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Microplásticos

El peligro de los microplásticos para el consumo humano

Microplásticos

Los científicos hacía décadas que lo advertían: El consumo indiscriminado de plásticos no reciclables se tenía que frenar porque los océanos se estaban convirtiendo en vertederos de basura. En los últimos años la concienciación sobre este peligro ha llegado a las agendas políticas gracias a la presión ejercida por una sociedad que ve cómo los recursos de la Tierra se agotan y se destruye el poco entorno natural que sobrevive. La tendencia es a reducir el uso de plásticos, el problema es que ya han llegado a lugares inimaginables como los alimentos.

 

Un estudio recientemente publicado por la fundación World Wildlife Fund a partir de una investigación de la Universidad de Newcastle en Australia, determina que los seres humanos corren el riesgo de ingerir unos 5 gramos de plástico por semana, el equivalente a una tarjeta de crédito. Hace algunos meses la revista “Environmental Science & Technology” de la Sociedad Química Americana publicó otro estudio que establece que los ciudadanos de aquel país ingieren en un año entre 74.000 y 121.000 partículas de microplásticos.

 

¿Qué es un microplástico?

 

Se consideran microplásticos aquellas piezas pequeñas de menos de 5 milímetros de largo, muchas veces microscópicas, que tienen su origen en la fragmentación de residuos plásticos más grandes o que se encuentran en los alimentos que arrastran una parte del packaging. Esto provoca su penetración en el organismo humano a través de la alimentación y el aire que se respira.

 

El estudio de la revista editada por la Sociedad Química Americana revisó 26 ensayos anteriores con datos fiables que determinaban la cantidad de microplásticos presentes en peces, marisco, azúcares, sales, alcohol y agua envasada. Con esta premisa y basándose en las pautas de dieta del país se calculó el número de microplásticos ingeridos. El dato más impactante es el de aquellos que consumen agua procedente de botellas de plástico frente a los que beben agua del grifo. Los primeros podrían ingerir hasta 90.000 partículas más que los segundos.

 

¿Dónde encontramos los microplásticos?

 

  1. Productos de limpieza para el hogar.
  2. Cosméticos como algunos exfoliantes o lacas de uñas.
  3. Acumulados en el polvo de viviendas, oficinas y almacenes.
  4. Los envoltorios plásticos de los alimentos.
  5. Algunos alimentos que comemos: Por ejemplo, peces que previamente han ingerido plásticos al mar.

De momento no hay estudios suficientes que permitan valorar las consecuencias negativas del consumo humano de microplásticos. A pesar de que las investigaciones hechas hasta ahora sugieren que los productos químicos utilizados en la elaboración de algunos plásticos tienen efectos tóxicos.

 

Si quieres reducir el consumo de plástico, te dejamos este artículo con consejos para evitar su presencia en tu vida diaria.

plásticos

Trucos para vivir sin plástico

 

plásticos

 

El plástico inunda nuestras vidas. Envoltorios de productos y alimentos como las frutas y verduras, ya cortadas o en piezas enteras, legumbres, pasta, cepillos de dientes, peines, bolígrafos… Usamos el plástico con total normalidad porque a esto nos han acostumbrado en las últimas décadas y ahora, ¿es posible volver atrás? No es fácil pero sí que es posible, te explicamos cómo vivir sin plástico.

El primer paso: La concienciación

Para renunciar a una vida con plásticos primero tenemos que ser conscientes del porqué queremos hacerlo y qué mejoras se conseguirán.

 

  1. El plástico es un derivado del petróleo, un recurso natural finito y contaminante.
  2. La mayoría de plásticos no son reciclables en su totalidad.
  3. Como no se pueden destruir han empezado a ser un problema, ya existen islas flotantes de plástico en los océanos.
  4. En su fabricación se usan materiales contaminantes que perjudican el medio ambiente y potencian el efecto invernadero.
  5. Alta toxicidad que puede afectar a la salud.

 

Por lo tanto, vivir sin plásticos contribuye a la conservación del medio ambiente y también al cambio de hábitos de consumo.

¿Cómo vivir sin plástico?

Una vez que estamos concienciados y decididos a hacer lo que haga falta para vivir sin plástico o al menos para reducir su uso, es importante tomar nota de algunas cuestiones importantes.

