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¿El Wi-Fi afecta a tu salud?

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Cada día estamos expuestos a miles de radiaciones que emiten aparatos que usamos en nuestro día a día como el microondas, los teléfonos móviles, los routers y las redes Wi-Fi, así como las antenas de telefonía. Hace años que se relacionan estas radiaciones con casos de cáncer y otras dolencias que perjudicarían nuestra salud. En los últimos años se ha puesto el foco de atención en las señales Wi-Fi de los routers que, prácticamente toda la ciudadanía tiene en casa para disfrutar de conexión de internet ADSL o de fibra óptica. Muchos artículos que recomiendan desconectar la señal Wi-Fi durante la noche se han hecho virales, intentamos explicarte si realmente afecta tu salud.

 

Los riesgos de la exposición a la señal Wi-Fi: ¿Mito o realidad?

 

El Comité Científico Asesor en Radiofrecuencia y Salud (CCARS) estableció que la radiofrecuencia que emite el Wi-Fi no es perjudicial para la salud y por tanto, no puede provocar cáncer. Este comité asesora el Gobierno español en esta materia y emitió su informe en 2017 después de un estudio que comprende el período 2013-2016.

Un documento de 200 páginas que se puede consultar online y que es el resultado del análisis de más de 350 estudios en todo el mundo sobre el impacto de las ondas en los seres humanos y que no se ha podido demostrar que tengan consecuencias reales.

Por lo tanto, la población no asume ningún riesgo con la exposición a la radiofrecuencia que emiten teléfonos móviles, televisiones, aparatos de radio y escáneres de los aeropuertos. Eso sí, aconsejan mantener los teléfonos a un metro de distancia de dispositivos médicos y a 15 centímetros en caso de tener implantado un marcapasos.

Desde el CAARS, un comité asesor que está formado por expertos en medicina, física, química, biología e ingeniería, explican que los niveles de exposición a estas radiofrecuencias son miles de veces inferiores al máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea.

Aun así, la exposición a las radiofrecuencias de las redes Wi-Fi solo se da durante la transmisión o la recepción de datos. Es decir, si escribimos un correo electrónico, solo se emitirán estas radiofrecuencias cuando pulsemos el botón enviar.

 

 

bronquitis

¿Qué es la bronquitis?

bronquitis

 

Las bajas temperaturas del invierno facilitan la proliferación de dolencias como la bronquitis, muy relacionada con las épocas de frío. Intentamos desgranar todas las características de esta dolencia y te damos algunos consejos para poder combatirla.

Definiendo lo que es la bronquitis

La bronquitis es una dolencia que consiste en la inflamación de los bronquios en su parte exterior, que es la que conecta la tráquea a los pulmones. Cuando esto sucede entra y sale menos aire de los pulmones, por eso es habitual toser y expulsar mucosidad.

La bronquitis puede llegar a hacerse crónica cuando la tos persiste y no hay ninguna otra dolencia que pueda explicar su origen. Por eso es muy importante estar atento o atenta a estos síntomas y ponerle remedio cuanto antes evitando que se cronifique.

 

La bronquitis, una enfermedad de frío

La bronquitis puede ser causada por virus, bacterias o gérmenes y se manifiesta frecuentemente en invierno. Los primeros síntomas están relacionados con una tos persistente después de un resfriado mal curado. Si no prestamos atención, los resfriados cada vez pueden causar más daño y que la tos dure más tiempo. Esto puede cronificar la dolencia y dañar los pulmones, provocando riesgo cardiorrespiratorio.

Existen otros factores, además del frío, que pueden agravar la enfermedad como es el tabaco. De hecho, los síntomas empeoran en personas fumadoras por el efecto contaminante del humo en los pulmones, que también son sensibles al dióxido sulfúrico y otros contaminantes.

