Cambio climático

¿Cómo afecta  a nuestra salud que las estaciones sean más cortas?

Cambio climático

 

Es muy probable que este invierno hayáis notado que los días de sol y de temperaturas suaves han ganado a las jornadas de frío y viento. El cambio climático es un hecho y esto está afectando a diferentes aspectos de nuestro planeta a escala global. Los límites de las estaciones se diluyen, la floración de las plantas se altera, también lo hacen las cosechas e incluso nuestra forma de comportarnos. Te explicamos cómo afecta a nuestra salud que las estaciones sean más cortas.

 

El cambio climático, una realidad

Varios expertos ya han constatado que las temperaturas en zonas como Cataluña se han incrementado como consecuencia directa del cambio climático que sufre todo el planeta. En Barcelona, por ejemplo, según el catedrático en geografía física de la Universitat de Barcelona, Javier Martín Vide, han aumentado el número de noches tropicales, noches durante las cuales la temperatura no baja de los 20 grados.

Por otro lado, el calor de verano aparece antes y acaba también más tarde, esto hace que los climas primaverales y los propios del otoño se coman parte del invierno.

 

¿En qué nos afecta que las estaciones sean más cortas?

El cambio en el clima afecta a nuestra salud y comportamiento, te detallamos algunas de las variaciones más comunes:

 

  1. La temperatura y el sueño. Está demostrado científicamente que las bajas temperaturas ayudan a dormir, unas temperaturas que tendrían que estar entre la franja de los 16 y de los 20 grados. De hecho, cuando la temperatura del cuerpo se enfría, nuestro cerebro se prepara para dormir.
  2. Los climas extremos disparan los problemas psicológicos. Las zonas donde se producen asiduamente huracanes, inundaciones o nevadas, tienen una mayor probabilidad de que su población sufra trastornos mentales. Así que con el futuro cambio climático es probable que un gran porcentaje de la población esté expuesta a problemas de salud derivados de los efectos del cambio climático.
  3. La relación entre el calor y los problemas de salud. Está probado que el invierno dispara las depresiones y las temperaturas suaves hacen subir los niveles anímicos y el buen humor. De todos modos, un calor intenso incrementa el riesgo de sufrir deshidratación y golpes de calor que pueden dañar el cerebro.

El cambio climático cambiará, por lo tanto, nuestra forma de relacionarnos con las dolencias, tanto físicas como psicológicas.

alergia primavera

Cómo hacer frente a la alergia esta primavera

alergia primavera

Congestión nasal, estornudos, lagrimeo, picor en los ojos… Se trata de algunos de los síntomas más comunes que provocan las alergias, ahora con la llegada de la primavera se multiplican los casos, ya que todos aquellos alérgicos al polen de alguna planta sufren las consecuencias del florecimiento de los árboles en esta época del año. Te damos algunos consejos para hacer frente a la alergia esta primavera.

 

¿Qué es el polen? 

Solo en Cataluña la alergia a los diferentes tipos de polen afecta a 600.000 personas. Una sustancia que está formada por las células masculinas reproductoras de las plantas con flores y que se transporta a través del viento.

La alergia al polen no es más que la respuesta del sistema inmunitario cuando entra en contacto con los ojos o las vías respiratorias, según explican desde el sistema de Salud (CatSalut).


Consejos para hacer frente a la alergia primaveral

A pesar de que puede haber polen durante todo el año, es en esta época cuando la mayoría de plantas y árboles polinizan. Si la primavera es lluviosa o las temperaturas son más altas de lo habitual las polinizaciones pierden intensidad. Para conocer en todo momento cuál es la situación ambiental, en esta web se pueden hacer consultas de las predicciones que se elaboran semanalmente. Por otro lado, te dejamos algunos consejos para disminuir los síntomas de las alergias primaverales:

 

