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5 consejos para ahorrar energía con la puesta a punto de la caldera

Cuando llega el frío, la caldera es nuestro mejor aliado para mantener la casa a una temperatura agradable.

Solo así podremos disfrutar del placentero calor del hogar, mientras nuestros hijos estudian, vemos una película en familia, degustamos una cena exquisita o recibimos la visita de unos amigos.

Pero para que funcione correctamente y no nos llevemos ninguna sorpresa al encenderla después de tantos meses sin usar, conviene hacer una puesta a punto completa, tal y como te describimos a continuación.

Las claves de un buen mantenimiento de la caldera

La puesta a punto de la caldera no solo nos ayuda a evitar averías y otras complicaciones derivadas de su funcionamiento, sino que también favorece el ahorro de energía y mejora el rendimiento.

Por todo ello, los expertos aconsejan llevar a cabo un mantenimiento periódico que al menos incluya los puntos que detallamos aquí:

  • Ventilación. Lo primero que deberás comprobar son las rejillas de ventilación de tu caldera. Verifica que no haya ningún obstáculo que impida la salida del gas en caso de fuga.
  • Presión. Seguidamente, continúa con la puesta a punto de la caldera revisando su presión. Esta debe estar entre 1 y 1,2 bares.
  • Color de la llama. Cuando la enciendas, fíjate en el color de la llama. Si está azul, significa que la combustión está efectuándose de forma correcta. Si está amarilla o naranja, llama rápidamente al técnico para que haga una revisión más a fondo.
  • Temperatura. Otra tarea fundamental en el mantenimiento de la caldera es la comprobación de la temperatura. Ajústala a la adecuada, tanto para calentar el agua como para calentar tu casa.
  • Bomba y radiadores. Si tu caldera tiene bomba de circulación, asegúrate de que gire de forma correcta. Por otro lado, no hay puesta a punto de caldera que se precie sin una correcta revisión de los radiadores. Enciéndelos y cerciórate de que todos calientan y que no hay fugas de agua.

¿Lo tienes? Como consejo final, te recomendamos que actives tu caldera durante al menos 20 minutos y observes su funcionamiento.

Si detectas alguna irregularidad, ponte en contacto con el servicio técnico.

¡Este otoño, disfruta del calor de tu hogar!

Mantenimiento anual

Consejos para el mantenimiento de tu hogar

Mantenimiento anual

Empieza el año y es la mejor época para hacer un listado con aquellos propósitos que queremos cumplir. Es habitual que muchas personas hagan un análisis de su vida y se planteen qué nuevos retos quieren conseguir. Muchas veces se recomienda empezar por el más fácil, si quieres poner orden en tu vida, hazlo también en tu hogar. Enero es un buen mes para llevar a cabo revisiones de mantenimiento y confort en tu casa. ¿Te apuntas? Te damos algunos consejos para empezar 2020 con un buen mantenimiento de tu hogar.

¿Por qué tengo que hacer el mantenimiento de mi hogar regularmente?

Enero es uno de los meses más duros del invierno, hace viento y frío, y económicamente hablando también es de los más delicados después de las compras de regalos y gastos que comporta la Navidad. Por eso es el momento ideal para plantearse hacer las revisiones anuales de los servicios de mantenimiento:

  1. Revisión de la instalación eléctrica.
  2. Revisión de la instalación de fontanería.
  3. Revisión de la instalación del gas.
  4. Revisión de los sistemas de calefacción.
  5. Revisión de otros sistemas de climatización como por ejemplo el aire acondicionado.
  6. Revisión genérica del hogar (muebles, accesorios, electrodomésticos, paredes, el suelo, jardinería si procede…).

Un hogar tiene que mantenerse para que todo esté a punto y en buen estado. Por eso es recomendable que destines una parte de tu presupuesto para gastos mensuales a hacer una especie de hucha para invertir en los costes de mantenimiento y reparaciones del hogar. Los expertos hablan de reservar anualmente entre el 1 y el 3% del valor actual de tu vivienda. En caso de no necesitar el dinero, se tienen que guardar, ya que te ayudarán a pagar derramas grandes en un futuro.

