alergia primavera

Cómo hacer frente a la alergia esta primavera

alergia primavera

Congestión nasal, estornudos, lagrimeo, picor en los ojos… Se trata de algunos de los síntomas más comunes que provocan las alergias, ahora con la llegada de la primavera se multiplican los casos, ya que todos aquellos alérgicos al polen de alguna planta sufren las consecuencias del florecimiento de los árboles en esta época del año. Te damos algunos consejos para hacer frente a la alergia esta primavera.

 

¿Qué es el polen? 

Solo en Cataluña la alergia a los diferentes tipos de polen afecta a 600.000 personas. Una sustancia que está formada por las células masculinas reproductoras de las plantas con flores y que se transporta a través del viento.

La alergia al polen no es más que la respuesta del sistema inmunitario cuando entra en contacto con los ojos o las vías respiratorias, según explican desde el sistema de Salud (CatSalut).


Consejos para hacer frente a la alergia primaveral

A pesar de que puede haber polen durante todo el año, es en esta época cuando la mayoría de plantas y árboles polinizan. Si la primavera es lluviosa o las temperaturas son más altas de lo habitual las polinizaciones pierden intensidad. Para conocer en todo momento cuál es la situación ambiental, en esta web se pueden hacer consultas de las predicciones que se elaboran semanalmente. Por otro lado, te dejamos algunos consejos para disminuir los síntomas de las alergias primaverales:

 

  1. Ventilar la casa a diario y a primera hora de la mañana, no más de 10 minutos. Es el momento en el que menos partículas se encuentran en el aire y ayudará a renovar el aire interior. Es importante no dejar las ventanas abiertas todo el día porque esto hará que entren las partículas y nuestro hogar se llene de polvo y polen de plantas.
  2. Limpieza de los filtros del aire acondicionado.
  3. Cambiar las sábanas una vez a la semana. Imprescindible para no acumular partículas.
  4. Limpiar nórdicos, fundas de colchones, colchones, almohadas y cortinas una vez al mes. Esto sirve tanto para los alérgicos al polvo como al polen. Conseguimos no acumular las partículas en suspensión, que pueden ser tanto polen como polvo.
  5. Evita los desplazamientos en bicicleta o moto y si lo haces en coche, cierra las ventanillas. Así evitarás que el aire con partículas te dé a la cara.
  6. Usa la secadora o extiende la ropa dentro de casa. Así evitaremos que las prendas entren en contacto con el aire exterior.
  7. Usa gafas de sol.
  8. Medícate si es necesario. Si practicas todos los consejos anteriores y aun así presentas síntomas de alergia fuertes, es mejor que te mediques. Intenta hacerlo solo de forma esporádica, los días que te encuentres realmente mal para poder evitar caer en un tratamiento de larga duración, que se tiene que dejar únicamente en casos donde nada funciona.
plásticos

Trucos para vivir sin plástico

 

plásticos

 

El plástico inunda nuestras vidas. Envoltorios de productos y alimentos como las frutas y verduras, ya cortadas o en piezas enteras, legumbres, pasta, cepillos de dientes, peines, bolígrafos… Usamos el plástico con total normalidad porque a esto nos han acostumbrado en las últimas décadas y ahora, ¿es posible volver atrás? No es fácil pero sí que es posible, te explicamos cómo vivir sin plástico.

El primer paso: La concienciación

Para renunciar a una vida con plásticos primero tenemos que ser conscientes del porqué queremos hacerlo y qué mejoras se conseguirán.

 

  1. El plástico es un derivado del petróleo, un recurso natural finito y contaminante.
  2. La mayoría de plásticos no son reciclables en su totalidad.
  3. Como no se pueden destruir han empezado a ser un problema, ya existen islas flotantes de plástico en los océanos.
  4. En su fabricación se usan materiales contaminantes que perjudican el medio ambiente y potencian el efecto invernadero.
  5. Alta toxicidad que puede afectar a la salud.

 

Por lo tanto, vivir sin plásticos contribuye a la conservación del medio ambiente y también al cambio de hábitos de consumo.

¿Cómo vivir sin plástico?