 

Remedios naturales para ayudar a curar y aliviar los síntomas de la bronquitis

La bronquitis se diagnostica a través de un cultivo y el tratamiento más efectivo es de antibióticos. También se usan broncodilatadores que ayudan a relajar y abrir las vías aéreas en los pulmones. Además de seguir las indicaciones de tu médico, te facilitamos algunos remedios naturales para mejorar los síntomas:

 

  1. Agua, miel y limón. Ayuda a aliviar la irritación, además la miel tiene propiedades antiinflamatorias y el limón aporta vitamina C.
  2. Leche caliente y almendras. Aportan calcio, potasio y magnesio, ayudando a una recuperación más rápida. El calor de la leche también consigue aliviar la tos y la irritación.
  3. Infusiones calientes. Las diferentes plantas habitualmente tienen propiedades antiinflamatorias.
  4. Aceite de eucalipto. Consigue despejar las vías respiratorias. Se pueden realizar masajes al pecho o hacer inhalaciones de vapores.

 

Factores de riesgo que incrementan las posibilidades de sufrir bronquitis

  1. Gente mayor, niños pequeños y bebés son más vulnerables a contagiarse.
  2. El humo del tabaco irrita e inflama los bronquios.
  3. Enfermos pulmonares.
  4. Personas con el sistema inmunitario debilitado o que toman fármacos que lo debilitan.
  5. Lugares de trabajo con exposición directa con el polvo, gases, vapor y sustancias químicas (carbón, fábricas textiles, etc.)
  6. Contacto con una persona que sufre bronquitis.
Gripe

Qué hacer si eres paciente de riesgo y no te has vacunado contra la gripe

Gripe

 

Enero y febrero son los dos meses del año con una incidencia más alta de contagios del virus de la gripe. No es de extrañar, ya que hablamos de los meses centrales del invierno, una estación durante la que es habitual que proliferen las dolencias de tipo respiratorio, ya que el frío reduce las defensas y facilita los contagios. La incidencia es ahora, así que el periodo normalizado de vacunación ya ha pasado (se suele hacer durante el otoño), si perteneces a un grupo de riesgo y no te has vacunado, te explicamos qué tienes que hacer.


Los principales grupos de riesgo del virus de la gripe

La gripe no es una dolencia aislada y comparte, por decirlo de alguna manera, grupos de riesgo con el resto de enfermedades que pueden presentar complicaciones, ya sea por la situación de salud del paciente o por el porcentaje de contagio.

  1. Ancianos. La edad hace que su sistema inmunológico esté más débil y sea más fácil contagiarse y también padecer unas reacciones más graves.
  2. Niños. Las consecuencias de un virus como el de la gripe pueden ser peligrosas en niños menores de 5 años, ya que su cuerpo todavía no está preparado al 100% para enfrentarse a un virus como el de la gripe. Un virus especialmente grave en niños de menos de 2 años.
  3. Enfermos crónicos. Su propio sistema inmunitario ya está debilitado y sufrir una gripe hace que los síntomas sean más graves que en una persona sana.
  4. Embarazadas. Contagiarse del virus de la gripe cuando se está gestando puede tener consecuencias negativas para el feto.

 

Vacunación contra el virus de la gripe

Si perteneces a uno de los principales grupos de riesgo y no te has vacunado, los profesionales recomiendan hacerlo, aunque estés fuera del periodo reglado. Ya que una vez administrada, empieza a ser efectiva a las 2 o 3 semanas durante como mínimo los 6 meses siguientes. Así que cubre gran parte del periodo de riesgo.

De todas maneras, vacunarse no significa liberarse de la gripe al 100%, ya que existen toda una serie de factores que influyen en su efectividad como la edad o el estado inmunológico.

Enfermedades respiratorias

Objetivo: Evitar las enfermedades respiratorias en ancianos

Enfermedades respiratorias

Con la llegada de la época de frío, la gente mayor tiene que tener mucho más cuidado con su salud, ya que la climatología “ayuda” a los virus y las bacterias para que se esparzan con mucha más facilidad. Es habitual que durante esta temporada del año proliferen las enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio, enfermedades que podemos desarrollar cualquiera de nosotros sin importar la edad. El problema es que una dolencia de este tipo en una persona mayor tiene muchos más riesgos que en una joven. Por eso te damos algunos consejos para evitar el contagio este invierno.