8 consejos para mantener en orden tu hogar

  1. Contrata a profesionales para que realicen el mantenimiento de los sistemas de calefacción, aire acondicionado, cañerías del gas y del agua y también del sistema eléctrico. Así podrás prevenir accidentes y averías. Para revisar la caldera, radiadores y sistema de agua caliente puedes contactar con RoigSat, expertos certificados.
  2. Limpiar o pintar las paredes.
  3. Comprobar el estado del suelo, ya sea de parqué, baldosa, cemento o moqueta. En este último caso se tendría que aspirar después de comprobar que no hay zonas rotas.
  4. Revisar y cambiar, si procede, las bombillas, grifos y otros elementos con una vida útil limitada.
  5. Hacer reparaciones de los elementos desgastados o rotos como pueden ser ventanas, puertas, barandillas…
  6. Revisar el funcionamiento de todos los electrodomésticos y hacer una puesta a punto.
  7. Si dispones de parte exterior, se tiene que cuidar el jardín para evitar que crezcan malas hierbas o raíces y ramas de los árboles que puedan echar a perder la estructura de la vivienda.
  8. En el caso de las viviendas adosadas o unifamiliares es importante revisar el tejado para que ninguna teja pueda caer y hacer daño a alguna persona.

Seguir un plan de mantenimiento permite facilitar y promover el confort en tu hogar, ya que se convertirá en una vivienda más cómoda, segura, saludable y sostenible.

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Smart city y su gestión de residuos

smart city

 

La ciudad del futuro se caracterizará por la tecnología y el respeto por el medio ambiente. El objetivo es que sus habitantes vivan con más comodidad, conectando todos los elementos de la ciudad para crear una relación más sencilla. Se implantarán sistemas inteligentes de medición de agua y energía; los vehículos eléctricos serán el día a día en las ciudades, pero, ¿cómo se solucionará el problema de los residuos en una Smart city?

 

Gestión sostenible de residuos urbanos

La gestión de residuos en una Smart city nace como una necesidad para crear una ciudad óptima y habitable para todos sus residentes. Los expertos trabajan en diferentes alternativas para esta importante labor, compartiendo todos unos mismos objetivos:

  1. conseguir un entorno más informado
  2. un entorno más concienciado
  3. con mayores facilidades para un funcionamiento más cómodo
  4. sistemas más higiénicos y de menor impacto visual

 

Estos sistemas más higiénicos y menos visuales se pueden conseguir con una red de tuberías subterráneas por donde discurrirían los residuos. ¿Es factible esta idea? Desde ANAVAM, Asociación Nacional de Auditores y Verificadores Medioambientales, creen que si. Este modelo es una de las mejores opciones para cumplir con las necesidades de una Smart city.

 

Los residuos ya no estarían por las calles. Gracias a un sistema de tuberías estancas con un sistema de vacío, las bolsas de basura depositadas en los contenedores irían directamente al centro de reciclaje a través de una red subterránea. El contacto por las calles y las carreteras sería nulo. Otra ventaja sería la desaparición de los vehículos encargados del transporte de residuos, disminuyendo tanto el ruido como la contaminación que producen estos camiones.

 

En todo este proceso el big data es esencial. Se podría conocer información sobre horas, cantidad de residuos y costumbres en su gestión. Y así, aplicar servicios en función de todas las variables conocidas con la recogida de datos.

 

Smart city y economía circular

La economía circular centra sus principios en la reutilización de materiales y productos, ya que es consciente que éstos son finitos y que tienen límite de caducidad. De ahí que surja a la vez el concepto de economía colaborativa, como modelo basado en la lucha contra el cambio climático y el respeto al medioambiente.

 

Esta economía permite la utilización de materiales que una entidad deja de utilizar y que son reciclados para cubrir las necesidades de otra entidad. Una manera eficiente de reducir los materiales en el mercado y de compartir recursos.

 

Para el año 2050, el 70% de la población mundial vivirá en ciudades. Este es el motivo por el que se están desarrollando un gran número de proyectos dedicados al estudio de soluciones innovadoras. Uno de ellos es el GrowSmarter, un programa europeo de investigación que tiene a Barcelona, Colonia y Estocolmo como cabezas visibles para buscar soluciones para las futuras smart cities.

el calor

Cómo se soportaba el calor antes del aire acondicionado

el calor

 

Desde casa o en la oficina, el aire acondicionado nos ayuda a pasar las altas temperaturas del verano de la mejor de las maneras. La tecnología ha sido un punto de inflexión a la hora de sentirnos confortables dentro de espacios cerrados cuando las temperaturas son elevadas. Pero, ¿os habéis imaginado alguna vez pasar el calor del verano sin aire acondicionado?