 

  1. Evitar la compra de productos que se venden almacenados en plástico. Suele ser habitual en frutas y verduras. Se trata de envases de muy corta duración, solo para el traslado de la tienda a la nevera de nuestra casa.
  2. Evitar el uso de bolsas de plástico desechables. Apostar por nuestras propias bolsas de tela u otros materiales que reutilizamos cada vez que vayamos a hacer la compra. Cada vez más supermercados y comercios están incluyendo las bolsas de papel, una alternativa sostenible cuando olvidamos nuestras bolsas reutilizables en casa.
  3. Apostar por los productos a granel. Así evitaremos envases innecesarios y también ahorraremos, ya que el precio es más económico porque no está grabado el gasto del envasado. Es necesario traer de casa nuestros propios envases de vidrio o de papel para rellenar con cacao, legumbres, arroces, pasta, detergente, jabones, etc.
  4. Sustituir los productos plásticos por otros con una vida más larga y menos contaminante. Un ejemplo son las cañitas para beber, es fácil decir que no en los bares; y en casa usarlas metálicas, que se pueden lavar y reutilizar constantemente. También pasa lo mismo con los cepillos de dientes, los platos, vasos y cubiertos de bambú.
  5. Reducir el consumo. La mitad de los objetos que tenemos en casa no los necesitamos realmente. Es importante deshacernos de todo aquello que no es importante y reducir la cantidad del resto. Menos juguetes, nada de elementos decorativos plásticos, los bolígrafos que sean recargables, etc.

 

Europa solo recicla un 7% de los 100.000 millones de bolsas de plástico que se consumen al año, una razón de peso para cambiar nuestro estilo de vida. Vivir sin plástico es posible y es barato.

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Cómo reducir la presencia de plásticos en el mar

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El vídeo de un buceador en la costa de Bali nadando en medio de un mar de plástico se hizo viral esta primavera. Seguramente, el impacto visual que ha provocado, ha tenido más repercusión que todas las campañas para la reducción del uso de los plásticos que hacen las diferentes entidades ecologistas y las instituciones públicas. Pero, ¿cómo podemos reducir la presencia de plásticos en el mar?

¿Qué es el plástico?

El plástico es un material derivado del petróleo que se usa en multitud de sectores por su versatilidad, resistencia, precio y peso. Es fácil de producir, tiene un coste muy bajo y resiste las altas temperaturas y es aislante. Todo indica que será difícil librarnos de él, aún así, son muchos los organismos que  piden políticas para reducir su uso y, por lo tanto, su presencia en nuestros océanos.

Según las Naciones Unidas, la basura ya ha destruido un tercio de la superficie de los hábitats marinos y cada año se abocan 8 toneladas al mar, el 80% de las cuales son de origen plástico.


Consejos para reducir la presencia de plásticos al mar

 

 

  • Evitar la compra de productos que venden en envases de plástico y apuesta por los de vidrio, lata o cajas de cartón.
  • Compra más cosas a granel para reducir el packaging.
  • Reducir el uso de cubiertos, platos y vasos de plástico y apostar por el uso de envases reutilizables.
  • Traer nuestra propia bolsa de la compra.
  • Dejar de utilizar las cañas de plástico para beber.
  • Dejar de masticar chicle. Está elaborado con polietileno y acetato de polivinilo.
  • Apuesta por los pañales de tela y olvídate de los desechables.
  • No utilizar el alcantarillado como si fueran papeleras. La mayoría de pluviales conectan con el mar.
  • No tirar al WC materiales que no sean biodegradables.
  • Usar cepillos de dientes y peines de madera.

 

Es evidente que no podemos hacer desaparecer el plástico de nuestras vidas de la noche a la mañana, pero sí que se pueden realizar pequeñas acciones, algo que piden muchos organismos, para que el consumo de plástico se reduzca hasta encontrar otras alternativas mejores para el medio ambiente.

En el siguiente vídeo se explican las acciones principales que podemos hacer diariamente para conseguir reducir la presencia de plásticos en el mar.

 

reducir el consumo de plástico

6 consejos para reducir el consumo de plástico

reducir el consumo de plástico

 

La cantidad de plástico que desechamos a diario es muy grande y el impacto medio ambiental de éste es muy grande. Se calcula que el impacto negativo del plástico que tiramos ahora va afectar, por lo menos, a tres generaciones más. Es por este motivo que es de vital importancia tomar medidas para reducir el consumo de plástico que realizamos cada uno de nosotros.

6 consejos para reducir el consumo de plástico

1. Reutiliza las bolsas

La reutilización de bolsas es un hábito que tenemos cada vez más incorporado. El motivo principal es que, desde hace ya algún tiempo, los supermercados y grandes superficies cobran por las bolsas de plástico. Pero, en caso de necesitar bolsas, es importante que le demos otros usos como, por ejemplo, guardar los envases de plástico para reciclar.

