La mejor hora para hacer ejercicio

Cuando llega la “canícula estival” como la que estamos viviendo esta semana, es muy importante elegir la mejor hora para hacer ejercicio. El calor es sólo un factor a tener en cuenta. Hay otros igual de importantes que influirán en tu rendimiento. Descúbrelos.

En verano, buscamos las horas de menos radiación solar para practicar deporte, o nos encerramos para «disfrutar» del aire acondicionado del gimnasio. Pero hay otros factores que influyen en cuál es la mejor hora para hacer ejercicio. Uno de los factores principales es el objetivo que tengamos.

Si lo que se desea es lograr resistencia aeróbica, que consiste en la capacidad biológica que nos permite desarrollar un esfuerzo prolongado a intensidad media o baja, la hora no influye lo más mínimo en el rendimiento.

No obstante, si nuestro objetivo es entrar la resistencia anaeróbica (realizar un esfuerzo de corta duración con una intensidad muy alta), se rinde mejor por las tardes (desde las 18:00 h en adelante).

Por la mañana, la temperatura del cuerpo está en su punto más bajo y tenemos menor flujo sanguíneo. Por la tarde, en cambio, la temperatura corporal sube y mejora el rendimiento, con lo que tenemos menos riesgo de lesión. Los músculos están más calientes y son más flexibles.

Si se compite en cualquier tipo de modalidad, es muy importante que entrenemos a la hora de la competición.

Si queremos aumentar masa muscular, deberíamos entrenar bien a primera hora (antes del mediodía), o bien a última hora de la tarde. Las hormonas nos ayudarán a conseguir ese objetivo.

Si lo que queremos es perder grasa, lo recomendable es hacer ejercicio por la tarde, cuando el metabolismo comienza a disminuir. Con el ejercicio ayudaremos a que se acelere, consiguiendo consumir calorías incluso después de haber hecho ejercicio, a más ritmo que si se hubiera hecho por la mañana.

Otro factor importante es la temperatura ambiente. Cuanto más frío es el entorno, a primera hora de la mañana o por la noche, se pueden quemar más calorías.

Ventajas de entrenar a una hora u otra del día

Si nos entrenamos a primera hora, tendremos que acostarnos antes. No obstante, eso genera más constancia y regularidad. Es más difícil cancelar el entrenamiento por un imprevisto. Además, eso nos mantendrá activos durante el resto del día. La única desventaja es que tendremos que pasar por un calentamiento más largo y progresivo al llevar tanto tiempo inactivo.

Si se trabaja por la mañana o existen ocupaciones familiares por las tardes, el momento más adecuado es durante el mediodía. Basta tomar un pequeño snack una hora antes y luego salir a correr.

Por las tardes, tenemos más fuerza y es más difícil tener lesiones. Estamos más despiertos y liberamos el estrés del día. Eso sí, supondrá un cansancio físico más elevado tras la jornada de trabajo y podrán surgir posibles imprevistos, lo que podría desincentivar tu cita con el deporte.

La noche, aunque en verano sea mucho más agradable, es la peor hora para hacer ejercicio, ya que la adrenalina que se genera puede causar insomnio en las personas. Se aconseja esperar al menos 2 horas antes de acostarse.

Y recuerda, cuando acabes, por mucho calor que tengas, no busques enseguida una habitación extremadamente refrigerada. Si tienes aire acondicionado, te recomendamos utilizar el modo «dry anti humedad», así el contraste no será tan fuerte. Deja que tu cuerpo se adapte lentamente, evitarás esos horribles resfriados de verano.

 

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