 

A lo bueno es fácil acostumbrarse rápido y olvidamos que, hasta tan solo unas pocas décadas, el aire acondicionado estaba reservado para unos pocos. La mayoría de la gente se las tenía que arreglar con ingenio para plantarle cara al calor.

 

El calor antes de la invención del aire acondicionado

Hoy día estamos recuperando algunas de las técnicas más comunes y sencillas para combatir el calor y las altas temperaturas del periodo estival. Os dejamos con las técnicas más utilizadas:

Dormir a la fresca

Si durante el día cuesta soportar el calor sin aire acondicionado, dormir puede ser una misión imposible, sobre todo en casas en las que corre poco aire. Una de las soluciones era salir a dormir a los patios y espacios al aire libre. Esterilla y cojines en mano y a disfrutar del sueño al raso.

Construcción planificada

Una de las formas más inteligentes de vencer a el calor ha sido mediante la construcción planificada. Usar materiales como roca y ladrillo, muros muy gruesos, etc., ha permitido crear pequeños microclimas interiores. Se conseguía aislarlo del frío en invierno y del calor en verano. Además, ubicar las ventanas de manera estratégica es muy eficaz a la hora de luchar contra el calor del verano.

Amor por el blanco

Pintar el exterior de las viviendas de blanco o encalar los muros reduce de forma significativa la temperatura. Un gran ejemplo de esta técnica son los pueblos andaluces donde el verano eleva las temperaturas de manera considerable. Las superficies blancas reflejan mayor cantidad de luz solar.

Levantarse con las gallinas

Otra forma de luchar contra las temperaturas elevadas es adaptando las actividades a las horas más agradables de la jornada. Hoy en día, es difícil cambiar los horarios de trabajo, pero antaño lo más habitual era levantarse con los primeros rayos de sol y aprovechar al máximo la mañana antes de que el sol apretase demasiado.

Una buena siesta reparadora

La mejor opción para vencer el calor del mediodía era bajar persianas, echar cortinas, y meterse en la cama. La siesta es una opción para recuperar las horas de sueño invertidas a primera hora del día.

Hacer vida en las plantas bajas

El calentamiento de las plantas más elevadas de los edificios obligaba a que las actividades del día a día se tuvieran que realizar en las plantas bajas de los edificios.

Comer sandía: mucho líquido y poca caloría

En años atrás, adaptar la alimentación al tiempo que hacía era una cuestión casi vital. Durante las olas de calor era necesario beber grandes cantidades de agua para recuperar líquidos, así como adaptar la dieta a alimentos refrescantes y muy bajos en calorías. Las frutas frescas de verano, gazpachos y sopas frías aportaban al cuerpo los nutrientes necesarios para el día y bajos en calorías.

 

La vida antes del aire acondicionado obligó al ser humano a buscar soluciones ingeniosas para sobrevivir al sofocante verano. Hoy en día, el aire acondicionado permite establecer una rutina de vida y trabajo que no se limita por las olas de calor ni por temperaturas asfixiantes.

funciones básicas

Funciones básicas de tu aire acondicionado que debes conocer

funciones básicas

 

La bomba de calor es, posiblemente, uno de los electrodomésticos más versátiles dentro del hogar. Ofrece aire caliente en invierno y aire frío en verano. Además, está dotado de unas funciones básicas que lo hacen muy versátil, adaptable a cada momento del día. Seguramente estés desaprovechando algunas de sus funciones porque no las conozcas. Por eso, para sacarle el máximo partido sin necesidad de leer el manual de instrucciones, vamos a refrescarte la memoria con las funciones básicas más usadas del aire acondicionado.