  1. Ventilar la casa a diario y a primera hora de la mañana, no más de 10 minutos. Es el momento en el que menos partículas se encuentran en el aire y ayudará a renovar el aire interior. Es importante no dejar las ventanas abiertas todo el día porque esto hará que entren las partículas y nuestro hogar se llene de polvo y polen de plantas.
  2. Limpieza de los filtros del aire acondicionado.
  3. Cambiar las sábanas una vez a la semana. Imprescindible para no acumular partículas.
  4. Limpiar nórdicos, fundas de colchones, colchones, almohadas y cortinas una vez al mes. Esto sirve tanto para los alérgicos al polvo como al polen. Conseguimos no acumular las partículas en suspensión, que pueden ser tanto polen como polvo.
  5. Evita los desplazamientos en bicicleta o moto y si lo haces en coche, cierra las ventanillas. Así evitarás que el aire con partículas te dé a la cara.
  6. Usa la secadora o extiende la ropa dentro de casa. Así evitaremos que las prendas entren en contacto con el aire exterior.
  7. Usa gafas de sol.
  8. Medícate si es necesario. Si practicas todos los consejos anteriores y aun así presentas síntomas de alergia fuertes, es mejor que te mediques. Intenta hacerlo solo de forma esporádica, los días que te encuentres realmente mal para poder evitar caer en un tratamiento de larga duración, que se tiene que dejar únicamente en casos donde nada funciona.

¿Cuál es la diferencia entre gripe y resfriado?

La gripe y el resfriado común son dos de las dolencias que contabilizan más enfermos durante las épocas de frío, ya que se transmiten por el aire y el contacto directo, un clima frío facilita que los virus que las causan se propaguen. Ambas enfermedades tienen síntomas muy parecidos y por eso es habitual que se confundan. Te explicamos cuáles son las diferencias entre la gripe y el resfriado.

 

Las principales diferencias entre la gripe y el resfriado

Como ya hemos dicho anteriormente, estas dos dolencias tienen síntomas parecidos y la población suele confundirlas. El problema llega cuando no se toma la medicación adecuada porque la persona se auto medica y no va al médico para que haga un diagnóstico cuidadoso.

 

  1. La gripe tiene un inicio brusco con malestar general, fiebre alta, dolor de cabeza, dolores articulares, dolor de garganta, tos y estornudos, pérdida del apetito y escalofríos.
  2. El resfriado no tiene un inicio repentino, la fiebre no es habitual y en el caso de que aparezca siempre es baja. No siempre implica dolor de cabeza y no presentamos dolor muscular.

 

Cosas que tienes que saber sobre la gripe y el resfriado

Se trata de dolencias que no se pueden curar con ningún medicamento, tienen un proceso natural y se tiene que dejar que siga su curso. Aun así, los síntomas se pueden tratar para aliviar las molestias más comunes como el dolor de cabeza o la fiebre. Tomar medicamentos antipiréticos y analgésicos como el paracetamol pueden hacernos sentir algo mejor, pero tenemos que ser conscientes de que no podemos cortar de raíz un resfriado o una gripe, porque estos virus no se curan con medicamentos.

En cuanto a la gripe, la vacunación es la manera más eficaz de evitar su contagio, a pesar de que no es seguro al 100%. Eso sí, la vacuna permite sufrir unos síntomas mucho menos intensos. Normalmente se aplica entre los meses de octubre y noviembre, aunque nos podemos vacunar en cualquier época del año, ya que en 3 semanas la vacuna empieza a ser efectiva.

La limpieza de manos es la manera más eficaz de evitar el contagio. También es importante llevar una vida saludable: Dieta equilibrada y práctica de deporte, cosa que hará que nuestro organismo sea menos sensible al virus.

calefacción enfermos crón

Cómo utilizar la calefacción en hogares con enfermos crónicos de las vías respiratorias

calefacción enfermos crón

Los sistemas de climatización pueden empeorar los síntomas de algunas dolencias relacionadas con las vías respiratorias. Por eso es imprescindible hacer un buen uso de los aparatos de calefacción en aquellos hogares con enfermos crónicos del sistema respiratorio. Te explicamos cuál es la mejor manera de usar los sistemas de climatización.

En su momento ya te hablamos sobre los aparatos de calefacción indicados para personas con problemas respiratorios en este artículo, ahora nos centramos en la manera de usar estos sistemas de calefacción.

 

Las dolencias que se pueden ver agravadas con el uso de sistemas de calefacción

Existen diferentes dolencias, sobre todo las relacionadas con las vías respiratorias, que se ven afectadas con el uso de los sistemas de calefacción. Sus consecuencias son importantes, sobre todo en el caso de los enfermos crónicos como pueden ser aquellos que sufren:

 

  1. Asma.
  2. Alergias respiratorias.
  3. Hipertensión pulmonar.
  4. Dolencias pulmonares de origen laboral.
  5. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

 

Señales de empeoramiento de la dolencia crónica

A pesar de que hagamos un buen uso de los sistemas de calefacción es posible que las enfermedades se agraven. Tenemos que estar atentos a las siguientes señales:

 

  1. Tos más frecuente.
  2. Expectoración más fuerte.
  3. Cansancio.
  4. Aparición de fiebre.

 

Es muy habitual que el empeoramiento de las dolencias crónicas como consecuencia de los sistemas de climatización se dé entre la población mayor de 65 años, ya que tienen un sistema inmunitario mucho más deficiente que el resto de personas de edades más jóvenes.