Lo ideal, no obstante, es usar bolsas de tela o de otros materiales reciclables, capazos o el carro de la compra y prescindir de las bolsas de plástico.

2. Evita comprar agua embotellada

A pesar de que en muchos sitos, y muy especialmente en las grandes urbes, el agua del grifo tiene muy mal sabor debemos evitar, en la medida de lo posible, beber agua embotellada en plástico. Éstas son uno de los principales problemas residuales a nivel mundial porque no siempre son 100% reciclables.

La solución es beber agua del grifo; filtrada o embotellada en materiales retornables.

3. Intenta evitar las cápsulas de café

El residuo de plástico de las cápsulas de café monodosis es muy alto. Es por ello que es aconsejable usar café molido con los métodos y sistemas tradicionales.

4. Compra productos a granel

Los beneficios de los productos a granel son muchos:

  • Es más barato.
  • Los productos acostumbran a estar menos procesados.
  • Se puede comprar la cantidad exacta necesaria.
  • Si se llevan las bolsas o recipientes, no se produce ningún residuo.

5. Limita los alimentos con recipiente de plástico

A pesar de que es una tarea difícil porque casi todos los productos que encontramos en el supermercado contienen plástico en su embalaje: congelados, galletas, productos lácteos, etc. Lo que debemos hacer en este caso es optar por aquellos que contienen menos plástico y que el que contengan sea reciclable, ya que algunos no lo son.

6. Reduce los productos desechables

Vivimos en una sociedad en la que impera el usar y tirar. Mecheros, bolígrafos, pañuelos, servilletas y un largo etcétera. Ante esto nuestra postura debe ser evitar usarlos siempre que nos sea posible. Lo podemos hacer, por ejemplo, comprando bolígrafos o mecheros recargables y usando servilletas y pañuelos de tela.

Además podemos tomar otras medidas como, por ejemplo, reducir el uso de fil transparente de plástico, usar pinzas de la ropa de madera y no usar maquinillas de afeitar desechables.

Qué tenemos que tirar en el contenedor amarillo de reciclaje

¿Dónde se tiran las cajas de plástico de los CD y DVD? ¿Y los bolígrafos? A pesar de que son de plástico, no los tenemos que tirar en el contenedor amarillo de reciclaje. En el que, por paradójico que pueda parecer, sí que debemos tirar las latas de refresco o de conserva.

Tal como vimos en el artículo dedicado al contenedor verde de reciclaje, hay productos que no siempre tenemos claro dónde los debemos tirar. Pero tomar consciencia sobre ello es muy importante porque, según el diario El País, citando una encuesta de la Oficina Europea de Estadística que se dio a conocer en 2016, se constató que, a pesar de respecto a 2013, se generaban menos kilos de residuos por habitante, en el Estado español se estaba más de 30 puntos por encima de la media de la UE en despojo de residuos. Y, en el caso reciclaje, el 20% en el Estado español y el 28% de media en Europa.

Nos encontramos, por tanto, atrasados en este sentido y es de vital importancia que tomemos cartas en el asunto para poder dejar un mundo mejor a nuestros predecesores.

Qué tenemos que tirar en el contenedor amarillo de reciclaje

  • Bolsas de plástico de las que dan en los supermercados
  • Botes de productos de limpieza y de productos de aseo como champús, cremas, mascarillas, etc.
  • Bandejas de corcho blanco en la que se envasa la carne, el pescado y la fruta que venden en el supermercado
  • Latas de refresco y de cerveza
  • Latas de conserva
  • Briks de zumo, leche, caldo, etc.
  • Bandejas en las que vienen envasados generalmente los platos precocinados
  • Botellas de plástico
  • Cubiertos, vasos y platos de plástico
  • Film transparente
  • Envoltorios de plástico de cualquier producto alimenticio
  • Bolsas y recipientes de aluminio para alimentos
  •  Envases de yogur y otros productos lácteos
  • Papel de aluminio

Qué no tenemos que tirar en el contenedor amarillo de reciclaje

  • Electrodomésticos
  • Pilas
  • Juguetes
  • Cajas de fruta de plástico
  • Productos que contengan aerosol
  • Biberones
  • Cintas de CD y DVD
  • Guantes de goma de fregar
  • Cubos y barreños de plástico
  • Macetas de plástico
  • Táperes para envasar alimentos
  • Bolígrafos