Una vez que estamos concienciados y decididos a hacer lo que haga falta para vivir sin plástico o al menos para reducir su uso, es importante tomar nota de algunas cuestiones importantes.

 

  1. Evitar la compra de productos que se venden almacenados en plástico. Suele ser habitual en frutas y verduras. Se trata de envases de muy corta duración, solo para el traslado de la tienda a la nevera de nuestra casa.
  2. Evitar el uso de bolsas de plástico desechables. Apostar por nuestras propias bolsas de tela u otros materiales que reutilizamos cada vez que vayamos a hacer la compra. Cada vez más supermercados y comercios están incluyendo las bolsas de papel, una alternativa sostenible cuando olvidamos nuestras bolsas reutilizables en casa.
  3. Apostar por los productos a granel. Así evitaremos envases innecesarios y también ahorraremos, ya que el precio es más económico porque no está grabado el gasto del envasado. Es necesario traer de casa nuestros propios envases de vidrio o de papel para rellenar con cacao, legumbres, arroces, pasta, detergente, jabones, etc.
  4. Sustituir los productos plásticos por otros con una vida más larga y menos contaminante. Un ejemplo son las cañitas para beber, es fácil decir que no en los bares; y en casa usarlas metálicas, que se pueden lavar y reutilizar constantemente. También pasa lo mismo con los cepillos de dientes, los platos, vasos y cubiertos de bambú.
  5. Reducir el consumo. La mitad de los objetos que tenemos en casa no los necesitamos realmente. Es importante deshacernos de todo aquello que no es importante y reducir la cantidad del resto. Menos juguetes, nada de elementos decorativos plásticos, los bolígrafos que sean recargables, etc.

 

Europa solo recicla un 7% de los 100.000 millones de bolsas de plástico que se consumen al año, una razón de peso para cambiar nuestro estilo de vida. Vivir sin plástico es posible y es barato.

Huerto urbano

Consejos para crear tu propio huerto urbano y ecológico

Huerto urbano

 

Los huertos urbanos y ecológicos se han convertido en una opción muy popular entre todos aquellos que disfrutan de un espacio, aunque sea pequeño, al aire libre. Hace algunos años era poco habitual encontrar a personas que cultivaran sus propias hortalizas si residían en una ciudad y en un espacio completamente urbano, pero ahora se ha convertido en una opción más. Te dejamos algunos consejos para crear el mejor huerto urbano y ecológico posible.


¿Por dónde empiezo a crear mi huerto urbano y ecológico?

Si quieres tener una guía de los pasos que tienes que seguir para crear tu propio huerto, en este artículo te lo explicamos todo. Y una vez que ya tengas en marcha este rinconcito donde plantar hierbas aromáticas, hortalizas y frutas, debes seguir una serie de consejos para que la cosecha sea todo un éxito.

 

  1. La luz. Tendremos que buscar un espacio en el que nuestro huerto disfrute de como mínimo 4 horas de sol (no hace falta que sea directo).
  2. Agua. La cantidad justa es muy importante para que ni se seque, ni se ahogue. Lo que más agradecen las plantas es que las rocíes con una lluvia fina de agua. Si sabes que estarás fuera de casa durante mucho tiempo puedes instalar un pequeño sistema de riego por goteo, puedes crear uno sencillo con una botella de agua.
  3. Las semillas. Si quieres contar con un huerto urbano y ecológico de calidad es importante que escojas las que tengan la certificación de producción ecológica.
  4. El sustrato. Los expertos recomiendan los que están enriquecidos con humus de lombriz.

El espacio no tiene que ser un problema

Cada vez más edificios de nueva construcción están hechos bajo los principios de eficiencia e incluyen azoteas preparadas para instalar placas solares y también cultivar pequeños huertos urbanos. También es cierto que aprovechar los espacios abiertos está de moda y son muchos los que quieren disfrutar de terrazas y dedicar algunos rincones a cultivar lechuga, fresas o tomates. Pero no todas las viviendas de las ciudades tienen balcón, aun así, el espacio ya no es una excusa para crear nuestro propio huerto urbano y ecológico, es posible conseguir los mini kits de cultivo en cualquier tienda especializada para poder plantar hierbas aromáticas, por ejemplo, en la repisa de la ventana de la cocina.