 

Cómo usar la calefacción con enfermos crónicos

Siempre que se pueda evitar es mejor prescindir de estufas y radiadores que ponen en circulación aire caliente arrastrando las partículas de polvo que contienen alérgenos. Las estufas de cuarzo o las bombas de calor de los aires acondicionados también propagan los ácaros a pesar de que no dejan olores, ni gases nocivos. Si no puedes evitar este tipo de sistemas de calefacción, lo más recomendable es ventilar cada día para renovar el oxígeno de las habitaciones y mantener limpios los filtros de los aparatos.

Sin duda alguna, el sistema de calefacción más indicado si sufres una dolencia respiratoria crónica, es el suelo radiante, que calienta el aire sin levantar polvo y además hace una distribución homogénea del calor.

wifi salud

¿El Wi-Fi afecta a tu salud?

wifi salud

Cada día estamos expuestos a miles de radiaciones que emiten aparatos que usamos en nuestro día a día como el microondas, los teléfonos móviles, los routers y las redes Wi-Fi, así como las antenas de telefonía. Hace años que se relacionan estas radiaciones con casos de cáncer y otras dolencias que perjudicarían nuestra salud. En los últimos años se ha puesto el foco de atención en las señales Wi-Fi de los routers que, prácticamente toda la ciudadanía tiene en casa para disfrutar de conexión de internet ADSL o de fibra óptica. Muchos artículos que recomiendan desconectar la señal Wi-Fi durante la noche se han hecho virales, intentamos explicarte si realmente afecta tu salud.

 

Los riesgos de la exposición a la señal Wi-Fi: ¿Mito o realidad?

 

El Comité Científico Asesor en Radiofrecuencia y Salud (CCARS) estableció que la radiofrecuencia que emite el Wi-Fi no es perjudicial para la salud y por tanto, no puede provocar cáncer. Este comité asesora el Gobierno español en esta materia y emitió su informe en 2017 después de un estudio que comprende el período 2013-2016.

Un documento de 200 páginas que se puede consultar online y que es el resultado del análisis de más de 350 estudios en todo el mundo sobre el impacto de las ondas en los seres humanos y que no se ha podido demostrar que tengan consecuencias reales.

Por lo tanto, la población no asume ningún riesgo con la exposición a la radiofrecuencia que emiten teléfonos móviles, televisiones, aparatos de radio y escáneres de los aeropuertos. Eso sí, aconsejan mantener los teléfonos a un metro de distancia de dispositivos médicos y a 15 centímetros en caso de tener implantado un marcapasos.

Desde el CAARS, un comité asesor que está formado por expertos en medicina, física, química, biología e ingeniería, explican que los niveles de exposición a estas radiofrecuencias son miles de veces inferiores al máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea.

Aun así, la exposición a las radiofrecuencias de las redes Wi-Fi solo se da durante la transmisión o la recepción de datos. Es decir, si escribimos un correo electrónico, solo se emitirán estas radiofrecuencias cuando pulsemos el botón enviar.

 

 

bronquitis

¿Qué es la bronquitis?

bronquitis

 

Las bajas temperaturas del invierno facilitan la proliferación de dolencias como la bronquitis, muy relacionada con las épocas de frío. Intentamos desgranar todas las características de esta dolencia y te damos algunos consejos para poder combatirla.

Definiendo lo que es la bronquitis

La bronquitis es una dolencia que consiste en la inflamación de los bronquios en su parte exterior, que es la que conecta la tráquea a los pulmones. Cuando esto sucede entra y sale menos aire de los pulmones, por eso es habitual toser y expulsar mucosidad.

La bronquitis puede llegar a hacerse crónica cuando la tos persiste y no hay ninguna otra dolencia que pueda explicar su origen. Por eso es muy importante estar atento o atenta a estos síntomas y ponerle remedio cuanto antes evitando que se cronifique.

