problemas respiratorios

Sistemas de calefacción para personas con problemas respiratorios

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Como cada invierno, cada día estamos menos dispuestos a pasar frío dentro de casa. Nos gustan las casas bien caldeadas y poder estar en manga corta en pleno invierno. Pero esta comodidad puede acarrear ciertos problemas respiratorios si abusamos de la calefacción sin control.

Los sistemas de calefacción se han ido perfeccionando y la oferta es bastante amplia. En primer lugar, cabe recordar que para conseguir un ambiente climatizado saludable la temperatura no debe superar en invierno los 19 ºC a 20 ºC. Por la noche, un par de grados menos para dormir de forma saludable. Recordar también que los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior son los que generan y favorecen las infecciones virales.

¿Influye la calefacción en los problemas respiratorios?

Existen muchos sistemas de calefacción: losa radiante, estufas de gas, eléctrica, de leña, entre muchos otros. Generalmente se pueden clasificar entre sistemas que funcionan por combustión, sistemas que utilizan la electricidad como, por ejemplo, los radiadores, y los que calientan a través de la circulación de aire caliente, como los aires acondicionados.

Los sistemas de combustión consumen oxígeno y liberan monóxido de carbono al aire. La estufa es el ejemplo más claro. Por un lado, el riesgo de que alguien pueda quemarse con la llama, por otro lado, las estufas queman oxígeno y producen sustancias que pueden llegar a ser nocivas. Por este motivo, es importante una correcta ventilación de la vivienda para evitar acumulación de gases nocivos para la salud.

Los sistemas de aire caliente resecan el ambiente. El ambiente seco no es bueno para la salud porque puede generar problemas en mucosas, ojos y piel. Además, la exposición prolongada en una habitación con sistemas de aire puede provocar mareos o dolor de cabeza. El mejor sistema sería la instalación de un aire acondicionado con control automático de los parámetros de humedad y temperatura en el aire.

Climatización anti-alergia

De entre todos los sistemas para caldear casas y edificios, ¿cuál es mejor sistema para evitar problemas respiratorios?

  1. Los sistemas de calefacción tradicionales (estufa, radiador, etc.) ponen en circulación aire caliente por toda la habitación, pero arrastran las partículas de polvo que contienen alérgenos. Además, producen gases y otras sustancias que pueden desencadenar alergias. En estos casos, es importante ventilar las estancias y pasar la aspiradora con regularidad.
  2. La calefacción eléctrica (estufa de cuarzo, aire acondicionado, etc.) permite mantener una temperatura constante. Pero, al igual que los sistemas tradicionales, también distribuyen junto con el aire caliente, el polvo y los ácaros. La diferencia con los anteriores reside en la no propagación ni de olores ni de gases nocivos para el sistema respiratorio. Con estos equipos en casa, la limpieza de los ambientes es muy importante. Además, algunos equipos poseen filtros anti-alérgicos y sistemas de autolimpieza.
  3. Sistema de calefacción por calor radiante. Caldean el aire directamente sin levantar polvo. La climatización bajo el suelo permite una distribución homogénea del calor. Este tipo de sistema es una buena opción para combatir posibles reacciones alérgicas, no produce condensaciones de humedad ni afecta las vías respiratorias porque no consume oxígeno.
dermatitis atópica

El frío, la calefacción y la lana provocan la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel. Su síntoma principal es un intenso picor que lleva a que el paciente se rasque y le aparezcan lesiones rojas visibles en la piel.

¿Qué es exactamente la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel seca y sensible. Su picor puede llegar a ser muy intenso, provocando eczemas que incrementan la sensación de picor e incluso de dolor.

Es una enfermedad benigna, no contagiosa y que suele aparece en forma de brotes. Esta enfermedad aparece más en niños que en niñas a cualquier edad. Es más frecuente que aparezca en la infancia para desaparecer, en muchos casos, en la pubertad.

Es una de las dolencias más frecuente entre los niños españoles. Entre el 5% y el 10% de la población lo padece, según los expertos. Se calcula que un 18 % de los menores de dos años la padece, y genera el 20% de todas las consultas de dermatología pediátrica.