Los beneficios que proporciona un huerto urbano

Además de las hierbas, frutas y verduras que conseguimos y que ya no tendremos que comprar, un huerto urbano estimula tu creatividad, puede convertirse en un hobby, es decorativo y te hará comer más sano.

Coste aire acondicionado

Cómo calcular cuanto cuesta el aire acondicionado

 

Coste aire acondicionado

La primavera se aproxima y es el momento ideal para empezar a mirar precios de aire acondicionado si es que queremos cambiar nuestro aparato o instalar uno por primera vez. Una de las dudas principales tiene que ver con el gasto que implica el uso de un nuevo electrodoméstico en casa, te explicamos cómo calcular cuanto cuesta el aire acondicionado y te damos algunos consejos para ahorrar en la factura de la luz.

 

Las variables del consumo de aire acondicionado

Es evidente que usar el aire acondicionado supondrá un incremento en nuestra factura energética en comparación con el uso, por ejemplo, de un ventilador, que es un electrodoméstico más pequeño, sencillo y con un gasto de energía mucho menor. Aún así, actualmente los aparatos eléctricos cuentan con etiquetas de eficiencia energética y la mayoría de los nuevos electrodomésticos que se venden en el mercado ya cuentan con niveles de eficiencia muy altos (el gasto eléctrico tiene un nivel bajo).

 

  1. Las etiquetas de eficiencia energética: Esta es una primera variable para calcular el coste del aire acondicionado, un aparato antiguo gastará mucho más que uno nuevo. Las etiquetas se clasifican desde la calificación A y B, que son las mejores y tienen un consumo de entre menos de un 55 y un 75% del gasto medio; hasta la G, con un consumo de energía superior al 120%.
  2. Tecnología inverter: Los aparatos más nuevos ya incluyen esta tecnología que permite mantener una temperatura de confort de manera estable, ya que se eliminan los ciclos de encender y apagar el aire acondicionado.
  3. Conciencia del gasto: Otra variable importante tiene que ver con la responsabilidad personal, existen toda una serie de trucos y recomendaciones para evitar gastos innecesarios.

-Mantener una temperatura constante de 21 grados, para evitar enfriar de golpe la habitación y que tengamos que apagar el aparato para después volverlo a encender al poco tiempo porque ya sentimos calor de nuevo. Esto dispara el consumo, también tener grados por debajo de los 21.

-Cerrar puertas y ventanas de la habitación donde esté el aire acondicionado para que se mantenga la temperatura y el aparato no tenga que trabajar el doble.

 

 

Cómo calcular el consumo de aire acondicionado

El consumo medio de un aparato de aire acondicionado es de unos 2 kilovatios la hora. A partir de aquí tendremos que hacer un cálculo aproximado del número de horas que está puesto en marcha durante un mes. Menos horas los días laborables y quizás unas poquitas más el fin de semana. Una vez que sabemos aproximadamente el tiempo que mantenemos encendido el aire, solo tendremos que multiplicar esta cifra por los 2.000 kilovatios y tendremos el total de KW que se consumen en un mes. Una cifra que también tendremos que multiplicar por el precio unitario de cada kilovatio.

¿Cuál es la diferencia entre gripe y resfriado?

La gripe y el resfriado común son dos de las dolencias que contabilizan más enfermos durante las épocas de frío, ya que se transmiten por el aire y el contacto directo, un clima frío facilita que los virus que las causan se propaguen. Ambas enfermedades tienen síntomas muy parecidos y por eso es habitual que se confundan. Te explicamos cuáles son las diferencias entre la gripe y el resfriado.

 

Las principales diferencias entre la gripe y el resfriado

Como ya hemos dicho anteriormente, estas dos dolencias tienen síntomas parecidos y la población suele confundirlas. El problema llega cuando no se toma la medicación adecuada porque la persona se auto medica y no va al médico para que haga un diagnóstico cuidadoso.