 

La bronquitis, una enfermedad de frío

La bronquitis puede ser causada por virus, bacterias o gérmenes y se manifiesta frecuentemente en invierno. Los primeros síntomas están relacionados con una tos persistente después de un resfriado mal curado. Si no prestamos atención, los resfriados cada vez pueden causar más daño y que la tos dure más tiempo. Esto puede cronificar la dolencia y dañar los pulmones, provocando riesgo cardiorrespiratorio.

Existen otros factores, además del frío, que pueden agravar la enfermedad como es el tabaco. De hecho, los síntomas empeoran en personas fumadoras por el efecto contaminante del humo en los pulmones, que también son sensibles al dióxido sulfúrico y otros contaminantes.

 

Remedios naturales para ayudar a curar y aliviar los síntomas de la bronquitis

La bronquitis se diagnostica a través de un cultivo y el tratamiento más efectivo es de antibióticos. También se usan broncodilatadores que ayudan a relajar y abrir las vías aéreas en los pulmones. Además de seguir las indicaciones de tu médico, te facilitamos algunos remedios naturales para mejorar los síntomas:

 

  1. Agua, miel y limón. Ayuda a aliviar la irritación, además la miel tiene propiedades antiinflamatorias y el limón aporta vitamina C.
  2. Leche caliente y almendras. Aportan calcio, potasio y magnesio, ayudando a una recuperación más rápida. El calor de la leche también consigue aliviar la tos y la irritación.
  3. Infusiones calientes. Las diferentes plantas habitualmente tienen propiedades antiinflamatorias.
  4. Aceite de eucalipto. Consigue despejar las vías respiratorias. Se pueden realizar masajes al pecho o hacer inhalaciones de vapores.

 

Factores de riesgo que incrementan las posibilidades de sufrir bronquitis

  1. Gente mayor, niños pequeños y bebés son más vulnerables a contagiarse.
  2. El humo del tabaco irrita e inflama los bronquios.
  3. Enfermos pulmonares.
  4. Personas con el sistema inmunitario debilitado o que toman fármacos que lo debilitan.
  5. Lugares de trabajo con exposición directa con el polvo, gases, vapor y sustancias químicas (carbón, fábricas textiles, etc.)
  6. Contacto con una persona que sufre bronquitis.
Gripe

Qué hacer si eres paciente de riesgo y no te has vacunado contra la gripe

Gripe

 

Enero y febrero son los dos meses del año con una incidencia más alta de contagios del virus de la gripe. No es de extrañar, ya que hablamos de los meses centrales del invierno, una estación durante la que es habitual que proliferen las dolencias de tipo respiratorio, ya que el frío reduce las defensas y facilita los contagios. La incidencia es ahora, así que el periodo normalizado de vacunación ya ha pasado (se suele hacer durante el otoño), si perteneces a un grupo de riesgo y no te has vacunado, te explicamos qué tienes que hacer.


Los principales grupos de riesgo del virus de la gripe

La gripe no es una dolencia aislada y comparte, por decirlo de alguna manera, grupos de riesgo con el resto de enfermedades que pueden presentar complicaciones, ya sea por la situación de salud del paciente o por el porcentaje de contagio.

  1. Ancianos. La edad hace que su sistema inmunológico esté más débil y sea más fácil contagiarse y también padecer unas reacciones más graves.
  2. Niños. Las consecuencias de un virus como el de la gripe pueden ser peligrosas en niños menores de 5 años, ya que su cuerpo todavía no está preparado al 100% para enfrentarse a un virus como el de la gripe. Un virus especialmente grave en niños de menos de 2 años.
  3. Enfermos crónicos. Su propio sistema inmunitario ya está debilitado y sufrir una gripe hace que los síntomas sean más graves que en una persona sana.
  4. Embarazadas. Contagiarse del virus de la gripe cuando se está gestando puede tener consecuencias negativas para el feto.

 

Vacunación contra el virus de la gripe

Si perteneces a uno de los principales grupos de riesgo y no te has vacunado, los profesionales recomiendan hacerlo, aunque estés fuera del periodo reglado. Ya que una vez administrada, empieza a ser efectiva a las 2 o 3 semanas durante como mínimo los 6 meses siguientes. Así que cubre gran parte del periodo de riesgo.

De todas maneras, vacunarse no significa liberarse de la gripe al 100%, ya que existen toda una serie de factores que influyen en su efectividad como la edad o el estado inmunológico.

