Producción de alimentos

El cambio climático pone en peligro el 12% de la producción mundial de alimentos

Producción de alimentos

El cambio climático ha dejado de ser una advertencia para convertirse en una emergencia. La lucha contra el calentamiento global está presente en las agendas políticas de los principales países del primer mundo y además de los datos reales de los científicos, han empezado a emerger movimientos sociales para cambiar el escenario actual. Una lucha contrarreloj, ya que ahora hemos sabido que el cambio climático también pone en peligro una parte importante de la producción de alimentos según un informe presentado hace unos meses por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Natura.

La degradación actual de la superficie del planeta Tierra

Los suelos áridos representan el 41% de la superficie terrestre total del planeta. Una tierra árida es aquella que por sus características no es apta para el desarrollo de plantas, cultivos o vegetales. Normalmente se trata de suelos rocosos o de arena, mayoritariamente desérticos y situados en zonas con pocas precipitaciones.

El cambio climático ha provocado que el porcentaje de zonas áridas crezcan sin medida, por eso desde la UICN piden una inversión urgente para proteger y restaurar estos suelos, ya que sin ellos peligra la seguridad alimentaria mundial.

Según el informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en los próximos 25 años se podría registrar una disminución de la producción mundial de alimentos del 12%. Lo que indirectamente contribuiría a las emisiones mundiales de dióxido de carbono con un 60% de carbono en los suelos degradados. Además, entre el 25 y el 35% de las tierras secas ya se están degradando, lo que frena su productividad.

La UICN reclama una inversión de recursos que permita una gestión sostenible de los suelos áridos que permitiría un incremento de la producción de alimentos hasta un 58%.

Ordenar-casa

Cómo organizar la limpieza del hogar

Ordenar-casa

Dejar de fumar, adelgazar, ir al gimnasio o leer más son algunos de los propósitos de año nuevo más populares. Ahora que ya han pasado casi 2 meses desde la llegada de la nueva década es un buen momento para hacer balance y comprobar cuáles estáis cumpliendo y cuáles no. Aun así, aprovechar los momentos de inicio (año, semana, mes…) no es del todo necesario, te animamos a empezar propósitos en cualquier momento, por ejemplo, ahora. Te enseñamos a organizar la limpieza del hogar, una de las prácticas que ayudan a hacer un mantenimiento constante de tu casa, a mejorar los espacios y a mantener un orden que te permitirá centrarte en el resto de propósitos.

Orden en el hogar: ¿Por dónde empiezo?

Lo más importante a la hora de plantearse iniciar un nuevo propósito es la organización, aquí puedes escoger el método que te resulte más fácil: Listados, tablas en hojas de cálculo, organigramas… Si no te quieres complicar la vida y tardar más en organizar que el tiempo que dedicas al mantenimiento, lo más recomendable es apostar por las listas.

Escoge el formato más efectivo en tu caso. Hay personas que funcionan mejor si escriben y ven sobre el papel los diferentes listados. Otros prefieren apuntar las cosas en un documento de texto en el ordenador o directamente en organizadores como Google Drive o Google Tasks.

También es importante que revises a diario los listados y no lo dejes en manos de tu memoria, ya que puede fallarte en algún momento. Puedes ponerte una alarma o acostumbrarte a consultar los listados cuando compruebes tu correo electrónico personal, por ejemplo.

Organizar las tareas de limpieza y orden en tu hogar

Antes de empezar distribuye las partes de tu hogar en diferentes listados: Dormitorios, la cocina, el lavabo, el comedor… Una vez hecho solo tendrás que apuntar las rutinas diarias obligatorias para cada habitación. En cuanto al mantenimiento más exhaustivo que se tenga que hacer una vez a la semana, como por ejemplo el cambio de sábanas, o cada mes, como el cambio de las fundas de los colchones o la limpieza de la tapicería, se tendría que establecer en listados separados. De todas maneras, ahora nos centramos en la limpieza diaria para mantener el orden:

  1. Hacer la cama cada día.
  2. Recoge la ropa: La limpia se ordena en los armarios y la sucia se deja en el cesto para lavar.
  3. Mesita de noche en orden: Coloca los libros, joyas o cargadores en su lugar.
  4. Barre el suelo de la casa y friega el suelo de la cocina y el lavabo si fuera necesario.
  5. Limpia las manchas de agua del espejo y el grifo del lavabo.
  6. Limpia el asiento del inodoro con un trapo húmedo.
  7. Pasa un trapo por la ducha, mamparas o cortinas.
  8. Vacía el lavavajillas si está lleno y coloca los platos sucios dentro para mantener el fregadero limpio y vacío.
  9. Introduce la esponja de cocina húmeda 2 minutos en el microondas.
  10. Limpia la mesa de trabajo o mármol de la cocina y fogones.
  11. Cambia cada 2-3 días los trapos de la cocina y las toallas del lavabo.
  12. Ordena las mantas y almohadas del sofá.
  13. Limpia las migas y huellas de las mesas.
  14. Recoge los objetos que puedan estar desordenados (revistas, libros, juegos…).