Funciones básicas de tu aparato de aire

Las funciones básicas más utilizadas suelen estar relacionadas con la programación, pero hay más. Descúbrelas aquí y olvídate de pasar calor este verano:

Bomba de calor

Generalmente asociamos el aire acondicionado con su uso en el verano. Sin embargo, estos aparatos cuentan también con la función de bomba de calor. Un mismo aparato de aire para dos estaciones bien diferenciadas, verano e invierno. Enfría o calienta las habitaciones de tu hogar.

Modo noche

En las noches de bochorno veraniego, el aire acondicionado también se puede utilizar para dormir frescos y a pierna suelta. La utilización del modo noche, permite que el aparato no solo haga menos ruido mientras durmamos, sino que también regulará la temperatura para que no pasemos frío. Llegado a cierto punto, el aparato de aire se apagará. El modo noche es una de las funciones más interesantes y menos aprovechadas por los consumidores.

Programador de temperatura y de encendido/apagado

Con la función de programación podrás decidir el apagado o encendido del aparato sin estar presente en el momento. La programación regular de esta función permite un uso más eficiente de este electrodoméstico. Además, al mismo tiempo podrás programar la temperatura para que no te congeles o te achicharres.

Regula las lamas

Las lamas permiten dirigir la trayectoria del aire que sale del aparato de forma fija o variable. Estos componentes son abatibles, tanto vertical como horizontalmente. Colócalos como mejor te convenga para evitar que te dé el aire directamente en la cara, algo que seguro agradecerás.

Adiós a la humedad

Es una de las funciones más desconocidas, pero de las más eficaces: la opción Dry. Esta función permite eliminar el exceso de humedad del ambiente que se crea en la habitación. Se suele utilizar mucho cuando hay muchas personas en una misma habitación. Funciona de la siguiente manera: la temperatura es la misma, pero funciona con el ventilador a más baja velocidad. Con esto se consigue reducir la humedad del ambiente.

personas mayores

Precauciones para las personas mayores y el aire acondicionado

personas mayores

 

Uno de los colectivos más afectados, junto con los bebés, cuando llega la época estival y los calores extremos son las personas mayores. Debido a su edad avanzada, el cuerpo no responde de la misma manera ante las altas temperaturas. El aire acondicionado puede ser un gran aliado, siempre y cuando se tomen unas precauciones para que no se vuelva en contra de aquellos más vulnerables.

 

En las personas mayores, el organismo se ralentiza y les cuesta más tiempo adaptar la temperatura corporal a las condiciones exteriores. Por ello, las personas mayores son más propensas a padecer golpes de calor y deshidratación.

 

Como decíamos anteriormente, el uso del aire acondicionado es totalmente recomendable. Pero hay que seguir una serie de instrucciones y precauciones para evitar el efecto contrario y afecte de manera negativa en la salud de las personas.

Recomendaciones de uso del aire acondicionado con personas mayores

Si en el hogar hay personas mayores, es recomendable seguir estos consejos para hacerles su día a día más fácil:

Aire acondicionado en toda la casa

Ya decíamos que el organismo de las personas más mayores tarda en habituarse a la temperatura exterior. Por ello, para evitar los cambios bruscos de temperatura en el interior de los hogares, se recomienda instalar el aire acondicionado en cada una de las habitaciones o, al menos, en aquellas donde las personas mayores pasen más tiempo.

 

La instalación del aire acondicionado por conductos es la mejor manera de prevenir que las habitaciones se encuentren a diferente temperatura. El inconveniente es que requiere obra, pero es la manera de que el aire llegue a todas las partes de la casa por igual.

Control de la temperatura

La fijación de la temperatura, también es algo a tener en cuenta. Cuando las temperaturas suelen ser altas en el exterior, tendemos a poner el termostato a temperaturas más bajas, pero esta acción no beneficia a nadie.

 

Con temperaturas mayores a 10 grados de diferencia entre exterior e interior, puede causar graves problemas de salud, especialmente en personas mayores. Si no somos precavidos y bajamos en exceso los grados del aparato de aire acondicionado, se puede llegar a sufrir enfriamientos.

 

Si no queremos que esto ocurra, la temperatura debe estar entre 21 y 25 grados de manera uniforme en todas las habitaciones.

Cuidado con el flujo de aire y la humedad

La humedad también supone un riesgo serio para las personas más sensibles. Las personas mayores tienden a padecer problemas respiratorios, por eso no conviene agravarlos más por el mal uso de los aparatos de aire acondicionado.

