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Cómo evitar el estrés a la vuelta de las vacaciones  

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Depresión postvacacional y estrés son dos afecciones bastante comunes en septiembre. La mayoría de trabajadores realiza sus vacaciones durante el mes de agosto y es frecuente que al regresar a la rutina diaria se genere algo de ansiedad que puede estar motivada por varios factores. Pero, ¿es lo mismo la depresión que el estrés postvacacional? En realidad, van de la mano y la depresión que se pueda sufrir en menor o mayor grado genera estrés y ansiedad.

 

Primer día de trabajo tras las vacaciones y nos encontramos con un escritorio desordenado, montañas de trabajo en forma de papel acumulados sobre tu mesa, varios pósits o notas de tus compañeros, “marrones” no resueltos durante tu ausencia… Dan ganas de volver por donde has llegado y regresar a la cama. Pero con una serie de pautas, la vuelta a la rutina no será tan complicada.

 

Los síntomas de la depresión y estrés postvacacional

 

  1. Nostalgia de las vacaciones
  2. Pereza
  3. Falta de sueño
  4. Irritabilidad
  5. Cansancio
  6. Bajos ánimos
  7. Ansiedad

 

Muchos afectados lo describen como un periodo en el que todo se les hace cuesta arriba y sienten que ni pueden, ni tienen ganas de llegar a todo. En realidad, podemos calificar todos estos síntomas que se generan como un rechazo inconsciente a la vuelta a la vida laboral.

 

No existen datos concretos, pero son muchos los expertos que afirman que la depresión postvacacional afecta al 35% de la población y puede durar unos 15 días. Si el paciente no presenta otras problemáticas, desaparece sin necesidad de medicación o terapia.

 

Consejos para que la vuelta al trabajo no genere estrés

 

  1. El día antes de volver al trabajo haz vacaciones de tus vacaciones. Es decir, lo mejor es que no planees actividades que te hagan pasar todo el día fuera de casa o que te cansen mucho. Lo mejor es dedicarte el día a ti, relajarte leyendo un libro, dando un pequeño paseo, disfrutando de una buena serie, etc.
  2. La noche anterior deja todo preparado para comenzar el día sin estrés. El táper de comida listo, la ropa que llevarás ya escogida y planchada; y adelanta todo lo que puedas del desayuno (deja la fruta cortada dentro de un táper, la tostadora a mano, el pan cortado, tu taza preferida dónde puedas encontrarla rápido…
  3. Disfruta de una cena ligera para que la digestión no sea pesada y puedas dormir plácidamente.
  4. Lo más recomendable es que 4 o 5 días antes hayas retomado tu rutina de sueño para que no padezcas insomnio la noche antes de volver al trabajo y regreses en tu primer día habiendo dormido solo 3 horas.
  5. Despierta un poco antes de lo habitual para comenzar el día mucho más relajada y poder prepararte más tranquilamente, perderás 15 minutos de sueño, pero ganarás en salud.
  6. Charla con amigos o familiares que también retomen su rutina laboral ese día, daos ánimos y compartir vuestras preocupaciones. No es lo mismo afrontar la vuelta a la oficina en soledad que con gente a la que quieres. Es una forma de empatizar y sentir que no eres solo tú quien tiene que madrugar y volver al trabajo.
  7. Al llegar al trabajo prioriza tus tareas. No te centres en todo lo que tienes que hacer en global, conseguirás generarte ansiedad. Elabora una lista de prioridades y ve paso a paso.
  8. Intentar realizar alguna actividad parecida a las que has desarrollado en tus vacaciones. Después del trabajo queda con tus amigos para tomar una cerveza, ir al cine o probar un nuevo restaurante.
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