenta la tasa de mortalidad durante meses y aumenta las enfermedades crónicas
  2. Un incendio forestal afecta al peso de los nacidos si la embarazada se expuso a sus gases
  3. La deforestación para la implantación de la agricultura o zonas residenciales aumenta la aparición de nuevas enfermedades infecciosas
  4. Cualquiera de las tragedias afecta a la salud mental de quienes las han padecido. Generalmente produciendo estrés postraumático, depresión y ansiedad

La degradación de los ecosistemas naturales amenaza con revertir las mejoras que se han conseguido en el último siglo, según la Rockefeller Foundation.

El concepto de “equidad generacional”

Como consecuencia del crecimiento económico y el desarrollo en el presente, se ha hipotecado la salud de las generaciones futuras. El ser humano ya es más parte del problema que de la solución porque solo hace algo cuando el problema ya está ahí. Todo este desarrollo está dejando cicatrices para las generaciones futuras: el cambio climático, su impacto en la agricultura y la seguridad alimentaria, la pérdida de insectos polinizadores, entre otros.

Por lo tanto, las soluciones reales pasan por desarrollar medidas de control más allá del producto interior bruto e que incluyan al medio ambiente y la salud. Es la única manera que las generaciones futuras hereden un planeta sano y limpio.

dormir con aire acondicionado

¿Es bueno dormir con aire acondicionado?

dormir con aire acondicionado

Todos hemos pasado alguna noche en vela o nos ha costado mucho conciliar el sueño a causa de las altas temperaturas. Los expertos consideran que la temperatura ideal para dormir se encuentra entre los 22º y los 24ª, por tanto, cuando nos encontramos, como ahora, en plena ola de calor un remedio es el uso de aire acondicionado. Pero, ¿es bueno dormir con aire acondicionado?

Hay partidarios y detractores de dormir con aire acondicionado. Los detractores esgrimen, entre otros argumentos, que comporta un gasto energético muy grande. Pero hay una serie de medidas que pueden ayudar a que 8 de las 10 personas que revelan, según distintos estudios consultados, no dormir bien sin aire acondicionado a que puedan hacerlo de la mejor manera posible.

Consejos para dormir con aire acondicionado

No superar los 24º

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) lo ideal es programar el aparato de aire acondicionado en modo nocturno. En caso de no poseer este modo, la temperatura no debe superar, en ningún caso, los 24 grados. Subir la temperatura hará que la habitación esté demasiado fría y la temperatura no sea confortable.

No enfocar los chorros de aire a la cama

Cuando se instala el aparato emisor de aire se tiene que tener en cuenta donde está o va a estar la cama y evitar que el chorro de aire frío vaya directa a ésta. Un chorro de aire directo durante toda la noche no es bueno porque nos puede hacer coger frío y acabar con dolor de garganta o resfriados.

En caso de que el aire acondicionado esté enfocado a la cama, podemos ponerlo en modo “swing”. Esta función hace que unas aspas remuevan el aire para que no vaya el chorro directo a ningún sitio concreto.

Usar el modo noche

Tal como hemos apuntado en un apartado anterior, el modo noche o programa nocturno está pensado para  minimizar el consumo energético.

Este modo, que acostumbran a tener todos los aparatos de aire acondicionado modernos, hace que el aparato funcione hasta alcanzar la temperatura marcada en el termostato. Una vez la ha alcanzado, se para y, en aproximadamente una hora, se vuelve a encender, la incrementa 1 grado y se para de nuevo.

el aire acondicionado y los resfriados

Existe la relación entre el aire acondicionado y los resfriados

el aire acondicionado y los resfriados

Llega el verano y, con él, las olas de calor, que hacen que lleguemos a casa o a la oficina acalorados porque las temperaturas, en muchas ocasiones, pueden superar los 30º. Por suerte hay remedio: el aire acondicionado. Pero debemos usarlos teniendo en cuenta una serie de medidas para romper la relación entre el aire acondicionado y los resfriados.