Siguiendo estas instrucciones y una rutina establecida no invertirás más de 40 minutos de tu tiempo y conseguirás mantener en orden tu hogar. Puedes encontrar más trucos en el blog Higiaeco.

Dolor de cabeza calefacción

La relación entre la calefacción y el dolor de cabeza

Dolor de cabeza calefacción

Con la llegada del invierno son muy pocos los hogares que se mantienen sin usar ningún aparato climatizador que caliente el ambiente frío propio de esta estación. De todas maneras, conviene no abusar de la calefacción, ya que un uso inadecuado o en exceso puede comportar algunos problemas de salud. El más común es el dolor de cabeza, te explicamos cuál es la relación entre calefacción y dolor de cabeza y lo que tienes que hacer para evitarlo.

Calefacción y dolor de cabeza ¿Por qué nos duele? 

No pasa en todas las circunstancias ni con todos los tipos de aparatos climatizadores. Pero es un fenómeno cada vez más común, sobre todo por la proliferación de aires acondicionados que tienen bomba de calor. Muchas familias apuestan por este método para calentar la casa, que es bastante eficiente y económico en comparación con la calefacción central o las pequeñas estufas. La primera acostumbra a ser cara y la segunda no llega a todos los rincones del hogar. Pero las bombas de calor resecan el ambiente y esto genera problemas en mucosas, piel y ojos. Cuando la exposición es prolongada puede provocar mareos y dolor de cabeza.

Si habitualmente sufres dolor de cabeza, intenta que el termostato esté a un máximo de 21 grados centígrados y que no supere nunca los 23. El calor en un ambiente de poca humedad provoca dolor de cabeza y sensación de aturdimiento. Algo que también pasa con las estufas tradicionales, ya que la mala combustión de los materiales que se usan pueden causar los dolores.

 

Consejos para evitar el dolor de cabeza provocado por las calefacciones

  1. Mantener el termostato entre los 18 y los 20 grados.
  2. Usar un humidificador cuando esté encendida la calefacción.
  3. En caso de no tener un humidificador eléctrico se puede optar por un remedio casero: Llenar un recipiente con agua y dejarlo cerca de la fuente de salida del aire caliente para que se condense y humidifique el ambiente.
  4. Ventilar las habitaciones diariamente y cuando la calefacción lleve mucho rato encendida.
  5. Evitar tener la bomba de calor o las estufas de combustión encendidas más de 4 o 5 horas.
Mantenimiento radiadores

La importancia de un buen mantenimiento en los radiadores

Mantenimiento radiadores

Un buen mantenimiento de tu hogar es importante para evitar accidentes desagradables y ahorrar dinero. Las revisiones periódicas consiguen 2 objetivos:

  1. Avanzarse a las posibles averías y ponerle remedio antes de que sea demasiado tarde.
  2. Reducir el presupuesto dedicado a los gastos extraordinarios (si se detecta con tiempo, se evita la reparación completa de la avería y solo se cambia la pieza necesaria en la mayoría de los casos).

El mantenimiento se ocupa de los aspectos relacionados con las instalaciones de gas, electricidad, cañerías del agua, buen estado de paredes, techos… En este artículo te explicamos la importancia de tener a punto todos estos aspectos antes de la llegada del invierno. De todos modos, ahora nos centramos exclusivamente en los radiadores, la parte más importante de los sistemas de calefacción, si tienen una avería o su funcionamiento es deficiente repercutirá directamente en nuestro bienestar.

Cómo llevar a cabo un buen mantenimiento de los radiadores

Los radiadores representan un aparato por sí solo. A pesar de que tienen una evidente conexión con la caldera y las cañerías, sin las cuales no podrían funcionar, el radiador funciona como un electrodoméstico independiente.

Lo más importante para llevar a cabo un buen mantenimiento es purgarlos para eliminar el aire que se acumula dentro de estos aparatos que desprenden calor. Con esta práctica se consiguen otros beneficios:

  1. El calor se consigue distribuir de forma más homogénea.
  2. El rendimiento de la calefacción y la caldera se incrementa.
  3. Reducción del consumo de energía (entre un 10 y un 20% dependiendo del modelo de los radiadores).
  4. Se alarga la vida útil de estos aparatos (un buen mantenimiento puede hacer que nuestros radiadores duren más tiempo).