Enfermedades respiratorias

Objetivo: Evitar las enfermedades respiratorias en ancianos

Enfermedades respiratorias

Con la llegada de la época de frío, la gente mayor tiene que tener mucho más cuidado con su salud, ya que la climatología “ayuda” a los virus y las bacterias para que se esparzan con mucha más facilidad. Es habitual que durante esta temporada del año proliferen las enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio, enfermedades que podemos desarrollar cualquiera de nosotros sin importar la edad. El problema es que una dolencia de este tipo en una persona mayor tiene muchos más riesgos que en una joven. Por eso te damos algunos consejos para evitar el contagio este invierno.

 

Las partes del cuerpo que se ven afectadas por las enfermedades respiratorias

Se pueden clasificar en diferentes tipos dependiendo de la zona del aparato respiratorio afectada.

  • Infecciones en vías respiratorias altas: Afectan a la parte superior del aparato respiratorio que engloba la nariz, la garganta, la faringe y la laringe. Pueden ser: rinitis aguda, resfriado común, sinusitis, faringitis o faringeamigdalitis.
  • Infecciones de las vías respiratorias bajas: Afectan a la parte inferior del aparato respiratorio que engloba la tráquea, los bronquios y los pulmones. Pueden ser: bronquitis aguda, infecciones en personas con MPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y neumonía.


Las enfermedades respiratorias más frecuentes entre la gente mayor

Los ancianos se ven afectados mayoritariamente por tres tipos de enfermedades respiratorias que se suelen manifestar durante el otoño y el invierno, en épocas de frío y en ambientes húmedos.

 

  • La gripe. Una enfermedad común que no registra peligro, pero un factor de riesgo es la edad, ya que puede derivar en otras complicaciones.
  • La neumonía. Una infección pulmonar que afecta a las vías respiratorias inferiores. La causan bacterias, virus y hongos.
  • MPOC. Produce una reducción del flujo aéreo y por lo tanto provoca dificultades para respirar.

Tips para evitar las enfermedades respiratorias entre la gente mayor

  • Dejar el tabaco.
  • Vacunarse del virus de la gripe cada año (las cepas van cambiando).
  • Aplicarse la vacuna antineumocócica.
  • Practicar una actividad física moderada caminar, por ejemplo).
  • Llevar una dieta saludable.
  • Lavarse las manos frecuentemente.
Temperatura-ideal

Buscando la temperatura ideal en los espacios cerrados

Temperatura-ideal

La eterna lucha en los centros de trabajo y edificios públicos. Dicen que nunca llueve a gusto de todos y esto es exactamente lo que pasa cuando se determina la temperatura que tienen que tener estos espacios que se encuentran generalmente cerrados. Sea por calor o por frío, no todos se muestran a gusto con la temperatura.

Una de las variables que determinan una buena ergonomía es precisamente la temperatura. Recordemos que la ergonomía busca mejorar el rendimiento en el trabajo y mantener una buena salud muscular. Una de las cuestiones que facilitan un buen rendimiento laboral es la temperatura, para poder trabajar en buenas condiciones, no podemos sentir ni calor, ni frío extremo. Pero, ¿cómo podemos regularla?


Los factores que intervienen en la temperatura ideal en un espacio cerrado

Cuando se trata de nuestro hogar, determinar la temperatura ideal no es muy difícil, se negociará con el resto de la familia y se tendrá en cuenta el gasto energético que queramos hacer. La cosa cambia cuando hablamos de espacios comunes como edificios e infraestructuras públicas como ayuntamientos o aeropuertos. También centros de trabajo como oficinas, talleres, etc. Te explicamos qué factores intervienen a la hora de establecer cuál es la temperatura ideal:

  • La temperatura exterior. Aunque no lo parezca, interviene y mucho. No es el mismo encontrarnos en un edificio público en invierno o en verano. En el primer caso el ambiente estará muy frío y costará más de enfriar y de mantener el calor. Al contrario, durante el verano hará más calor y se tendrá que regular la temperatura con aire acondicionado en vez de calefacción.
  • La ropa. Dependiendo de la época del año, los usuarios vestirán ropa más gruesa o más ligera, cosa que también afectará para determinar la temperatura ideal dentro de un espacio cerrado.
  • La actividad que se realice en el espacio. No es lo mismo mantenerse quieto en una oficina frente al ordenador que en una estación de tren donde los viajeros andan arriba y abajo arrastrando las maletas. Está claro que la temperatura corporal varía según la actividad que se esté realizando, cosa que también nos afectará a la hora de decidir cuáles son los grados centígrados ideales en un espacio en concreto.
  • Ahorro energético. En un mundo que camina cada vez más hacia la sostenibilidad es importante no derrochar recursos en calefacción y aires acondicionados. La racionalidad es clave, no es aceptable que en invierno se tenga que estar en un espacio cerrado en manga corta ni que en verano se esté con jersey.