Factores que pueden agravar la dolencia en la piel

Las siguientes situaciones pueden agravar la enfermedad, por lo que se aconseja tener en cuenta los aspectos siguientes:

  1. Vigilar que la piel esté bien hidratada. La baja humedad en el ambiente favorece la deshidratación de la piel. Por eso, el ambiente de la casa no debe ser seco ni muy caluroso, sobre todo controlar en invierno el uso abusivo de la calefacción.
  2. Los ácaros, gérmenes en las partículas del polvo de la casa, pueden producir irritación. Evitar alfombras, moquetas, cortinas, edredones y ventilar correctamente los dormitorios.
  3. Las sustancias irritantes se deben evitar. Tanto los detergentes de la ropa como los hidratantes de la piel. Estas substancias pueden ser irritantes para la piel del sujeto atópico, por eso, se deben utilizar productos especiales para ellos.
  4. La ropa en contacto con la piel debe ser de tejidos naturales como el algodón, lino o hilo. Se recomienda evitar la lana o las fibras sintéticas porque pueden provocar picor.
  5. El momento de la ducha también es importante. Una vez al día, con agua tibia y jabones adecuados.
  6. El sol suele ser beneficioso para la dermatitis atópica. Siempre usar un buen protector solar para prevenir quemaduras.

Es una enfermedad que, aunque no es grave, puede ser desesperante. Además, necesita una gran constancia en el cuidado de la piel y en sus medidas de prevención.

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Programar la calefacción, la mejor aliada contra los resfriados

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Programar la calefacción antes de la llegada a casa, antes de levantarse o en los momentos que pasamos en el baño permite reducir el riesgo de acabar resfriados. Sobre todo, es una protección básica para los colectivos más vulnerables como niños y ancianos.

La calefacción más efectiva es aquella que proporciona una sensación de confort durante todo el tiempo que estamos en el hogar. Por eso, hoy hablaremos de control y programación de la calefacción para evitar los temidos resfriados.

Programar la calefacción puede evitar los resfriados

Programar la calefacción puede salvarnos entre un invierno sin preocupaciones de salud o un invierno enlazando resfriados. Varias situaciones nos hacen vulnerables dentro del hogar:

  1. Los tiempos de espera en los que nos encontramos en una habitación fría a menos de 18 grados y cogemos frío hasta que el sistema de calefacción alcanza la temperatura de confort (21ºC). Parece mentira, pero en estos minutos claves el organismo es vulnerable a esa pérdida de calor, lo que suele terminar en resfriados.
  2. Otro momento delicado es la hora de la ducha o baño y al salir de ella. En muchos hogares no hay ningún tipo de sistema de calefacción en los baños. Es un momento sensible porque nos encontramos sin prendas de ropa a temperaturas inferiores a la temperatura de confort.

En los colectivos más vulnerables como niños o ancianos, esos cambios de temperatura dentro del hogar suponen un peligro mayor. Por eso, utilizando un sistema de calefacción que trabaje con el confort, la eficiencia y el ahorro energético se pueden evitar muchas situaciones.

Cómo lograr un control inteligente de la temperatura de la vivienda

El primer paso para un control inteligente del hogar comienza por medir la temperatura interior y saber a qué distancia nos encontramos de la temperatura de confort. Para no perder energía, dinero y calidad de vida, es importante utilizar los termostatos inteligentes.

Actualmente, los termostatos inteligentes nos permiten controlar la temperatura de nuestro hogar con un smartphone desde cualquier lugar. En el mercado existen Apps para dispositivos móviles Android o iOS capaces de gestionar la temperatura desde cualquier lugar donde nos encontremos. Se enlazan con el WiFi de la vivienda y permiten que accedamos desde el smartphone al sistema para establecer la temperatura de confort o programarla en función de las necesidades. A continuación, unos ejemplos de su uso:

Un hogar siempre confortable antes de nuestra llegada

La mayor ventaja de estos sistemas es la posibilidad de programar un calendario de encendido y apagado de la calefacción. Esto evitará encontrarnos con el hogar frío y evitar coger un resfriado. Además, estaremos calentando la vivienda de manera gradual lo que permitirá un consumo eficiente y un ahorro importante de energía.

Flexibilidad ante imprevistos

Los sistemas domóticos nos permiten ser flexibles ante los imprevistos del día a día. Por ejemplo, si tenemos previsto llegar antes a casa, podemos enviar una señal desde nuestro smartphone para arrancar la caldera. Por contra, si prevemos llegar más tarde, podemos reprogramar la caldera a un rato antes de nuestra llegada.