 

Las partes del cuerpo que se ven afectadas por las enfermedades respiratorias

Se pueden clasificar en diferentes tipos dependiendo de la zona del aparato respiratorio afectada.

  • Infecciones en vías respiratorias altas: Afectan a la parte superior del aparato respiratorio que engloba la nariz, la garganta, la faringe y la laringe. Pueden ser: rinitis aguda, resfriado común, sinusitis, faringitis o faringeamigdalitis.
  • Infecciones de las vías respiratorias bajas: Afectan a la parte inferior del aparato respiratorio que engloba la tráquea, los bronquios y los pulmones. Pueden ser: bronquitis aguda, infecciones en personas con MPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y neumonía.


Las enfermedades respiratorias más frecuentes entre la gente mayor

Los ancianos se ven afectados mayoritariamente por tres tipos de enfermedades respiratorias que se suelen manifestar durante el otoño y el invierno, en épocas de frío y en ambientes húmedos.

 

  • La gripe. Una enfermedad común que no registra peligro, pero un factor de riesgo es la edad, ya que puede derivar en otras complicaciones.
  • La neumonía. Una infección pulmonar que afecta a las vías respiratorias inferiores. La causan bacterias, virus y hongos.
  • MPOC. Produce una reducción del flujo aéreo y por lo tanto provoca dificultades para respirar.

Tips para evitar las enfermedades respiratorias entre la gente mayor

  • Dejar el tabaco.
  • Vacunarse del virus de la gripe cada año (las cepas van cambiando).
  • Aplicarse la vacuna antineumocócica.
  • Practicar una actividad física moderada caminar, por ejemplo).
  • Llevar una dieta saludable.
  • Lavarse las manos frecuentemente.
Temperatura-ideal

Buscando la temperatura ideal en los espacios cerrados

Temperatura-ideal

La eterna lucha en los centros de trabajo y edificios públicos. Dicen que nunca llueve a gusto de todos y esto es exactamente lo que pasa cuando se determina la temperatura que tienen que tener estos espacios que se encuentran generalmente cerrados. Sea por calor o por frío, no todos se muestran a gusto con la temperatura.

Una de las variables que determinan una buena ergonomía es precisamente la temperatura. Recordemos que la ergonomía busca mejorar el rendimiento en el trabajo y mantener una buena salud muscular. Una de las cuestiones que facilitan un buen rendimiento laboral es la temperatura, para poder trabajar en buenas condiciones, no podemos sentir ni calor, ni frío extremo. Pero, ¿cómo podemos regularla?


Los factores que intervienen en la temperatura ideal en un espacio cerrado

Cuando se trata de nuestro hogar, determinar la temperatura ideal no es muy difícil, se negociará con el resto de la familia y se tendrá en cuenta el gasto energético que queramos hacer. La cosa cambia cuando hablamos de espacios comunes como edificios e infraestructuras públicas como ayuntamientos o aeropuertos. También centros de trabajo como oficinas, talleres, etc. Te explicamos qué factores intervienen a la hora de establecer cuál es la temperatura ideal:

  • La temperatura exterior. Aunque no lo parezca, interviene y mucho. No es el mismo encontrarnos en un edificio público en invierno o en verano. En el primer caso el ambiente estará muy frío y costará más de enfriar y de mantener el calor. Al contrario, durante el verano hará más calor y se tendrá que regular la temperatura con aire acondicionado en vez de calefacción.
  • La ropa. Dependiendo de la época del año, los usuarios vestirán ropa más gruesa o más ligera, cosa que también afectará para determinar la temperatura ideal dentro de un espacio cerrado.
  • La actividad que se realice en el espacio. No es lo mismo mantenerse quieto en una oficina frente al ordenador que en una estación de tren donde los viajeros andan arriba y abajo arrastrando las maletas. Está claro que la temperatura corporal varía según la actividad que se esté realizando, cosa que también nos afectará a la hora de decidir cuáles son los grados centígrados ideales en un espacio en concreto.
  • Ahorro energético. En un mundo que camina cada vez más hacia la sostenibilidad es importante no derrochar recursos en calefacción y aires acondicionados. La racionalidad es clave, no es aceptable que en invierno se tenga que estar en un espacio cerrado en manga corta ni que en verano se esté con jersey.