 

En la actualidad, las instalaciones permiten ajustar la humedad de las habitaciones y conseguir un equilibro. Por ello, es preferible escoger un sistema que permita humidificar el aire para evitar la sequedad del espacio. A su vez también evitarás un exceso de humedad en el ambiente.

 

Se debe vigilar dónde colocar los aparatos o las salidas del aire acondicionado para controlar el flujo de aire. No se deben colocar en los lugares donde se van a acomodar las personas mayores, ya que el flujo directo de aire les puede afectar a la salud.

mal olor de tu aire

Cómo eliminar el mal olor de tu aire acondicionado

mal olor de tu aire

 

Cuando llega el verano y suben las temperaturas, el aire acondicionado se hace imprescindible. La puesta a punto también supone eliminar el mal olor de tu aire acondicionado. Si al encenderlo después del largo invierno, notas que huele a humedad o vinagre, es que algo le pasa. Te mostramos cómo solucionar este problema.

Qué hacer para eliminar el mal olor de tu aire acondicionado

Generalmente, el mal olor de tu aire acondicionado puede ser causado por la existencia de suciedad, o bien en la unidad interior, o bien que el olor provenga de fuera de la maquina, del desagüe. Aunque el primer paso para solucionar este problema es llamar al servicio técnico contratado, siempre puedes seguir estos consejos para asegurarte de que el olor desaparece:

Revisar los filtros

Una razón habitual de los malos olores, sobre todo a vinagre, es la presencia de suciedad acumulada en los filtros. Se generan bacterias y hongos que son los causantes de esos olores. La limpieza de los filtros, además de prevenir el mal olor, te evitará posibles averías y reducirá el consumo energético. Para limpiarlos basta con extraerlos, lavarlos con agua caliente y jabón, y volverlos a colocar una vez secos.

Limpiar la batería de la unidad exterior

Las unidades exteriores de los equipos no suelen tener filtro. La suciedad de la calle se deposita directamente en la batería de intercambio, reduciendo la eficiencia y la potencia térmica del aparato. Para su limpieza se utiliza aire a presión, intentando no doblar las aletas, o un simple cepillo, aunque es menos efectivo.

Echar un vistazo a la bandeja de condensados

Detrás de los filtros hay unas láminas metálicas, las bandejas de condensados del agua. Son los responsables de la gran mayoría de los malos olores en los aparatos de aires acondicionado. Como se trata de un lugar húmedo, puede provocar la aparición de bacterias y problemas más serios, como alergias y enfermedades respiratorias. Se recomienda limpiar la bandeja, al menos una vez al año. Puedes utilizar alguna solución alguicida y desinfectante para evitar la aparición de bacterias.

Vigilar el intercambiador y el ventilador

Las dos partes donde se acumula más la suciedad, además de la bandeja de condensados, son el intercambiador de frío y el ventilador interior. El ventilador interior se puede limpiar con un rociador de agua y un trapo para quitar las manchas y la suciedad almacenada. En cambio, para desinfectar el intercambiador interior, puedes añadir un poco de lejía al rociador y espera a que se seque la solución.

Controlar el desagüe

Otro de los causantes del mal olor en el aparato de aire acondicionado es el desagüe de la unidad interior. Es el encargado de canalizar el agua procedente de la condensación. Además, si está conectado al desagüe general de una vivienda, puede que los olores procedan de allí. La solución es muy sencilla, basta con colocar un sifón en el tubo antes de conectarlo al desagüe general de la vivienda. Así evitaremos que el olor exterior se distribuya por la casa.

ahorrar energía en la cocina

Cómo ahorrar energía en la cocina

ahorrar energía en la cocina

 

La cocina es la habitación de la casa que más energía consume por sí sola. El gran número de electrodomésticos ubicados en este espacio hace que el gasto de energía sea de los más elevados en la factura global de la vivienda. Hay muchas maneras de ahorrar energía en la cocina, ¿quieres descubrirlo?

