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Cómo evitar el ojo seco cuando usas la bomba de calor de tu aire acondicionado

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Cada vez es más habitual que las familias que viven en ciudades, en pisos, usen la bomba de calor del aire acondicionado durante las épocas de frío en vez de calefacción central. Es una solución económica y que garantiza una temperatura adecuada durante los meses de invierno, eso sí, se tienen que tener en cuenta algunos inconvenientes para ponerles solución y que no afecten a las rutinas y bienestar familiar. Una de las problemáticas más habituales es la falta de humedad, algo que reseca los ojos. Desde RoigSat te explicamos cómo evitarlo.

Los inconvenientes de la bomba de calor

Los aparatos de aire acondicionado provocan que el aire caliente que expulsan cuando se usa la bomba de calor sea seco y esto provoca un descenso de los niveles de humedad y favorece la sequedad en los ojos. ¿Por qué? Todos tenemos una capa lagrimal acuosa que cubre el ojo, si ésta se evapora por la poca humedad del ambiente, el ojo se reseca y no queda tan protegido ante los agentes externos. Todo esto puede conducir al síndrome del ojo seco, estos son los síntomas:

  1. Irritación.
  2. Picor.
  3. Ojos rojos.
  4. Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.
  5. Sensibilidad a la luz.
  6. Párpados que pesan.

El síndrome del ojo seco no es una afectación exclusiva provocada por los aires acondicionados, sino que depende de múltiples factores como la contaminación ambiental y el humo.

5 consejos para evitar el ojo seco

Lo más recomendable es evitar los entornos climatizados, pero en invierno no siempre es posible si se quiere garantizar el bienestar en el hogar. Así que toma nota de estos consejos para evitar el ojo seco.

  1. Usar humidificadores para incrementar la humedad ambiental.
  2. Parpadear frecuentemente para regenerar la lágrima en nuestros ojos.
  3. Reducir el tiempo de uso de lentillas (disminuyen la lubricación natural del ojo).
  4. Usar lágrima artificial.

Usar gafas de sol para proteger los ojos de la luz y el aire.

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