También existen una serie de factores externos que intervienen en la temperatura de un espacio cerrado pero que no se pueden tener en cuenta a la hora de establecer la temperatura mediana ideal porque dependen de cada persona.

  • Organismo. Cada cuerpo es diferente y tiene una sensación térmica distinta, así que, aunque una persona tenga frío es posible que a su lado otra tenga calor.
  • Los alimentos ingeridos. Dependiendo del tipo de comida que se haya tomado la temperatura corporal cambiará y se puede sentir más o menos frío o calor.

Los expertos han estudiado durante décadas esta cuestión y se ha fijado la Norma ISO 7730 que determina la temperatura estándar de acuerdo con ciertos cálculos. Todos los organismos públicos están obligados a consultarla para calcular cuál es la temperatura ideal global e integral. Para conseguirlo se utilizan dos parámetros estadísticos:

  • El Voto Mediano Estimado.
  • El Porcentaje Estimado de Insatisfechos.
Cómo-mantener-a-raya-los-resfriados-de-verano

Cómo mantener a raya los resfriados de verano

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Los cambios de temperatura durante el verano provocados por el contraste entre el calor exterior y el fresco interior de los locales con aire acondicionado provoca que proliferen los resfriados durante esta época del año. También ayuda el hecho de consumir bebidas muy frías y helados, todo ello representa un caldo de cultivo para las bacterias y los virus.

¿Por qué nos resfriamos en verano?

Lo más habitual es que esta infección vírica de las vías respiratorias se produzca en invierno, ya que el frío y una humedad baja hacen que las fosas nasales se sequen y por lo tanto queden más expuestas a los virus. Además, con la bajada de temperaturas también lo hacen nuestras defensas. Todo esto hace que nuestro cuerpo esté menos preparado para luchar contra los virus. De todos modos, también se producen resfriados durante el verano y estas son las causas:

  • Cambio de temperatura por la climatización de los espacios interiores.
  • Chorros de aire frío que se proyectan directamente sobre las personas.
  • Mala alimentación (con el calor y las vacaciones es habitual comer peor que el resto del año y esto hace que nos falten nutrientes que incrementan nuestras defensas).
  • Consumo de bebidas y alimentos fríos (una vez más, el contraste de temperaturas puede hacer que se desarrolle un virus que haya al ambiente).
  • Pasar tiempo mojado (vamos a la playa, a la piscina, no nos cambiamos el bañador y nos podemos pasar horas húmedos. Esto hace que se incrementen las posibilidades de resfriarnos).

Consejos para evitar los resfriados de verano

  • Mantener el aparato de aire acondicionado entre los 22 y los 24 grados centígrados (aunque tengamos calor tenemos que evitar bajar la temperatura por debajo de los 21 grados).
  • Evitar los chorros de aire frío directos de los aparatos de climatización.
  • Meterse en el mar o en el agua de la piscina despacio, evitando las zambullidas los días de mucho calor o después de haber hecho ejercicio intenso.
  • Evitar el consumo de bebidas y alimentos muy fríos. Y en todo caso masticar y probar bien antes de tragarnos el alimento. Así le daremos tiempo a adecuar la temperatura a la de nuestro cuerpo y no habrá tanto contraste.
  • Utilizar humidificadores para los ambientes muy secos.
  • Buena alimentación, incrementando el consumo de frutas y verduras.
  • Limpiarse las manos con frecuencia, después de llegar a casa de la calle.

Los resfriados de verano, ¿peores que los de invierno?