Consejos para ahorrar energía en la cocina

Con los siguientes consejos conseguirás ahorrar energía en la cocina y verás como la factura de la luz se reduce de manera considerable:

Frigorífico

Este electrodoméstico puede suponer el 19% del gasto energético de la cocina. Debemos dedicar atención para que trabaje de forma eficiente y no suponga un gasto excesivo. Se recomienda mantener limpia la parte trasera de la nevera, ya que si está sucia el consumo energético aumentará. También no hay que olvidase de las gomas de la puerta, que son las responsables de que el frío no se escape.

 

Otra manera de ahorrar energía es procurar mantener abierta la puerta el menor tiempo posible. De esta forma evitaremos perder frío innecesariamente. Si en algún momento se crea escarcha en el congelador, debemos limpiarlo. Podemos llegar a ahorrar hasta un 30% en el consumo. Evita en la medida de lo posible poner alimentos calientes dentro porque la demanda energética del frigorífico puede aumentar de manera considerable.

A la hora de cocinar alimentos

Es la hora de cocinar, y lo mejor para conservar el calor es utilizar tapas en las cacerolas, tanto durante como después de la elaboración. El consumo de energía puede llegar a ser de un 60% de diferencia entre el uso del microondas o el horno. Por eso, se recomienda el primero si lo que buscamos es calentar alguna comida ya preparada.

 

En el caso que utilicemos el horno, es importante no ir abriendo la puerta innecesariamente. Perderemos calor cada vez que se abra y el electrodoméstico necesitará mucha más energía para recuperar esta pérdida de calor. Si apagamos el horno un rato antes de finalizar la cocción, utilizaremos el calor residual para terminar el proceso sin consumir más energía.

Toca fregar los platos

Lavar los platos a mano consume hasta un 60% más de agua que si se utiliza el lavaplatos. En el caso de tener lavaplatos, es bueno esperar a que este esté lleno antes de encenderlo. Piensa que este electrodoméstico consumirá la misma energía y agua estando más o menos lleno.

Lavadoras y secadoras

Los programas a baja temperatura consumen menos energía, ya que calentar el agua ya supone un incremento extra en el proceso de lavado. Las tarifas nocturnas siempre son más baratas que las diurnas, por lo que intenta planificar hacer lavadores a última hora del día. También es bueno esperar a que el tambor esté lleno para sacar el máximo partido al lavado.

Limitar el uso de la secadora también nos permitirá ahorrar mucha energía. Es uno de los electrodomésticos que más gasta, por lo que limitar su uso se verá reflejado en la factura.

Planchado de la ropa

Finalmente, a la hora de planchar, debemos acumular toda la ropa para plancharla de una sola vez. Evitaremos calentar la plancha en muchas ocasiones y ahorraremos energía.

eficiente

Cómo utilizar el aire acondicionado de manera eficiente

eficiente

Llega el buen tiempo y es la hora de cambiar la calefacción por el aire acondicionado. Los siguientes consejos te van a permitir sacar el máximo rendimiento de tu aparato de aire acondicionado y, además, conseguirás un consumo más eficiente.

Recomendaciones para un uso eficiente del aire acondicionado

Cuatro palabras resumen como lograr un uso eficiente del aparato de aire acondicionado: aislamiento, temperatura, flujo y ahorro.

  1. Lo mismo que cuando encendemos la calefacción en invierno, el aislamiento es un elemento fundamental. Al enfriar una habitación o un espacio en una casa, siempre debemos asegurarnos de que no haya fugas. Es la principal condición para que la temperatura se conserve correctamente y el aparato de aire acondicionado no trabaje más de lo necesario. Por ese motivo, puertas y ventanas deben estar cerradas.
  2. Otra cuestión importante es saber a qué temperatura hay que poner el aire acondicionado. Para acertar con la temperatura interior se debe tomar nota de la temperatura exterior. Generalmente, es más que suficiente programar la temperatura del aire acondicionado cinco grados por debajo de la temperatura exterior.
  3. Otro factor que influye es el flujo de aire. Cuando hace mucho calor, las personas tendemos a dirigir el aire directamente hacia sí mismos. Pero cabe destacar que es un grave error. De esta manera sólo sentiremos el aire fresco encima nuestro pero la habitación permanecerá cálida. Para que la temperatura de la habitación sea la adecuada, debemos dirigir el flujo de aire frío al centro de la estancia. Con esta acción permitimos enfriar y conseguir un ambiente fresco en toda la habitación.
  4. Para que nuestro aparato trabaje de forma eficiente y podamos conseguir ahorrar en el consumo, debemos evitar que permanezca encendido cuando no hay nadie en la habitación. Lo más práctico es utilizar un programador que active o desactive el aparato en función de la utilidad de la habitación. De esta manera, la habitación estará fría a nuestra llegada y evitaremos ponerlo a mucha potencia desde el principio, aumentando el consumo de energía.