Este tipo de gestión nos aporta un ahorro para nuestro bolsillo y contribuimos positivamente sobre el impacto de estos aparatos en el medioambiente.

calefaccion encendida

¿Es perjudicial dormir con la calefacción encendida?

calefacción encendida

Con las frías y largas noches de invierno muchas personas optan por no apagar las calderas y los radiadores. La mayoría de los hogares ya encienden la calefacción durante el día, pero al llegar la noche nos surge cada año la misma pregunta: ¿es conveniente dejar la calefacción encendida mientras estamos durmiendo? A continuación, te explicamos si esta acción es beneficiosa o no para nuestro cuerpo.

Efectos de la calefacción encendida durante la noche

La clave para un sueño efectivo está en mantener una temperatura constante y adecuada durante el descanso nocturno. El exceso de calor en el dormitorio al mantener la calefacción encendida puede dificultar o interrumpir el sueño.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), insiste en el hecho que la temperatura de la habitación tiene importancia porque incide en la calidad del sueño. El frío o el calor extremo pueden provocar microdespertares que alteran el ritmo natural del mismo.

El cuerpo tiene una temperatura constante durante el día que es ligeramente superior a la temperatura de la noche. Durante la fase REM del sueño, que es la más profunda, se produce un mayor descenso de la temperatura corporal. Si la habitación en la que dormimos tiene un ambiente muy caluroso, podemos alterar el ritmo de la temperatura corporal. Este hecho produce que el sueño se vuelva más superficial y tengamos estos microdespertares.

Por ello, los médicos aconsejan que la temperatura idónea de la habitación en la que se duerma vaya entre los 18 y los 22 grados. Con una temperatura constante no alteraremos nuestro organismo y tendremos un sueño de calidad.

Utiliza ropa adecuada para dormir

En referencia a la ropa que utilizamos en la cama, se da por hecho que la manta ha sido sustituida por el edredón nórdico. Éste es mucho más ligero que la manta y, además, conserva mejor el calor en la cama.

Si utilizamos pijamas de algodón para dejar transpirar el cuerpo mientras dormimos, conseguiremos un efecto positivo en el sueño. Lo importante en el momento de dormir es evitar que nos despertemos y romper así la fase completa del sueño.

usar la calefaccion

Cómo usar la calefacción cuando hay un bebé en casa

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La habitación del bebé es el lugar de la casa donde pasará más tiempo en sus primeros meses de vida. Por eso es importante conseguir un ambiente adecuado en cuanto a la temperatura, humedad y otros factores. A continuación, te damos unas recomendaciones de cómo usar la calefacción cuando se tiene un bebé en casa.

Cuál es el sistema de calefacción ideal para un bebé

El sistema de calefacción ideal para los bebés son los radiadores de gas o eléctricos, porque ofrecen un calor agradable y homogéneo. Además, si se puede regular de forma independiente, mucho mejor para todas las personas que vivan en la casa. Se recomienda no usar estufas de butano, braseros, etc. porque vician el aire de la habitación y son peligrosas. Además, recuerda que la cuna, el parque, hamaca, trona, etc. no debe estar cerca de las fuentes de calor.

Hay que tener en cuenta que la calefacción reseca el ambiente. Este ambiente no es saludable para los bebés. La humedad ideal para las estancias donde se encuentre el bebé se sitúa entre el 30% y el 50%. Un porcentaje superior favorece el desarrollo de hongos y otras molestias.

Un termómetro y un higrómetro nos será muy útil para controlar la temperatura y la humedad.

Consejos para usar la calefacción de forma adecuada

El principal factor que influye en el bienestar del bebé es la temperatura. Por ese motivo, es importante llevar un control de la temperatura cuando el bebé se encuentra en casa. Es tan malo que pase frío como calor.