 

  1. La gripe tiene un inicio brusco con malestar general, fiebre alta, dolor de cabeza, dolores articulares, dolor de garganta, tos y estornudos, pérdida del apetito y escalofríos.
  2. El resfriado no tiene un inicio repentino, la fiebre no es habitual y en el caso de que aparezca siempre es baja. No siempre implica dolor de cabeza y no presentamos dolor muscular.

 

Cosas que tienes que saber sobre la gripe y el resfriado

Se trata de dolencias que no se pueden curar con ningún medicamento, tienen un proceso natural y se tiene que dejar que siga su curso. Aun así, los síntomas se pueden tratar para aliviar las molestias más comunes como el dolor de cabeza o la fiebre. Tomar medicamentos antipiréticos y analgésicos como el paracetamol pueden hacernos sentir algo mejor, pero tenemos que ser conscientes de que no podemos cortar de raíz un resfriado o una gripe, porque estos virus no se curan con medicamentos.

En cuanto a la gripe, la vacunación es la manera más eficaz de evitar su contagio, a pesar de que no es seguro al 100%. Eso sí, la vacuna permite sufrir unos síntomas mucho menos intensos. Normalmente se aplica entre los meses de octubre y noviembre, aunque nos podemos vacunar en cualquier época del año, ya que en 3 semanas la vacuna empieza a ser efectiva.

La limpieza de manos es la manera más eficaz de evitar el contagio. También es importante llevar una vida saludable: Dieta equilibrada y práctica de deporte, cosa que hará que nuestro organismo sea menos sensible al virus.

Consumo cero

Edificios de consumo energético cero

Consumo cero

Desde el pasado 31 de diciembre de 2018 es obligatorio que todos los edificios públicos tengan un consumo energético cero y el resto se tendrán que adaptar para conseguirlo antes del año 2020. Se trata de una normativa europea relativa a la eficiencia energética de los edificios. Pero en la sociedad actual en la que vivimos, ¿estamos preparados para mantener este tipo de construcciones? Te explicamos qué son los edificios de consumo energético cero.


¿Qué son los edificios de consumo energético cero?

Se denominan edificios de consumo casi nulo de energía (EECN) a todas aquellas construcciones que usan el mínimo de energía posible para un correcto funcionamiento de los servicios energéticos del hogar como la calefacción o la luz. En el siglo XIX los edificios tenían únicamente una chimenea, que servía para calentar las habitaciones y cocinar. En el siglo XX los hogares se mecanizaron y reconvirtieron buscando la comodidad de los habitantes. Esto condujo a crear instalaciones mecánicas y al uso de energías contaminantes que inundaron la arquitectura sin tener en cuenta el impacto negativo sobre el medio ambiente. Ahora la relación de la arquitectura con el entorno está cambiando y en los proyectos arquitectónicos se tienen en cuenta estudios climáticos y el aprovechamiento de energías renovables.

Lo más importante de este tipo de edificios es que están diseñados para conseguir el mínimo consumo posible de energía sin perder el confort del que disfrutamos actualmente.

 

¿En qué consumimos energía?

Se tiene que dejar claro que el consumo de energía se produce por las acciones humanas, no por los edificios:

 

  1. Encender la calefacción cuando tenemos frío.
  2. Encender el aire acondicionado cuando tenemos calor.
  3. Calentar el agua para ducharnos.
  4. Iluminar los espacios interiores.
  5. Uso de pequeños y grandes electrodomésticos como secadores de pelo o la nevera.

 

Pero, ¿por qué tenemos que intentar consumir menos energía? Este consumo genera emisiones CO2 que son liberadas a la atmósfera provocando el efecto invernadero, algo que repercute en el incremento de la temperatura global del planeta. Emisiones que contribuyen al cambio climático que pone en peligro los ecosistemas que mantienen el equilibrio de la vida en la Tierra.


¿Cómo se consigue un consumo casi nulo de energía?

Los edificios se tienen que diseñar para tener una demanda energética reducida que se consigue aprovechando los recursos naturales como la radiación solar, la luz natural, el viento, el calor del suelo… Por lo tanto, el consumo energético de las instalaciones que se hagan en estos edificios y que tienen que ser altamente eficientes vendrán de fuentes de energía renovable a través de paneles solares, geotérmica, placas fotovoltaicas, etc.