También existen una serie de factores externos que intervienen en la temperatura de un espacio cerrado pero que no se pueden tener en cuenta a la hora de establecer la temperatura mediana ideal porque dependen de cada persona.

  • Organismo. Cada cuerpo es diferente y tiene una sensación térmica distinta, así que, aunque una persona tenga frío es posible que a su lado otra tenga calor.
  • Los alimentos ingeridos. Dependiendo del tipo de comida que se haya tomado la temperatura corporal cambiará y se puede sentir más o menos frío o calor.

Los expertos han estudiado durante décadas esta cuestión y se ha fijado la Norma ISO 7730 que determina la temperatura estándar de acuerdo con ciertos cálculos. Todos los organismos públicos están obligados a consultarla para calcular cuál es la temperatura ideal global e integral. Para conseguirlo se utilizan dos parámetros estadísticos:

  • El Voto Mediano Estimado.
  • El Porcentaje Estimado de Insatisfechos.
Cómo-mantener-a-raya-los-resfriados-de-verano

Cómo mantener a raya los resfriados de verano

Cómo-mantener-a-raya-los-resfriados-de-verano

Los cambios de temperatura durante el verano provocados por el contraste entre el calor exterior y el fresco interior de los locales con aire acondicionado provoca que proliferen los resfriados durante esta época del año. También ayuda el hecho de consumir bebidas muy frías y helados, todo ello representa un caldo de cultivo para las bacterias y los virus.

¿Por qué nos resfriamos en verano?

Lo más habitual es que esta infección vírica de las vías respiratorias se produzca en invierno, ya que el frío y una humedad baja hacen que las fosas nasales se sequen y por lo tanto queden más expuestas a los virus. Además, con la bajada de temperaturas también lo hacen nuestras defensas. Todo esto hace que nuestro cuerpo esté menos preparado para luchar contra los virus. De todos modos, también se producen resfriados durante el verano y estas son las causas:

  • Cambio de temperatura por la climatización de los espacios interiores.
  • Chorros de aire frío que se proyectan directamente sobre las personas.
  • Mala alimentación (con el calor y las vacaciones es habitual comer peor que el resto del año y esto hace que nos falten nutrientes que incrementan nuestras defensas).
  • Consumo de bebidas y alimentos fríos (una vez más, el contraste de temperaturas puede hacer que se desarrolle un virus que haya al ambiente).
  • Pasar tiempo mojado (vamos a la playa, a la piscina, no nos cambiamos el bañador y nos podemos pasar horas húmedos. Esto hace que se incrementen las posibilidades de resfriarnos).

Consejos para evitar los resfriados de verano

  • Mantener el aparato de aire acondicionado entre los 22 y los 24 grados centígrados (aunque tengamos calor tenemos que evitar bajar la temperatura por debajo de los 21 grados).
  • Evitar los chorros de aire frío directos de los aparatos de climatización.
  • Meterse en el mar o en el agua de la piscina despacio, evitando las zambullidas los días de mucho calor o después de haber hecho ejercicio intenso.
  • Evitar el consumo de bebidas y alimentos muy fríos. Y en todo caso masticar y probar bien antes de tragarnos el alimento. Así le daremos tiempo a adecuar la temperatura a la de nuestro cuerpo y no habrá tanto contraste.
  • Utilizar humidificadores para los ambientes muy secos.
  • Buena alimentación, incrementando el consumo de frutas y verduras.
  • Limpiarse las manos con frecuencia, después de llegar a casa de la calle.

Los resfriados de verano, ¿peores que los de invierno?

Los expertos coinciden en que se trata de un mito, ya que los efectos de un resfriado son los mismos sin importar la época del año. Entonces, ¿por qué tenemos esta creencia popular? Hablamos de una cuestión psicológica. Desde la revista Time el profesor Ronald Eccles, de la Universidad de Cardiff asegura que “los resfriados de verano se perciben peor porque no son tan comunes”.

Así que tranquilos, si seguís nuestros consejos, evitaréis un resfriado y si aún así no podéis evitar los virus, no os preocupéis, lo pasaréis igual de mal que en invierno.