Se deben tomar las siguientes precauciones cuando hay esperada la llegada de un bebé a casa:

  1. Lo ideal es mantener una temperatura en casa de entre 21 y 24 grados durante el día, cuando el bebé está activo y fuera de la cuna. Por la noche, la temperatura ideal es entre 18 y 20 grados porque al estar abrigado con el pijama, sábana, mantas, etc. su propio cuerpo ya genera calor.
  2. Nunca colocar la cuna muy cerca del radiador. El exceso de calor aumenta el riesgo de posibles enfriamientos, de deshidratación y de muerte súbita.
  3. Para evitar este exceso de humedad, es recomendable ventilar las estancias cuando el bebé no se encuentre en casa. Por el contrario, si el ambiente es demasiado seco por la calefacción, la solución es utilizar un humidificador.
  4. A la hora de bañar al bebé, caldea previamente la habitación con la calefacción. Tanto la temperatura ambiente como la del agua tiene que ser agradable para el bebé para evitar un enfriamiento.
uso inadecuado de la calefacción

Cómo afecta a la salud el uso inadecuado de la calefacción

uso inadecuado de la calefacción

En muchas ocasiones nos excedemos en la temperatura del hogar cuando llega el invierno por un uso inadecuado de la calefacción. Esto puede provocar problemas de salud presentando problemas respiratorios y cutáneos.

La sensación de frío en el cuerpo comienza cuando la temperatura baja de 20 o 21 grados. Aunque es muy variable según las personas y momentos, es en ese momento cuando debemos conectar algún sistema para caldear el ambiente.

Pero este aporte de calor por medio de sistemas de calefacción no está exento de riesgos para la salud. Los tres riesgos más comunes que producen estos sistemas de calefacción son:

  1. Todos aquellos derivados del aumento de la temperatura y sequedad del ambiente
  2. Aquellos por la producción de substancias tóxicas por los aparatos
  3. Por la contaminación medioambiental que pueden genera

Afecciones derivadas de un uso inadecuado de la calefacción

Te contamos cuáles son las principales consecuencias de utilizar la calefacción de forma inadecuada:

  1. Más catarros. Los cambios de temperatura brusca favorecen la aparición de catarros. Cuando la diferencia de temperatura dentro y fuera del hogar es muy extrema, esto condiciona la aparición de resfriados. También si hay habitaciones en las que la temperatura es diferente.
  2. Infecciones respiratorias. La temperatura excesiva provoca que el ambiente se seque lo que propicia la aparición de diversas infecciones respiratorias. Las mucosas se secan y pierden la capacidad de defender al organismo de bacterias externas. Puede provocar bronquitis u otras enfermedades respiratorias crónicas.
  3. Deshidratación. La humedad del aire es imprescindible para nuestro organismo. Se considera óptima cuando se encuentra entre el 50 y el 60 por ciento.
  4. Piel y ojos secos. La propia sequedad del ambiente provoca que la piel esté más seca y tirante y que los ojos piquen y se sequen. La sequedad de la piel aumenta la descamación y el picor y la sequedad ocular puede dar lugar a conjuntivitis.

Consejos para evitar afecciones en la salud producidos por la calefacción

Está claro que en invierno hay que calentar las viviendas para que resulten confortables. Pero hemos de ser conscientes de que la calefacción puede tener efectos perjudiciales para la salud. A continuación, te damos unos consejos para evitar afecciones en la salud como consecuencia del uso inadecuado de la calefacción:

  1. Se recomienda tener una temperatura homogénea en toda la casa
  2. La temperatura en el interior del hogar debe estar alrededor de los 20º grados centígrados
  3. Una manera de solucionar la sequedad dentro del hogar es la utilización de aparatos humidificadores del aire. Son silenciosos y mantienen la humedad óptima dentro del hogar.
  4. En invierno es necesario hidratarnos con mayor frecuencia para evitar afecciones en el cuerpo, como grietas en la piel y sequedad en los ojos.
Por qué cada vez hay más personas alérgicas

Por qué cada vez hay más personas alérgicas

Por qué cada vez hay más personas alérgicas

Las alergias y las intolerancias están a la orden del día. Hay quién cree que se trata de una moda. Pero, ¿es así o, como defienden los profesionales, un verdadero problema de salud? ¿Cuáles son las causas de que cada vez haya más personas alérgicas o intolerantes?

La doctora Marcela Santaolalla Montoya, jefa del departamento de alergología del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro, explica al periódico ABC que la alergia es una respuesta exagerada e inapropiada de nuestro sistema inmunitario a sustancias que, para la gran mayoría de personas, son inocuas.

La especialista defiende que el número de personas afectadas por alergias y/o intolerancias es muy alto a nivel mundial y no deja de crecer año tras año. Se calcula que, en la actualidad, en el mundo entre un 30% y un 40% de personas se encuentran afectada. En el caso del Estado español, se calcula que una de cada cuatro personas padece algún tipo de trastorno alérgico. Una cifra que se estima que continuará creciendo en los próximos años.

