Adiós a la calefacción central

A partir del 1 de enero del 2017 cada propietario deberá tener instalados en su vivienda contadores individuales para pagar únicamente la energía que consume. Se acaba así con el sistema de calefacción central en edificios de viviendas, en el que los vecinos de una comunidad pagaban la energía consumida por todos según los coeficientes de los metros cuadrados de su vivienda.. El gobierno tiene previsto aprobar en breve un real decreto que tiene por objetivo reducir el consumo de energía en los edificios con sistemas centralizados de calefacción o refrigeración.

Esta medida afectará a 1,7 millones de hogares en toda España, la gran mayoría edificios construidos antes de los años 90. El gobierno aplica la Directiva Europea de Eficiencia Energética 27/2012/UE que obliga a todos los edificios con sistema de calefacción central a instalar dispositivos de medición individuales. Los hogares españoles siguen con esta medida a los alemanes, belgas, daneses e italianos.

Un ahorro de 225€ al año

El sistema de calefacción o refrigeración central no tiene en cuenta el consumo individual de cada vecino. Así, se daban situaciones rocambolescas como que una familia numerosa, fuere cual fuere su consumo, pagaría lo mismo que un vecino que vive solo o que una pareja de jubilados que deciden pasar el invierno en un clima más cálido y dejan su vivienda vacía y con los radiadores cerrados. Esta situación desincentivaba el ahorro energético, pues cada vecino pagaba siempre lo mismo independientemente de su comportamiento energético.

Según un estudio de la Universidad de Alcalá, esta medida se traducirá en un ahorro de hasta el 25% en la factura energética, es decir, un ahorro entorno a los 225€ al año por hogar.

 Cómo individualizar el contador de consumo

La contabilización individual de los costes se puede realizar de dos maneras, en función del diseño de la instalación.

  1. Conducciones en forma de anillo: el agua caliente circula por un anillo, existe un único punto de entrada y otro de salida de cada vivienda, entonces medir el consumo individual es sencillo. Basta con instalar un contador o calorímetro en la vivienda.
  2. Instalación en forma de columna: es algo más complicado, pues los conductos están fijados de forma vertical por el edificio, de manera que el agua caliente de una habitación se comparte con la misma habitación del vecino de arriba y del de abajo. En este caso se han de instalar repartidores de costes en cada uno de los radiadores de la vivienda.

Colocar estos pequeños medidores, sin embargo, no requiere hacer grandes obras ni tiene un coste excesivo. Se colocan mediante unos simples tornillos sobre el radiador y tienen un coste de entre 60 y 70 céntimos por radiador, en régimen de alquiler mensual. En total, una vivienda tipo con cinco radiadores, tendría un coste mensual de 3,5€, es decir, 35 o 40€ al año, una cantidad fácilmente amortizable por el ahorro energético que suponen.

El límite máximo para instalar estos medidores es el 31 de diciembre del 2016. La ley prevé sanciones de entre 1000€ y 10.000€ por el incumplimiento., y el decreto ley – que está en tramite- no contempla ningún tipo de ayudas a las comunidades de propietarios para su adaptación.

Si se encuentra en esta situación, podemos darle una solución eficiente. Llámenos

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