Temperatura-ideal

Buscando la temperatura ideal en los espacios cerrados

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La eterna lucha en los centros de trabajo y edificios públicos. Dicen que nunca llueve a gusto de todos y esto es exactamente lo que pasa cuando se determina la temperatura que tienen que tener estos espacios que se encuentran generalmente cerrados. Sea por calor o por frío, no todos se muestran a gusto con la temperatura.

Una de las variables que determinan una buena ergonomía es precisamente la temperatura. Recordemos que la ergonomía busca mejorar el rendimiento en el trabajo y mantener una buena salud muscular. Una de las cuestiones que facilitan un buen rendimiento laboral es la temperatura, para poder trabajar en buenas condiciones, no podemos sentir ni calor, ni frío extremo. Pero, ¿cómo podemos regularla?


Los factores que intervienen en la temperatura ideal en un espacio cerrado

Cuando se trata de nuestro hogar, determinar la temperatura ideal no es muy difícil, se negociará con el resto de la familia y se tendrá en cuenta el gasto energético que queramos hacer. La cosa cambia cuando hablamos de espacios comunes como edificios e infraestructuras públicas como ayuntamientos o aeropuertos. También centros de trabajo como oficinas, talleres, etc. Te explicamos qué factores intervienen a la hora de establecer cuál es la temperatura ideal:

  • La temperatura exterior. Aunque no lo parezca, interviene y mucho. No es el mismo encontrarnos en un edificio público en invierno o en verano. En el primer caso el ambiente estará muy frío y costará más de enfriar y de mantener el calor. Al contrario, durante el verano hará más calor y se tendrá que regular la temperatura con aire acondicionado en vez de calefacción.
  • La ropa. Dependiendo de la época del año, los usuarios vestirán ropa más gruesa o más ligera, cosa que también afectará para determinar la temperatura ideal dentro de un espacio cerrado.
  • La actividad que se realice en el espacio. No es lo mismo mantenerse quieto en una oficina frente al ordenador que en una estación de tren donde los viajeros andan arriba y abajo arrastrando las maletas. Está claro que la temperatura corporal varía según la actividad que se esté realizando, cosa que también nos afectará a la hora de decidir cuáles son los grados centígrados ideales en un espacio en concreto.
  • Ahorro energético. En un mundo que camina cada vez más hacia la sostenibilidad es importante no derrochar recursos en calefacción y aires acondicionados. La racionalidad es clave, no es aceptable que en invierno se tenga que estar en un espacio cerrado en manga corta ni que en verano se esté con jersey.

También existen una serie de factores externos que intervienen en la temperatura de un espacio cerrado pero que no se pueden tener en cuenta a la hora de establecer la temperatura mediana ideal porque dependen de cada persona.

  • Organismo. Cada cuerpo es diferente y tiene una sensación térmica distinta, así que, aunque una persona tenga frío es posible que a su lado otra tenga calor.
  • Los alimentos ingeridos. Dependiendo del tipo de comida que se haya tomado la temperatura corporal cambiará y se puede sentir más o menos frío o calor.

Los expertos han estudiado durante décadas esta cuestión y se ha fijado la Norma ISO 7730 que determina la temperatura estándar de acuerdo con ciertos cálculos. Todos los organismos públicos están obligados a consultarla para calcular cuál es la temperatura ideal global e integral. Para conseguirlo se utilizan dos parámetros estadísticos:

  • El Voto Mediano Estimado.
  • El Porcentaje Estimado de Insatisfechos.

Consejos para ahorrar en calefacción en invierno

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Con el frío llegan, también, los sustos con las facturas energéticas. La calefacción y el agua caliente acostumbran a representar más de la mitad del importe de la factura de suministros. Es por este motivo, además de por una cuestión de eficiencia energética y ecología, que debemos tomar medidas para ahorrar en calefacción en invierno.

Cómo ahorrar en calefacción y agua caliente en invierno

Iluminación natural

El sol, además de luz, proporciona calor. Se calcula que una estancia en la que toque el sol de forma directa la temperatura puede subir entre 1 y 2 grados de media.

Ventilación

Como veíamos en un post anterior, la ventilación del hogar cuando se usan sistemas de calefacción es esencial para evitar intoxicaciones. Pero, evidentemente, esta ventilación la tenemos que llevar a cabo teniendo en cuenta una serie de premisas para evitar tener una pérdida calórica importante.
Se recomienda ventilar unos 10 minutos a primera hora de la mañana abriendo ventanas y puertas. Y, en función del tipo de calefacción, se recomienda que se vuelva a ventilar por la tarde.
A pesar de que la ventilación natural es imprescindible, también se debe tener en cuenta que existen sistemas de ventilación mecánica que permiten filtrar, renovar el aire y recuperar el calor.

Aislamiento

Saber los puntos por los que puede entrar el aire en la casa es muy importante porque por estos perdemos calor. Muchas veces estos puntos son ventanas, puertas y, en general, puntos de conexión de la vivienda con el exterior. Para evitar estas fugar de calor se aconseja disponer de buenos aislantes como, por ejemplo, ventanas de doble cristal.

Termostato

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) la temperatura del hogar se debe mantener entre 19 y 21 grados. Debemos tener en cuenta que contra más grados, más subirá nuestra factura energética.
No tiene ningún sentido tener la calefacción y estar en manga corta en casa. Es preferible abrigarse un poco y tener la calefacción a menos grados.

Sistema de calefacción

No hay un sistema de calefacción ideal; tenemos que buscar cuál es el que mejor se ajusta a nuestras necesidades. No obstante, hay algunos, que teniendo en cuenta el clima y la tipología de casas mediterráneas, la que más se adapta aquí es la combinación de calderas de condensación y radiador.