Por qué cada vez hay más personas alérgicas

Según la doctora responsable del departamento de alergología del citado hospital, no obedece a un único motivo. Los más destacables son:

  • Predisposición genética. En este sentido, hay evidencias médicas de genes asociados a enfermedades alérgicas se transmiten de padres a hijos.
  • Mecanismo epigenético. Estos son los factores que pueden actuar provocando modificaciones a lo largo de los años. Éstos, sin variar la secuencia del ADN pueden afectar a la expresión de los genes.
  • Factores ambientales. En un entorno altamente industrializado y contaminado como el nuestro las alergias proliferan con más facilidad.

En este sentido, las alergias son más comunes en las grandes ciudades con altos niveles de polución que en zonas rurales. También se considera que han contribuido y contribuyen a la mayor proliferación de alergias la gran cantidad de aditivos que actualmente encontramos en la comida.

Otros factores que pueden tener que ver con la percepción de que hoy en día hay más personas alérgicas es que actualmente hay un mayor diagnóstico de este tipo de enfermedades.

Consejos para prevenir la rinitis alérgica

Consejos para prevenir la rinitis alérgica

Consejos para prevenir la rinitis alérgica

Se acerca la primavera y muchas personas que sufren rinitis alérgica ya están con los dedos cruzados para que el brote no sea muy fuerte. Pero existen consejos para prevenir la rinitis alérgica mucho más efectivos que cruzar los dedos.

Qué es la rinitis alérgica

La rinitis alérgica afecta cada vez a más población debido a la contaminación y a otros factores ambientales que se encuentran, sobre todo, en los grandes núcleos urbanos.

Esta afección consiste en un conjunto de síntomas que afectan principalmente a la nariz. Y se presenta cuando la persona que la padece inhala algo a lo que es alérgico como, por ejemplo, ácaros del polvo o pelos de animales.

La rinitis alérgica se denomina fiebre del heno cuando la causa es el polen procedente de las plantas o de otros factores que se encuentran en el aire.

Además de afectar a la nariz, también puede provocar picor de ojos, estornudos y voz y secreción nasal.

Prevenir la rinitis alérgica

Hay muchas maneras de prevenir la rinitis alérgica. Como hemos visto con anterioridad, ventilar bien la casa, es una de ellas. Como también lo es evitar las horas de mayor concentración de polen, que acostumbran a ser la primera de la mañana y la última de la noche. Durante esas horas se debe evitar salir a la calle y, si hace calor, usar el aire acondicionado en lugar de tener las ventanas abiertas. El aire acondicionado es importante que esté debidamente revisado por un servicio técnico oficial y tenga los filtros limpios.

Además de estos factores, también hay alimentos que nos ayudan a prevenir y reducir los brotes de rinitis alérgica. A continuación citamos algunos:

Té verde

El té verde tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud y, además, no tenemos que vigilar su consumo porque no contiene niveles altos de teína.

En lo referente a la rinitis alérgica, contiene un compuesto que impide la producción de histamina, lo que hace que alivie la reacción y los síntomas de la alergia.

Cúrcuma

La cúrcuma, de la misma manera que sucede con el té verde, tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud. Es antiinflamatoria, anticancerígena y antiantoxidante.

En lo referente a la alergia, gracias a que contiene inmoglubina E, previene y disminuye los síntomas.

Miel

Por paradójico que pueda parecer, se recomienda tomar miel porque esta contiene pequeñas cantidades de polen que nos permiten ir acostumbrando a nuestro organismo paulatinamente a éste.

prevenir les aL·lèrgies a casa

Las alergias en casa: cómo prevenirlas

prevenir les aL·lèrgies a casa

Es común que en nuestro hogar haya sustancias y elementos que pueden producir alergia como el polvo, el polen, la humedad, etc. Es por ello que es importante que tomemos medidas para prevenir las alergias. Muy especialmente si en casa viven personas con esta afectación.

Medidas para prevenir las alergias

Mantener la casa limpia de polvo

Para mantener la casa limpia de polvo, que es una de las alergias más comunes, es importante que usemos, para limpiar el suelo, un aspirador con filtro HEPA o mopas atrapa polvo. Debemos huir, en todo caso, de escobas y otras herramientas de limpieza que levanten el polvo.