El aire acondicionado, como casi todo, tiene su parte buena y su parte mala. Es muy eficaz para refrescarnos cuando tenemos calor, pero, a su vez, su abuso o mal uso puede tener efectos negativos en nuestro organismo. Algunos de éstos son: resfriados, faringitis, tos, contracturas musculares, dolor de cabeza, etc. Y todas ellas, como veremos a continuación, pueden evitarse si se realiza un correcto uso del aire acondicionado.

Consejos para evitar los resfriados a causa del aire acondicionado

Realizar un correcto mantenimiento del aparato

Hacer revisiones periódicas a nuestros aparatos de aire acondicionado es esencial porque nos evitará problemas en las vías respiratorias como refriados o faringitis e incluso problemas gastrointestinales.

Tener los filtros limpios es básico porque pueden tener bacterias, virus y gérmenes que se pueden propagar por el aire e incidir en la propagación de cuadros gripales.

Temperatura de confort

Es recomendable, como ya hemos dicho en más de una ocasión, poner el termostato del aire acondicionado entre 23 y 24 grados. Se recomienda mantenerlo a esta temperatura constante porque ponerlo a menos grados contribuye un gasto energético innecesario y, muy probablemente, tendremos frío.

Evitar chorros de aire frío directos

En muchas ocasiones, cuando llegamos muy acalorados a un sitio, tendemos a ponernos debajo del chorro de aire frío. Pero debemos evitar esta tendencia porque el aire directo, sobre todo en zonas sensibles que solemos llevar descubiertas como el cuello, la cara, el pecho o los riñones puede hacer que nos resfriemos.

Estas medias son aplicables al hogar pero también a otros lugares con aire acondicionado como locales, oficinas o vehículos.

Aire acondicionado y alergia

Aire acondicionado y alergia. ¿Son buenos compañeros?

Aire acondicionado y alergia

 

A menudo hemos oído decir que los aires acondicionados no son buenos para las alergias porque, en muchas ocasiones se asimilan éstos a resfriados y otras afecciones con sintomatología que se puede confundir con un cuadro alérgico. Pero, ¿son el aire acondicionado y alergia buenos compañeros?

Aire acondicionado y alergia. ¿Son un buen tándem?

La respuesta es sí en tanto que los aparatos de aire acondicionado benefician, tal como abordaremos a continuación, a las personas que tienen alergia.

Las enfermedades alérgicas, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), afectan a más del 30% de la población del Estado español. Y las alergias más comunes son al polen y a los ácaros del polvo. Es por este motivo que en las casas en las viven personas con alergias se debe mantener el aire de las estancias en las que están lo más limpio posible. Es en este sentido que el aire acondicionado es positivo para las personas que padecen alergia.

Los aparatos de aire acondicionado que incorporan purificadores de aire ayudan a mantener el aire limpio de polvo y polen y, por tanto, crean un ambiente favorable para las personas que sufren enfermedades alérgicas.

Cómo consigue el aire acondicionado ser positivo para las personas con alergia

Gracias a los filtros, el aire acondicionado, además de climatizar la casa, mantiene la casa limpia de partículas de polvo y polen y, también, captura agentes contaminantes como virus y bacterias. Determinados tipos de filtro pueden, incluso, descomponer los olores.

Los filtros, gracias a la evolución de la tecnología, son cada vez más avanzados. Actualmente los más eficaces son los HEPA (High Efficiency Particle Arresting). Estos filtros, recogedores de partículas de alta eficiencia, permiten que en el hogar se respire un ambiente más puro porque reducen la presencia de partículas y alérgenos.

Es importante, para conseguir una mayor eficacia, que se coloquen varios aparatos de aire acondicionado en la casa, ya que no siempre nos encontramos en el mismo lugar. Y, también, entre otras medidas, recurrir a profesionales para el mantenimiento de los aparatos de aire acondicionado. Éstos nos asegurarán un correcto funcionamiento del aparato y la limpieza de los filtros.