Los expertos coinciden en que se trata de un mito, ya que los efectos de un resfriado son los mismos sin importar la época del año. Entonces, ¿por qué tenemos esta creencia popular? Hablamos de una cuestión psicológica. Desde la revista Time el profesor Ronald Eccles, de la Universidad de Cardiff asegura que “los resfriados de verano se perciben peor porque no son tan comunes”.

Así que tranquilos, si seguís nuestros consejos, evitaréis un resfriado y si aún así no podéis evitar los virus, no os preocupéis, lo pasaréis igual de mal que en invierno.

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Las claves para frenar la legionela

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Los brotes de legionela son habituales durante las épocas de verano. La población los relaciona con los aparatos de aire acondicionado, aunque también se pueden desarrollar en invierno y en otro tipo de equipos de refrigeración. De hecho es imposible que aparezcan estas bacterias en los aparatos de aire acondicionado domésticos porque no tienen circuitos cerrados de agua y, por lo tanto, no se pueden multiplicar.


¿Qué es la legionela?

Es una bacteria que podemos encontrar de forma natural en ríos, riachuelos y lagos. Puede suponer un problema de salud pública cuando se multiplica y propaga en sistemas de agua artificiales como los grifos, alcachofas de ducha, bañeras de hidromasaje, vallas y calentadores de agua, sistemas grandes de cañerías, torres de refrigeración de edificios…

¿Cómo se contagia?

La también llamada enfermedad del legionario o fiebre de Pontiac se manifiesta cuando las personas afectadas inhalan gotas de agua que contengan esta bacteria. Los síntomas son muy parecidos a los de una neumonía, por lo tanto, se trata de una enfermedad infecciosa, aunque es imposible el contagio entre personas. El primer caso registrado de legionela tuvo lugar en Filadelfia en el año 1976, en concreto en un hotel donde se celebraba la convención anual de miembros de la legión americana. Por eso los investigadores del Centro de Control de Atlanta registraron la bacteria con este nombre.

Es posible entrar en contacto directo con la bacteria y no desarrollar la enfermedad, ya que afecta principalmente a colectivos de riesgo como los niños, mayores, personas con un sistema inmunitario debilitado o con enfermedades previas como el cáncer.

Claves para frenar la legionela

  • Evitar el estancamiento de aguas.
  • Hacer un mantenimiento exhaustivo de las instalaciones con circuitos de agua para evitar la suciedad.
  • Control de la temperatura y desinfección.
  • Mantener limpios los grifos, duchas y otros elementos que estén en contacto con la red de distribución de agua.
  • Emplear difusores de ducha de gotas gruesas mejor que finas.
  • Desinfectar los filtros y difusores de forma anual.

El año pasado, solo en Cataluña, se registraron más de un centenar de casos de legionela. De hecho el 2017 ha sido el segundo año más mortífero desde el 2007 con 8 muertos. Por eso es tan importante hacer un mantenimiento exhaustivo de edificios públicos con torres de refrigeración, lugares donde suele proliferar esta bacteria.

 

 

 

personas mayores

Precauciones para las personas mayores y el aire acondicionado

personas mayores

 

Uno de los colectivos más afectados, junto con los bebés, cuando llega la época estival y los calores extremos son las personas mayores. Debido a su edad avanzada, el cuerpo no responde de la misma manera ante las altas temperaturas. El aire acondicionado puede ser un gran aliado, siempre y cuando se tomen unas precauciones para que no se vuelva en contra de aquellos más vulnerables.

 

En las personas mayores, el organismo se ralentiza y les cuesta más tiempo adaptar la temperatura corporal a las condiciones exteriores. Por ello, las personas mayores son más propensas a padecer golpes de calor y deshidratación.

 

Como decíamos anteriormente, el uso del aire acondicionado es totalmente recomendable. Pero hay que seguir una serie de instrucciones y precauciones para evitar el efecto contrario y afecte de manera negativa en la salud de las personas.

Recomendaciones de uso del aire acondicionado con personas mayores

Si en el hogar hay personas mayores, es recomendable seguir estos consejos para hacerles su día a día más fácil:

Aire acondicionado en toda la casa

Ya decíamos que el organismo de las personas más mayores tarda en habituarse a la temperatura exterior. Por ello, para evitar los cambios bruscos de temperatura en el interior de los hogares, se recomienda instalar el aire acondicionado en cada una de las habitaciones o, al menos, en aquellas donde las personas mayores pasen más tiempo.