Lo mismo sucede con los muebles, es aconsejable limpiarlos, siempre, con un trapo húmedo en el que se quede el polvo.

En lo referente a las alfombras, se aconseja no tener y, en caso de tenerlas, que sean lavables. Lo mismo sucede con las cortinas, se recomienda sustituirlas por persianas u optar por materiales lavables. La moqueta es desaconsejable en todos los casos porque acumula gran cantidad de polvo y no se puede sacudir ni limpiar con tanta frecuencia como las alfombras.

Ropa de cama

Con la ropa de cama también debemos tener especial cuidado porque se pueden acumular muchas partículas que nos causen alergia. En lo referente a las sábanas, se aconseja lavarlas una a dos veces por semana preferiblemente a temperaturas elevadas.

Las mantas y edredones deben ser sintéticos y poderse lavar. Los edredones y almohadas de plumas, por ejemplo, no son buenos aliados para las alergias. Las almohadas también es preferible que sean de poliéster o de algún material sintético lavable y que no acumule polvo para evitar alergias.

Las fundas de colchón también deben ser antialérgicas.

Los peluches, revistas y, en general, los elementos susceptibles de coger polvo, es preferible que estén en un armario o lugar cerrado.

Mascotas

Las mascotas es preferible que no entren en el dormitorio. También que su cama y sus pertenencias sean lavables y que se las bañe con frecuencia.

Otras medidas

Otras medias que podemos tomar para evitar alergias es usar deshumidificadores. También podemos poner el aire acondicionado para disminuir los niveles de humedad de la casa. Los filtros del aire acondicionado siempre deben estar limpios y revisados.

No tener plantas en el interior y ventilar la casa en horas en las que no haya alta concentración de polen, que suele ser a primera hora de la mañana, también ayudará.

Consejos para evitar los resfriados y la gripe

Tendemos a pensar que nos resfriamos o cogemos la gripe a causa del frío. Pero no es así. Esta afirmación sólo es certera porque el virus que produce los resfriados y la gripe resiste más con temperaturas bajas. Pero la gripe y el resfriado se transmiten a través del contacto directo. A continuación encontraréis una serie de consejos para evitar los resfriados y la gripe teniendo en cuenta esta premisa.

Consejos para evitar los resfriados y la gripe

Partiendo de la base que los constipados y la gripe se transmiten por contacto directo las medidas que debemos tomar para evitarlo deben estar basadas, sobretodo, en la higiene. No obstante, es importante señalar que todo el mundo que viva en sociedad está expuesto a estas enfermedades. Sólo un ermitaño podría evitarlas.

A continuación listamos algunos de los consejos más prodigados por especialistas en la materia:

Lavarse las manos

Al contagiarse por contacto directo, es esencial mantener las manos limpias porque éstas son con las que más cosas tocamos y, por ende, un foco de posible infección muy grande. Pues debemos tener en cuenta que, por ejemplo, cuando nos agarramos a la barra del autobús podemos llevarnos con nosotros los virus de las personas que lo han tocado anteriormente. Lo mismo que sucede cuando nos saludamos con alguien estrechándonos la mano

En este sentido, es importante que realicemos una limpieza completa con agua y con jabón. No es suficiente con pasarse un poco de agua.

Evitar tocarse la cara

La boca, la nariz y los ojos se considera que son las zonas más sensibles para la entrada de organismos no deseables. De hecho, se cree que los niños pequeños se resfrían más que los adultos porque tienen más tendencia a tocarse la cara.

Intentar evitar los espacios cerrados

En relación con el primer punto, en los espacios cerrados con gran afluencia de gente como hospitales, aeropuertos, centros comerciales, transporte público, etc., al ser lugares cerrados con mucha afluencia de gente, las posibilidades de contagio son mayores.

Descanso y tranquilidad

Dormir las horas adecuadas e intentar llevar una vida relajada y sosegada también influirá muy positivamente en el hecho de no coger resfriados ni gripes.

Es así porque el descanso influye positivamente en nuestro sistema inmunológico, que es lo que nos hace ser más resistentes a los ataques de virus y bacterias. En contra de nuestro sistema inmunológico, que debemos mantener fuerte, juegan el alcohol y el tabaco. Y, a favor, el hecho de llevar una dieta sana y equilibrada.