Gripe verano

Gripe de verano: 5 consejos para evitarla

El verano, el buen tiempo y el sol hacen que nos olvidemos, en principio, de resfriados, gripes y otras dolencias típicas de las estaciones más frías. De todas maneras, los aires acondicionados, la concentración de contaminación, y el uso del transporte público hace que los virus y bacterias proliferen al ambiente, no tanto como en invierno por cuestiones de temperatura, pero bastante para provocar contagios. La gripe de verano existe.

Dicen que son las peores, pero esto no es más que un mito según los expertos. Se trata de una cuestión psicológica, nos da la sensación de que es peor porque los contagios son mucho menores y las personas afectadas, pocas. Además, los síntomas se notan más por las altas temperaturas. Calor y fiebre, anginas irritadas y bebidas frías…

5 consejos para evitar una gripe de verano

Las gripes de verano pueden ser causadas por los mismos síntomas que en invierno, pero algunos factores pueden potenciarlas. Te damos algunas recomendaciones para poder evitarlas.

  1. Uso adecuado del aire acondicionado. Durante las épocas de calor no podemos evitar utilizarlo, pero siempre se tiene que regular la temperatura para que sea la más indicada y no afecte a nuestra salud. Se recomienda que se programe el aire acondicionado 5 grados por debajo de la temperatura exterior. La diferencia no tiene que ser nunca superior a los 12 grados si queremos mantener la eficiencia y evitar gripes por las bajas temperaturas dentro del hogar, las responsables de la proliferación de virus y bacterias.
  2. Usar la ropa adecuada. Se tienen que evitar al máximo los zapatos abiertos y los hombros descubiertos si usas el transporte público, trabajas en un edificio oficial o una oficina. Habitualmente estos lugares se guían por las normas ISO sobre recomendaciones de la temperatura adecuada de los aparatos climatizadores. De todos modos, la sensación térmica puede cambiar dependiendo del número de personas que se concentran en un momento determinado. Por eso es mejor protegerse por si en algún momento la temperatura baja.
  3. Buena alimentación. Llevar una dieta equilibrada, variada y que aporte todos los nutrientes necesarios según nuestra complexión y situación de salud es primordial para conseguir que el cuerpo luche contra bacterias y virus.
  4. Lavarse las manos. Una práctica que se ha demostrado que es de las más efectivas para evitar la transmisión de virus y bacterias. Es recomendable lavarse las manos con agua y jabón cada vez que se llega de la calle a casa o a la oficina, se han manipulado objetos como pueden ser aparatos electrónicos o se ha estado en lugares con una alta concentración de personas, etc. También antes de las comidas. Si no se tiene la oportunidad de lavarse las manos con agua, se pueden usar los geles de alcohol que se pueden adquirir a cualquier farmacia.
  5. Buena ventilación. Se recomienda ventilar la casa cada día para evitar que se concentren partículas en el ambiente que puedan transportar virus y bacterias. Con 10 minutos es suficiente, de hecho, no es recomendable que la exposición sea de más tiempo para evitar la entrada de contaminación o bajar y subir la temperatura del hogar según la estación del año.
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