 

La instalación del aire acondicionado por conductos es la mejor manera de prevenir que las habitaciones se encuentren a diferente temperatura. El inconveniente es que requiere obra, pero es la manera de que el aire llegue a todas las partes de la casa por igual.

Control de la temperatura

La fijación de la temperatura, también es algo a tener en cuenta. Cuando las temperaturas suelen ser altas en el exterior, tendemos a poner el termostato a temperaturas más bajas, pero esta acción no beneficia a nadie.

 

Con temperaturas mayores a 10 grados de diferencia entre exterior e interior, puede causar graves problemas de salud, especialmente en personas mayores. Si no somos precavidos y bajamos en exceso los grados del aparato de aire acondicionado, se puede llegar a sufrir enfriamientos.

 

Si no queremos que esto ocurra, la temperatura debe estar entre 21 y 25 grados de manera uniforme en todas las habitaciones.

Cuidado con el flujo de aire y la humedad

La humedad también supone un riesgo serio para las personas más sensibles. Las personas mayores tienden a padecer problemas respiratorios, por eso no conviene agravarlos más por el mal uso de los aparatos de aire acondicionado.

 

En la actualidad, las instalaciones permiten ajustar la humedad de las habitaciones y conseguir un equilibro. Por ello, es preferible escoger un sistema que permita humidificar el aire para evitar la sequedad del espacio. A su vez también evitarás un exceso de humedad en el ambiente.

 

Se debe vigilar dónde colocar los aparatos o las salidas del aire acondicionado para controlar el flujo de aire. No se deben colocar en los lugares donde se van a acomodar las personas mayores, ya que el flujo directo de aire les puede afectar a la salud.

limpiar el moho

Una manera fácil de limpiar el moho de tu aire acondicionado

limpiar el moho

 

El moho es el causante de muchas enfermedades. Si no tiene cuidado, puede provocar problemas respiratorios, infecciones y dificultades en el sistema inmunológico. Por este motivo, limpiar el moho de los aparatos de aire acondicionado es una prioridad para estar libres de la acción de estas bacterias en casa.

 

El moho crecer casi en casi cualquier sitio. Además, si entra en el sistema de calefacción o de aire acondicionado, lo siguiente es esparcirse por toda la casa. El moho provoca que la casa huela a humedad, incluso en los días soleados de verano. Por eso la importancia de limpiar el moho conscientemente de los sistemas de climatización del hogar y de las oficinas. Con esta simple acción, conseguiremos que en nuestro hogar que respire salud.

Pasos para limpiar el moho de los aparatos de climatización

A continuación, os dejamos con los pasos que debemos hacer a la hora de limpiar el moho de nuestros sistemas de climatización. Una manera fácil y sencilla de tener salud en casa.

 

  1. Primero de todo, levantar la tapa de la unidad para dejar expuestos los filtros. Quitar los filtros de la unidad. Si son desechables, solo hace falta cambiarlos por unos nuevos y cerrar la tapa. Si no son desechables, extraerlos para limpiar.
  2. Con un aspirador, limpiar el polvo y el moho de la superficie de los filtros. Sobretodo, no inhalar el polvo al limpiar los filtros porque tendrán esporas de moho. Utilizar máscaras para evitar inhalar estas esporas negativas para nuestro organismo.
  3. Llenar un baño con agua tibia y una cucharada de detergente suave. Colocar los filtros dentro del agua y asegurarte que queden completamente sumergidos. Dejar los filtros en remojo durante un rato para que el jabón haga su acción.
  4. Mientras los filtros están en remojo, aspirar el interior del aparato de climatización con un cepillo adjunto. Una vez acabes esta acción, coger un paño húmedo y limpiar los restos que hayan podido quedar. El paño húmedo evitará que se esparzan las esporas de moho que todavía queden dentro.
  5. Sacar los filtros del agua y enjuagarlos con agua fría. Debemos quitar todo resto de jabón que haya quedado. Una vez hecho, dejar que los filtros se sequen al aire.
  6. Pasado un rato, ya podrás colocar los filtros en el aparato. Encajar bien los filtros en su lugar y cerrar la tapa tal y como se encontraba al principio.