Un mantenimiento deficiente de los radiadores puede provocar pérdidas de agua en el circuito de calefacción, incremento de la corrosión, bajadas de presión… Se recomienda que purguen los radiadores personal experto como nuestros técnicos de RoigSat, ya que no es un proceso fácil y puede comportar complicaciones si no se ha hecho antes.

Pañales reutilizables

Pañales reutilizables para poner freno al cambio climático

Pañales reutilizables

La gran mayoría de objetos modernos que han facilitado la vida de los humanos en el planeta Tierra son los que lo están contaminando y pueden poner freno al desarrollo normal de nuestro planeta. Hace 50 años se desconocían los efectos negativos que algunos adelantos supondrían en el futuro. Por eso, son muchos los que quieren recuperar antiguas tradiciones que, aunque sean mucho más eco friendly, son también más incómodas y difíciles de llevar a cabo por el ritmo de vida actual. Algunos ejemplos son los pañales reutilizables de los bebés, hablamos de pañales de tela que se pueden lavar y volver a usar. Aun así, esta decisión también comporta enfrentarse con otras contradicciones.

 

Pañales reutilizables, ¿una buena alternativa?

Hace unos años empezaron a comercializarse un tipo de pañales de tela, reutilizables, como alternativa a los desechables, fabricados con plástico y celulosas que perjudican el medio ambiente. No se trata de volver a principios del siglo pasado cuando se usaban trozos de telas, normalmente de ropas que se habían roto y no tenían solución. Ahora se venden pañales con diseños y creatividades modernas, fabricados con un tipo de ropa suave para no perjudicar la piel del bebé y que no traspase el propio pañal para evitar que la humedad cubra la ropa del pequeño.

En un principio, el colectivo ecologista agradeció la comercialización de estos pañales que permitían evitar lanzar a la basura los desechables, que pueden tardar en degradarse 500 años. El problema es que un bebé necesita varios pañales a lo largo del día y las familias por comodidad y tiempo los lavan a la lavadora. Esto provoca:

  1. Gasto de agua.
  2. Vertido de micro plásticos al medio ambiente.

Un bebé necesita alrededor de 6.000 pañales durante sus 2 primeros años de vida, esto supone un número muy importante de lavados, con su correspondiente gasto de agua. Además de esto, de cada lavado se desprenden fibras sintéticas y micro plásticos de los propios pañales que no se detectan en las plantas de tratamiento de aguas residuales y acaban en la naturaleza. Esto contribuye a la contaminación, ya que estos micro plásticos no se degradan.

La solución más recomendada es usar pañales y ropa en general de fibras naturales, para evitar que con la lavadora se desprendan los micro plásticos que se pueden encontrar a muchas fibras sintéticas.

Tos y dolor de garganta

Tos y dolor de garganta, un clásico del invierno

Tos y dolor de garganta

Es posible que evitemos la gripe y los resfriados, pero más difícil es pasar el invierno sin haber sufrido tos o dolor de garganta. El ambiente con poca humedad que provocan los aparatos de climatización puede hacer que aparezcan molestias de este tipo, ya que las zonas del cuerpo más sensibles como la garganta, se irritan provocando tos y también un ligero malestar. Normalmente se incrementa por las noches y a primera hora de la mañana, ya que una gran mayoría de la población duerme con la boca abierta, lo que facilita que el paladar se reseque y si no está hidratado, es muy fácil que el cuerpo se vea afectado y su respuesta sea toser o afectar a la garganta o paladar. Te damos algunos consejos para evitarlo.

5 consejos para evitar la tos y el dolor de garganta en invierno

La tos y el dolor de garganta son molestias propias de las estaciones de frío que no están provocadas por virus o bacterias, por eso no se pueden evitar ni con medidas higiénicas ni de barrera para evitar contacto directo que extienda el virus o bacteria. ¿Qué podemos hacer?

 

  1. Usar un humidificador. Permitirá incrementar la humedad del ambiente en tu hogar, lo que aumentará la hidratación en tu garganta y fosas nasales.
  2. Beber mucha agua. Con esto conseguirás hidratar tu cuerpo y evitar que la garganta esté reseca, tampoco las vías respiratorias.
  3. Beber bebidas calientes. Tés, cafés, infusiones, leche vegetal… Esto ayudará a calmar posibles irritaciones en la garganta.
  4. Tomar caramelos. Al contrario de lo que se puede pensar, si tienes facilidad para coger tos y dolor de garganta es recomendable tomar caramelos de sabores que suavicen la garganta y no la irriten. Es el caso de la miel y el limón, combinados. Por el contrario, la menta puede aportar demasiada frescura e irritar.
  5. Bajar el tono de la voz. A veces, el tono de la voz y si se fuerzan las cuerdas vocales, pueden hacer aparecer irritaciones y tos. Así que modera tu tono de voz.