No te olvides del mantenimiento de tu aire acondicionado

El mantenimiento es parte imprescindible para que el aire acondicionado funcione con eficiencia y evitemos tener problemas. Por este motivo, debemos evitar que se creen y formen obstrucciones en las diferentes partes que lo forman, sobretodo en las entradas y salidas de aire.

Tampoco debemos descuidar la limpieza de los filtros en el cambio de estación, del calor al frío. Evitaremos la acumulación de sustancias nocivas para nuestro organismo. Además, en caso de avería, lo primero es llamar inmediatamente a un experto para que la solucione.

Siguiendo estos consejos garantizaremos que el sistema de aire acondicionado está en perfectas condiciones y que su funcionamiento sea lo más eficiente posible.

limpiar el moho

Una manera fácil de limpiar el moho de tu aire acondicionado

limpiar el moho

El moho es el causante de muchas enfermedades. Si no tiene cuidado, puede provocar problemas respiratorios, infecciones y dificultades en el sistema inmunológico. Por este motivo, limpiar el moho de los aparatos de aire acondicionado es una prioridad para estar libres de la acción de estas bacterias en casa.

El moho crecer casi en casi cualquier sitio. Además, si entra en el sistema de calefacción o de aire acondicionado, lo siguiente es esparcirse por toda la casa. El moho provoca que la casa huela a humedad, incluso en los días soleados de verano. Por eso la importancia de limpiar el moho conscientemente de los sistemas de climatización del hogar y de las oficinas. Con esta simple acción, conseguiremos que en nuestro hogar que respire salud.

Pasos para limpiar el moho de los aparatos de climatización

A continuación, os dejamos con los pasos que debemos hacer a la hora de limpiar el moho de nuestros sistemas de climatización. Una manera fácil y sencilla de tener salud en casa.

  1. Primero de todo, levantar la tapa de la unidad para dejar expuestos los filtros. Quitar los filtros de la unidad. Si son desechables, solo hace falta cambiarlos por unos nuevos y cerrar la tapa. Si no son desechables, extraerlos para limpiar.
  2. Con un aspirador, limpiar el polvo y el moho de la superficie de los filtros. Sobretodo, no inhalar el polvo al limpiar los filtros porque tendrán esporas de moho. Utilizar máscaras para evitar inhalar estas esporas negativas para nuestro organismo.
  3. Llenar un baño con agua tibia y una cucharada de detergente suave. Colocar los filtros dentro del agua y asegurarte que queden completamente sumergidos. Dejar los filtros en remojo durante un rato para que el jabón haga su acción.
  4. Mientras los filtros están en remojo, aspirar el interior del aparato de climatización con un cepillo adjunto. Una vez acabes esta acción, coger un paño húmedo y limpiar los restos que hayan podido quedar. El paño húmedo evitará que se esparzan las esporas de moho que todavía queden dentro.
  5. Sacar los filtros del agua y enjuagarlos con agua fría. Debemos quitar todo resto de jabón que haya quedado. Una vez hecho, dejar que los filtros se sequen al aire.
  6. Pasado un rato, ya podrás colocar los filtros en el aparato. Encajar bien los filtros en su lugar y cerrar la tapa tal y como se encontraba al principio.

Cada cuándo limpiar los filtros

Se recomienda limpiar los filtros un par de veces al año. Normalmente suele coincidir con el cambio del modo frío al modo calor y viceversa, cada seis meses aproximadamente. Por otra parte, si en el momento de limpiarlos se aprecia que están rotos o muy deteriorados, se deben cambiar por uno nuevo. Es la única manera de preservar que el aparato funciona de forma óptima.

Advertencia

Por último, comentar que nunca se debe encender el aire acondicionado o la calefacción si el aparato no tiene filtros en el sistema. Podríamos llegar a estropear el funcionamiento del aparato.