Cada cuándo limpiar los filtros

Se recomienda limpiar los filtros un par de veces al año. Normalmente suele coincidir con el cambio del modo frío al modo calor y viceversa, cada seis meses aproximadamente. Por otra parte, si en el momento de limpiarlos se aprecia que están rotos o muy deteriorados, se deben cambiar por uno nuevo. Es la única manera de preservar que el aparato funciona de forma óptima.

Advertencia

Por último, comentar que nunca se debe encender el aire acondicionado o la calefacción si el aparato no tiene filtros en el sistema. Podríamos llegar a estropear el funcionamiento del aparato.

síndrome del edificio enfermo

¿Qué es el Síndrome del Edificio Enfermo?

síndrome del edificio enfermo

 

Se le llama Síndrome del Edificio Enfermo al conjunto de enfermedades que sufren sus ocupantes y no al estado en el que se encuentra el edificio. Estas enfermedades suelen estar ocasionadas por la contaminación del aire en los espacios cerrados donde no existe ventilación natural, en edificios con climatización automática y ventanas herméticamente cerradas.

¿Cuándo decimos que un edificio sufre el Síndrome del Edificio Enfermo?

Se considera que un edificio sufre el Síndrome del Edificio Enfermo cuando al menos el 20% de sus ocupantes están afectados. Los síntomas que presentan son diversos pero los más comunes son:

  1. resfriados
  2. congestión nasal
  3. afonía
  4. alteraciones del gusto y el olfato
  5. sequedad de las vías respiratorias, de la piel, de los ojos
  6. cefalea
  7. dificultades en la concentración
  8. fatiga
  9. alergias

 

Además, también puede aparecer distintos síntomas físicos o psicológicos. Generalmente estos síntomas desaparecen al abandonar el edificio o al cabo de unos días.

¿En qué tipos de edificios se desarrolla este síndrome?

El Síndrome del Edificio Enfermo se desarrolla con mayor frecuencia en los edificios con climatización automática y sin ventilación natural. Responde a aquellos edificios con ventanas que no se puedan abrir, paredes y suelos recubiertos de materiales textiles, como la moqueta, y construidos con materiales de baja calidad. Sin embargo, los edificios más modernos tampoco se libran. Se considera que un 30% de estos edificios pueden estar afectados por este síndrome.

Factores para la determinación que un edificio sufre este síndrome

Los principales elementos que se miden en el aire para la determinación de este síntoma son la presencia de:

  1. Agentes químicos: gases y humos
  2. Físicos: iluminación, temperatura, humedad, movimiento del aire, electricidad estática, polvo, partículas en suspensión
  3. Biológicos: bacterias, parásitos, hongos, polen, etc.
  4. Ergonómicos: posiciones de trabajo, distribución, etc.

 

Otros factores, como los psicosociales (estrés laboral, ruido, etc.), también son de importancia para la determinación de la enfermedad en el edifico.

 

Cabe destacar que diagnosticar este síndrome en un edificio no es fácil. Las causas no son fácilmente detectables, ya que en muchos casos estudiados se ha observado una acumulación de diversos orígenes a la vez.

Cómo prevenir este síndrome

El recurso más importante y eficaz es la prevención. La mejor manera de disminuir las probabilidades de que aparezca está en el diseño del edificio, su mantenimiento y las posibles remodelaciones del espacio. Dejando a banda el diseño del edificio, se deben tomar medidas en el mantenimiento del sistema de ventilación del edificio para mejorar la calidad del aire. Otro punto importante de prevención es la elección de los materiales y el mobiliario, así como el ambiente laboral entre las personas que ocupan el edificio.