Los plásticos biodegradables: ¿Una solución real?

La concienciación actual en relación al efecto invernadero, la contaminación de los océanos, el calentamiento global y la protección del medio ambiente ha creado un fenómeno que crece día tras día: La eliminación de las bolsas de plástico. Según datos de Sostenible.cat, la revista portavoz de la Red de Ciudades y Pueblos hacia la Sostenibilidad que impulsa la Diputación de Barcelona, en todo el mundo se usan 5 billones de bolsas plásticas desechables al año. El 50% de todo el plástico producido está diseñado para que lo usemos una vez y después se tire a la basura. Todo esto ha hecho que surjan nuevas alternativas, y una de ellas es la creación de plásticos biodegradables. ¿Qué son? ¿Cómo funcionan? ¿No contaminan? Respondemos a éstas y otras preguntas en este artículo.

Los orígenes de la utilización de las bolsas de plástico

Se estima que la fabricación de los materiales plásticos empezó en la década de los años cincuenta, desde entonces se han fabricado más de 8,3 millones de toneladas y alrededor de un 60% de este plástico ha acabado en un vertedero o en el medio ambiente. También desde el año 1950 la tasa de producción de plástico ha crecido más rápidamente que la de cualquier otro material.

El problema es que más del 99% de los plásticos fabricados se elaboran a partir de derivados del petróleo, el gas natural o el carbón, recursos contaminantes no renovables. Los expertos apuntan que, si la tendencia continúa, en 2050 la industria del plástico podría consumir el 20% de la producción global de petróleo.

¿Qué son los plásticos biodegradables?

Se trata de materiales capaces de desintegrarse a través de la acción del medio ambiente y los organismos biológicos que habitan allí. Como, por ejemplo:

  1. Bacterias.
  2. Insectos.
  3. Hongos.
  4. Algas
  5. Otros organismos.

Existen 2 tipos de biodegradación:

  1. Aeróbica. Se produce al aire libre, con oxígeno.
  2. Anaeróbica. Se produce con la ausencia de oxígeno (esta forma produce, por ejemplo, biogás).

Es importante conocer el tiempo de biodegradabilidad de un producto, ya que, por ejemplo, una piel de plátano puede tardar de 2 a 10 días, el papel entre 2 y 5 meses y un envase con plásticos, aunque sea biodegradable tardará mucho más.

Tipo de plásticos biodegradables

La mayoría están fabricados con materias primas renovables como:

  1. Trigo y maíz.
  2. Aceite de soja.
  3. Patatas.
  4. Plátanos, etc.

Como se biodegradan a través de microorganismos se pueden reintroducir en el ciclo natural del medio ambiente en forma de abono orgánico. A pesar de que es una buena alternativa a las actuales bolsas de plástico y otros elementos, los expertos advierten de que no son la solución ideal, ya que no se garantiza que se reduzca la contaminación en ríos y mares porque pueden tardar siglos en descomponerse totalmente en estos medios por la falta de oxígeno. En otros ambientes naturales pueden tardar alrededor de 3 años. Además, a pesar de que su fabricación se hace con fuentes renovables, esto no implica que se hagan con menos sustancias químicas perjudiciales o aditivos, y su fabricación a gran escala comportaría la habilitación de terrenos muy amplios.